|
Principal
Introducción.
Origen.
Dónde
está.
Objetivos.
Por qué el museo.
Ir
a nidos.
Recorrido
por el museo.
Actividades.
Concertar
visita.
Opinión.

| |
RUISEÑOR

Cuando en las todavía frescas noches
del mes de mayo y junio, bajo el estrellado y limpio cielo de Puerto Castilla, uno se da
un paseo desde el Barrio de Abajo al Barrio de Arriba, se le olvida el frío y se queda
frío al pararse a escuchar los inigualables trinos de los ruiseñores que por la
huerta Gila o cerca del Puente las Casas, andan presumiendo y, tal vez, conquistando a su
pareja. Lo mejor, los trinos. Lo peor, encontrar el nido, lo tienen muy camuflado y oculto
entre las zarzas, ortigas, hierbas, etc.
 |
 |
| Es
muy difícil encontrar un nido de ruiseñor, pero la suerte también cuenta. La primavera
del 2001 fue la mejor en cuanto a los nidos de ruiseñores, nada menos que tres fueron los
nidos que vi de ruiseñor y con huevos. Tuve mucha paciencia y además, hay veces que si
pasas cerca del nido y están incubando suele salir el pájaro y entonces, miras, miras y
vuelves a mirar y a buscar y te dices "cerca está porque ha salido el pájaro de por
aquí" y... efectivamente, muy escondido allí estaba. |
|