Angelito con apariencia infantil,
que apareció un día y quizá sin saber,
me llenó de esperanzas por vivir
matizando mi vida con chispas de fe.
Por sé que aún hay gente consciente,
que pese a lo trivial de la actual juventud
quedan todavía personas que sienten
y disfrutan; y hacen suyos los días de luz.
Juntos compartimos muchas cosas:
Ideas, pensamientos, sentimientos y poesía,
fue por ti que en mitad de mi congoja
pude escucharme a mí mismo una sonrisa...
Te fuiste sin decir nada,
desapareciste como llegaste, sin avisar;
tal vez sea verdad lo que sentía cuando aún
estabas,
que eres un ángel, que me vino a salvar,
y concluída tu divina manda
decidiste regresar...
Gracias. Nunca podré olvidarte ya,
pues aunque efímera, fuiste estrella en noche
fría,
me iluminaste y me ayudaste a levantar;
fuiste muchas cosas, pero ante todo, siempre
amiga...
Gracias...
|