No sólo en los pueblos, sino también en las ciudades, hasta el más despistado
de los humanos y que no se fija en las aves, sabe que haberlas haylas. Al menos gorriones
y palomas, que presentes en ambos hábitats, a veces ha depositado sobre nosotros sus
excrementos en el momento más inoportuno, si es que para tal fin algún momento es
oportuno. Pero hay paloma bravía, zurita, torcaz,... tórtola turca, tórtola común, por
lo menos. La que abunda en nuestras ciudades es la paloma bravía. En nuestras zonas
rurales tenemos la paloma zurita y, la más común de todas, la paloma torcaz, así como
la tórtola común. Los nidos de ambas, así como los lugares de nidificación son
semejantes. Yo no me atrevo a decir cuál de los dos es de paloma torcaz o de tórtola
común o si los dos son de la misma. El de paloma bravía ofrece menos dudas.
AÑOS DESPUÉS...
Yo no me atrevía a decir cuál de los dos es de paloma torcaz o de tórtola
común o si los dos son de la misma, pero salí de dudas cuando el 25 de mayo de 1999,
buscando como siempre, me encontré a una tórtola común
incubando (alguien diría engüerando) tranquilamente. La estuve grabando, pero cuando se
dio cuenta de mi presencia salió volando. Entonces pude comprobar las características
del nido, construido a un metro aproximadamente del suelo, entre unas zarzas que servían
de cimientos y de base. También observé los dos huevos blancos, más pequeños que el de
las palomas. En posteriores visitas grabé los dos polluelos y observé como poco a poco
iban cambiando hasta que un día se marcharon. La próxima primavera, ¿volverán?.