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Voz núm. 2. Febrer 2005 Voz nº 2. Febrero 2005 |
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Jubilaciones dignas para los trabajadores y trabajadoras Por un trabajador de Petrer Después de una vida laboral de largos años de trabajo, muchos trabajadores y trabajadoras encuentran verdaderas dificultades para poder cotizar en los últimos años de su vida laboral; con lo cual, al no alcanzar este requisito y al sacar el cómputo de su vida laboral, se encuentran con una paga que no alcanza para llevar una vida económicamente digna. Durante muchos años nos han tenido trabajando sin contrato laboral o haciéndonos contratos de algunos meses. Y pasan los años y, al final, resulta que de 20 ó 30 años hemos cotizado unos ocho o diez; y, así, llega la hora de cobrar el paro o la pensión y resulta que no tenemos derecho a nada o a pagas de miseria. Nosotros, en cambio, hemos trabajado jornadas larguísimas que nos han roto poco a poco, como les pasa a las compañeras aparadoras, envasadoras, cortadores del calzado... que se dejan la vista y el cuello, realizando tareas que les pagan miserablemente y sin contrato laboral. Por tanto, exigimos un reconocimiento oficial del hecho de que la mayoría de la producción del calzado y de otros sectores descansan sobre un trabajo precario e ilegal. Y pedimos que, en consecuencia, todo trabajador y trabajadora vean reconocidos sus años de trabajo, hayan cotizado o no; y que los que se vean abocados al paro sean compensados de alguna forma, con un salario social, como mínimo, hasta que encuentren trabajo. Pedimos también una regularización especial en los períodos de cotización para los mayores de 50 años, que encuentran muchas dificultades para ser contratados, y una jubilación a partir de los 60 años para los trabajadores que no son contratados en los últimos años de su vida laboral. |
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