Luz en la oscuridad

 

 

            Estamos a comienzos de un nuevo y prometedor siglo (también milenio). Por todas partes se han derrumbado profecías sobre el fin del mundo, que supuestamente debía haber acaecido en 1999. Pues bien, nada ha sucedido y todos estamos vivitos y coleando y sin preocupaciones. ¡Muy mal!, señores, ¡craso error!

 

            El observador concienzudo y riguroso debe saber interpretar los signos que, dada la invasión publicitaria de estos tiempos, pasan frecuentemente inadvertidos. Las señales que apuntan a una radicalización de grupos proextraterrestre se suceden en periódicos, organizaciones y asociaciones sin que nos demos cuenta la mayoría de las veces.

 

            Por ejemplo, un caso reciente ha sido el de Gescartera. ¿A nadie se le ha ocurrido pensar que en realidad lo que se estaba haciendo era desviar fondos hacia una organización en la sombra? Estoy persuadido de que no. Y es un error, queridos lectores, es un error. Comprendo que las almas cándidas puedan pensar que se trata de vulgares ladrones, pero no. Dos investigadores tayikos han destapado lo que podría ser una de las mayores conspiraciones a escala mundial desde el Robobo de la Jojoya. Se ha demostrado que, en realidad, esos fondos iban destinados al diseño y perfeccionamiento de cyborgs neonazis cuya misión última era la sustitución paulatina de los empleados de Gas Andalucía. El objetivo final aún es un misterio, aunque un grupo de expertos mauritanos se está encargando de esclarecer el asunto, cuyas consecuencias podrían salpicar incluso al Gobierno en la sombra de las Islas Chafarinas.

 

            Un caso menos conocido, aunque no por ellos menos grave, es el de CC.OO. Poca gente sabe que los padres fundadores de este sindicato fueron en realidad clones del simio Alberto, un prototipo fallido de híbrido entre humano y belga que fue creado por científicos prusianos. Pero es necesario aclarar que este sindicato no tiene conexiones con la organización CC.OO. ( Caníbales Onanistas ), cuyas siglas coinciden.

 

            Para terminar me gustaría dedicar unas líneas a Jesús Gil, que en nuestra humilde opinión es uno de esos prohombres perseguidos sistemáticamente por estados corruptos y maledicentes. Pero su caso es más complejo de lo que parece. Hacia el año 1971 se produjo cerca de la Tierra el enfrentamiento definitivo entre las dos superpotencias galácticas, Carpantia y Trilitia, ambas procedentes del centro de la galaxia, que es la zona en disputa realmente.

 

            Pues bien, estas dos superpotencias se enfrentaron y venció Trilitia, con una tradición más beligerante que la de su oponente. Uno de sus embajadores en la sombra era un ser llamado Gregor Lig, de profesión pastelero y gordo. Fue introducido en la Tierra para controlar las tropas de los ejércitos de la luna oscura, que permanecen en espera cerca de Coín, donde se extienden las sombras. Su nombre es ahora Gil y, puesto que el Gobierno sabe de sus actividades clandestinas, la persecución no será nunca abandonada. Y su objetivo final, la creación del Gólem atlético, tampoco. Que Dios nos ayude.

 

Esto es todo; no puedo continuar por miedo a que asalten la habitación de motel donde me encuentro. Debo irme a otra de inmediato.

 

 

Euqirbu ed nilusej*

 

 

 

 

* “Saber es libertad”, en trilitio.

 

 

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