Aunque nuestros caminos
ya no sean uno jamás,
y de aquéllo que vivimos
tengamos que dejar atrás;
siempre permanecerá vivo
el recuerdo de nuestra amistad,
en la que estuvimos unidos
y que ya nunca se extinguirá.
Para mí fue algo divino
en mi desesperación hallar
ilusiones y motivos
que me invitaron a soñar.
Tal vez, no fuí gran amigo,
mas confío me recordarás,
en este momento presiso
o en algún instante fugaz.
No sé explicar lo que hubo sido
por la misma senda caminar,
pero es algo que no ha concluído
y que será por la eternidad:
Seremos dos amigos
separados en lo material,
pero en alma y corazón unidos
en eternos lazos de amistad...
|