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Opinión.
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ARRENDAJO COMÚN Aunque no es fácil ver a un arrendajo, si es fácil detectar su presencia debido a los "gritos" que emite cuando observa la presencia de los humanos o de algún animal salvaje como el zorro, con el que suele tener sus más y sus menos. Sus gritos sirven además, para que el resto de los animales pongan alerta ante cualquier eventualidad. Dentro de los córvidos el arrendajo estaría entre los tres primeros en cuanto a belleza de su plumaje. Los otros dos puestos estarían ocupados, a mi entender, por las urracas y por los rabilargos. El orden dependerá del gusto de cada cual. Se caracteriza por su plumaje pardo rosado, con una cresta redondeada, obispillo con mancha blanca, cola negra y en las alas unas pequeñas plumas azules y negras que es frecuente verlas como adornos en sombreros. Estas plumillas se las encuentra uno en el campo y suelen ser restos de una batalla perdida con algún zorro. Su alimentación es variada, desde cerezas, manzanas, etc. hasta bellotas, castañas... y, a veces, lagartos y culebras. Los arrendajos son muy buenos repobladores forestales, ya que esconden bellotas o castañas para el invierno y que luego olvidan, surgiendo nuevos árboles.
Los nidos
suelen estar situados a poca altura, en pinos pequeños, saúcos, sauces,
etc. Suelen ser bastante grandes, con palos entrelazados y su interior acondicionado
con raicillas. Su puesta es de cinco o más huevos de
color verde oliva, más claros y más grandes que los
del ruiseñor y un poco más pequeños que los del mirlo.
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