EL ORIGEN
Quiero empezar mi artículo con un saludo muy cálido para el inmenso Muro Parapsicológico, que nos guía por el mundo iluminando el camino para que no caigamos en la ignorancia. Sigue así y ayúdanos, como también nosotros ayudaremos a los que no nos ayudarán cuando nos ayuden.
Mi artículo trata sobre una de las mayores farsas que jamás se hayan difundido después de las teoría de gravitación pornográfica. ¿Cuál fue el origen de la vida en la Tierra? ¿Cómo, ahora que ya sabemos que la evolución no existió jamás, podemos explicar que la primera chispa generara todos los animales del planeta? La explicación, estimados lectores y miembros del jurásico, la voy a desvelar porque sé que hay personas que no pueden conciliar el sueño desde que prometí que investigaría este nimio asunto el día que Juan Leal Sanz se pegó un tiro.
Partiendo de la base de que los fósiles que se han encontrado durante siglos de supuestas criaturas prehistóricas y de los primeros humanos son falsos y fueron todos montajes llevados a cabo por arqueólogos, estudiosos y demás sinvergüenzas inmorales, como bien nos hicieron ver los Testigos de Jehová, tenemos que empezar a construir un sistema alternativo al de la evolución, ya que se ha perdido mucho tiempo desde que aquel infiel llamado Darwin desviara nuestra atención con sus irrisorias teorías para ocultar el hecho de que era adicto a esnifar pegamento.
La primera noción a tener en cuenta es la innata bondad que reinaba en el mundo hace 2344 años, fecha aproximada de la creación del mismo. Todas las criaturas, algunas descendientes de los antepasados de Fidel Castro y otras del venerable Sodo Miyita ( uno de los sumos sacerdotes de la extinta civilización de los Socidás ), retozaban felizmente sobre amplias praderas verdes y entre frondosos árboles frutales que proporcionaban a la humanidad todo cuanto precisaba.
<onto corrompida por el Gran Avispero Difamador, donde tenían su base de operaciones uno de los enjambres de avispas que se dedicaron a desprestigiar mediante calumnias a los padres fundadores de Cuba, a los cultivadores de caña de azúcar y a un pastor de almas llamado Che Guevara. La semilla se pudrió y un nuevo orden emergió del centro de la Tierra, liderado por el primer miembro de la dinastía Anguita. El terror se extendió desde Veracruz hasta Tikrit y la represión fue llevada a cabo por el Ejército Invencible comandado por el general Florencio.
El mundo vivió horrores indecibles hasta aproximadamente el año 544 d.C., cuando un futbolista llamado Zi Dan, de origen chino-mongol, logró vencer al Ejército Invencible del represor Florencio con su Enjambre Invisible cerca del lugar que ocupa ahora el Gran Muro Parapsicológico. La felicidad volvió a extenderse por el mundo, desde Venezuela hasta Moldavia y desde la Atlántida al Asgard. El cielo fue azul de nuevo y los religiosos de la antigua ciudad de Abejá decidieron reescribir la historia inventando la farsa de que había existido el Antiguo Egipto, la Grecia Clásica, el Imperio Romano y construyeron ruinas para dar mayor credibilidad a sus teorías. Posteriormente cambiaron el nombre de su ciudad de Abejá a Moscú, para así despistar.
Y el mundo ahora comenzó entonces a ser como lo conocemos hoy, un lugar donde la felicidad reina en cada hogar, donde los unicornios danzan en colinas doradas y las ocas azules surcan los cielos en busca del ámbar gris. Así debe continuar y así queremos que continúe por los siglos de los siglos, atchús.
Antonio Leal Sanz, apicultor y hermano del fallecido Juan Leal Sanz.