Hoy contemplo el cielo,
por instantes nublado, por instantes azul;
hoy no todo es silencio,
y dentro del pecho
he visto una estrella, he sentido una luz.
Mis suspiros se escapan
ansiosos buscando adónde llegar,
con el viento se marchan
y allá en la distancia
yo les sueño un hogar.
Hoy no puedo sentirme solo
aunque a nadie mire junto a mí,
hoy, como un milagro hermoso
el corazón lleno de gozo
me ha invitado a ser feliz.
Mis labios han temblado
en una sonrisa que del alma emanó,
y extendiendo mis brazos
a la luz del ocaso
hoy le he dado gracias a Dios...
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