NAIROBI, UNA CIUDAD SEGURA
Es de dominio público el que la Naturaleza es más generosa con sus dones con algunos de sus hijos que con otros. Así, las cucarachas, aparte de su belleza natural, tienen la cualidad de resistir las radiaciones, de suerte que en caso de guerra nuclear, serían los únicos seres vivos que sobrevivían. Sirva este caso de ejemplo para lo que viene a continuación.
En su película “Señales” M. Night Shyamalan describe cómo una invasión extraterrestre es repelida gracias al descubrimiento de que los alienígenas son vulnerables al agua. No tardaron en alzarse voces que señalaban que unos seres que mueren al contacto con el agua difícilmente atacaría un planeta que en su mayor parte está compuesto por dicho elemento, y que tiene zonas donde las precipitaciones se suceden sin parar durante meses. Tienen razón, lo que no saben estas personas es que no hay que tomar al pie de la letra la película, ya que su director y guionista tuvo que cambiar ciertos detalles para poder divulgar la información contenida en su película.
En efecto, para la elaboración del guión de dicha película Shyamalan tuvo acceso a los manuscritos del prestigioso ufólogo especializado en química Dr. Gustav von Aschenbach. El afamado científico permitió la elaboración de un guión basado en sus notas siempre y cuando se variara sensiblemente la información contenida en ellas, de suerte que los conocimientos que albergan no fueran de dominio público, ya que podrían causar alteraciones migratorias en la población humana.
Sin embargo, el motivo que me impulsó a publicar esta página fue precisamente terminar con dicho fraude, con la ocultación de datos de importancia capital para conocer el mundo que nos rodea. Por lo tanto, desvelaremos aquí el verdadero contenido de las investigaciones del Dr. von Aschenbach.
En primer lugar, destacar que la explicación dada en la película simplifica sensiblemente los verdaderos datos. Los extraterrestres no son sensibles al agua, no, sino a algo mucho más complejo. En un artículo de próxima publicación, discutiremos en profundidad el tema de las corrientes telúricas. Sirva aquí simplemente el dato de que nuestro planeta es recorrido por una serie de corrientes de energía subterránea que reciben tal nombre, corrientes telúricas. Estas corrientes son conocidas desde la antigüedad, como demuestran los dólmenes celtas y los de Stonehenge. Pues bien, esta energía confluye en un punto, al igual que el agua de los ríos llega al mar. La presencia de una gran energía telúrica en este punto de la Tierra provoca unas alteraciones en los campos electromagnéticos de la zona, que si bien son inocuos para la especie humana, son mortales de necesidad para los extraterrestres.
Como se puede ver, en caso de invasión alienígena, este punto quedaría intacto, al no existir la posibilidad de que algún extraterrestre sobreviviera en dicha zona. Así pues, consideramos que el conocimiento del emplazamiento exacto de este punto debe ser de interés público, ya que permitiría el refugiar en él, si no a toda la especie humana, sí a sus miembros más destacados para la repoblación del mundo una vez repelida la invasión.
¿Cuál es, pues, la localización de este punto tan vital para la Humanidad? Pues bien, dicho punto coincide (de manera no casual, obviamente) con el emplazamiento de la ciudad de Nairobi, en la actual Kenya. Es evidente que los principales gobiernos e instituciones de la Tierra tienen “sucursales” en dicha ciudad, como es el caso de la Casa Blanca, Microsoft, la NASA, el Vaticano (quien tiene otra sucursal secreta en Suiza), y personajes notorios tienen su segunda residencia fijada en dicha ciudad, como Julio Iglesias, Médem, Linus Thorvald, William Pilgrim, Toni Morrison o el actor de Hollywood Billy Zane.
La pregunta es ¿hasta cuándo no se hará público este dato de importancia capital? ¿Hasta cuándo se seguirá arriesgando millones de vidas humanas ocultando la existencia de dicho lugar?