Yo soy parte de un milagro
que ha sido posible por ti;
gracias por haberme brindado
la gran oportunidad de vivir.
Yo soy parte de un milagro,
reflejo casí exacto de ti,
gracias por lo que me has enseñado
y has hecho con tu ejemplo de mí.
Yo soy parte de un milagro,
quizá un sueño que pudiste cumplir,
de una mujer el máximo regalo
que un hombre pudiera recibir.
Yo soy parte de un milagro
al que has visto crecer junto a ti,
y presiento tu sentir callado
al saber que mañana me verás partir.
Pero yo soy parte de tu milagro,
como tú eres parte de mi existir,
y te juro, padre amado
que nunca he de olvidarme de ti.
Y algún día, cercano o lejano,
también un milagro yo podré concebir,
y tomándolo entre mis brazos
sabré que todo ha sido posible
porque tú y mi madre me permitieron vivir...
|