JORGE YAÑEZ
MEC: ¿Cual es tu percepción del medio musical de nuestro país?.
Cuando comencé, hace unos treinta años, encontré que ningún otro músico estaba dispuesto a embarcarse en lo que era mi camino, a ayudarme con mis canciones, y esto me molestaba, por lo menos en ese entonces.
Cada persona, cada artista tiene su proyecto, los músicos tienen sus propios proyectos musicales, y pocas veces miran al lado. Encuentro que nosotros, que trabajamos en la cultura, tenemos poca cultura, poco conocimiento, somos poco instruídos en relación a lo que hacen nuestros artistas. Nos falta conectarnos, saber, preocuparnos. Eso falta en Chile, falta el interés en conocer un poquito de todos nosotros, de lo que hace el pintor, y que el pintor también se preocupe de lo que hace el actor y de establecer una cadena de solidaridad cultural, por así decirlo, o de intercambio cultural entre nosotros. El músico es tan importante como el actor, como el poeta, como el folclorista, como el escritor, como el circense, como el bailarín, como el artesano. Pero esa importancia no se le dá hoy en día.
MEC: ¿Qué opinas de los músicos chilenos, como profesionales, como artistas, como personas?.
La gran mayoría quiere a través de su arte ganar dinero, alimentar a su familia, educar a sus hijos, y hace cualquier cosa por lograrlo, la gran mayoría. Yo pienso que sí. Sin ir mas lejos, nosotros empezamos en el año 1990 con la Mutual del Artista Nacional «Carlos Pezoa Veliz» (¿tu sabes quién fué Carlos Pezoa Veliz?), ahora ustedes hacen otro aporte que puede ser importante. Una revista puede ayudar a comunicarnos, a autovalorarnos, a criticarnos, con respeto claro, con afecto. Esta revista puede crear un incentivo que vaya mas allá del trabajo cotidiano
Otros son mas creativos, luchan por obtener un lugar con su creatividad, lo que ya es mas dificil. Y hay otro grupo, los menos, que se sabe parte de la cultura de nuestro país, y en ese grupo me incluyo.
En general cada artista tiene su propio ámbito. Los actores con los actores, los músicos con los músicos, (excepto en encuentros casuales en algún medio). En fin, los escritores, los poetas, los folcloristas, cada uno tiene su propia tienda. Son pocas las personas que ven en otro artista a un par, no importa lo que sea. Son pocos los artistas que se ven como parte de un patrimonio cultural, como parte del alma de este país. Yo te digo, llevo treinta años en esto, existen artistas, y los hay buenos; existen buenas personas entre los artistas, pero no hay un gremio, no hay solidaridad. Si no hay cámara de televisión de por medio el artista no es solidario, no se va a preocupar de ir a ver a un colega al hospital, de conseguirle medicinas, saber si tiene o no tiene medios, si su familia está comiendo, si sus cabros chicos siguen en la escuela. No, él es solidario sobre el escenario y punto. La gran familia artística que algunos hemos querido, en la realidad no existe.