Pústulas y costras
Señores, con este artículo, que varios medios informativos qataríes e irlandeses han intentado censurar, pretendo denunciar abiertamente algo que lleva ya mucho tiempo cociéndose en ambientes religiosos y batasunos y que poca gente conoce en la actualidad. Es mi deber como profesional del periodismo, hacer pública la información de la que estoy en posesión para así mostrarle al mundo el camino hacia la gloria y la libertad.
Hace aproximadamente cien años surgió en la ciudad irlandesa de Cork (Corcho, para más señas) una secta denominada Stigmatised Sons of Quintero (SSQ). En su escritura más sagrada, los Rollos del Satisir, propugnaban la difusión de sus ideales, entre los que se encuentra la conversión de todos los infieles en podólogos suecoparlantes, condición sine qua non.
Durante el siglo XX, los SSQ fueron abriendo logias en los principales países europeos: Reino Unido, Francia, Alemania, España, Canadá e Italia. Predicaban fundamentalmente el uso de la podología activa, el aprendizaje del sueco, la caridad y la detección de estigmas purulentos. Los adeptos a esta secta crecieron exponencialmente sobre todo durante el período de entreguerras y los años sesenta y setenta.
Cuando la secta llegó a Estados Unidos y Australia, a mediados de los sesenta, se comenzaron a detectar casos de estigmatizados purulentos y numerosos casos de pie de atleta. También se tiene constancia, aunque las fuentes no son del todo fiables, de casos de champiñosis de pie. Este extremo, como digo, nunca ha podido ser confirmado y, de serlo, produciría profundos cambios en el orden internacional.
La logia peruana de la secta, dirigida por el sumo sacerdote y visionario Agustín Mier Dávalos, fue la más activa durante los años ochenta y, sin duda, la más fiel a sus preceptos. Fue allí donde se tuvo noticia del mayor número de estigmatizados y de gurús mutilados y donde más se rezó para que a los fieles les salieran pústulas por todo el cuerpo. Se deseó, incluso, la gloriosa vuelta de la Peste Bubónica, cuyas bondades ya se hicieron conocer dentro de la secta desde su fundación.
El fin último de los SSQ es extender sus enseñanzas a toda la humanidad para que puedan vivir bien en el Nuevo Sistema, donde se promete que todos los fieles verdaderos gozarán de una maravillosa vida estigmatizados de forma viciosa y purulenta. En el Zipo Tona (que en español significa “Monte Sagrado”) crecerá el árbol azul, cuya corteza provocará eczemas en la piel de aquellos que la toquen, induciendo su bienestar y gozo místico.
Luchemos activamente contra ellos y mantengámonos unidos si es que no nos apetece que empiecen a aparecernos costras y pústulas de forma espontánea. Yo reconozco que me atrae esa idea… ¿Y usted?
Ignacio Castro (no Costra) Rupérez, periodista y estudiante de azafata.
Tikrit, marzo 2003