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Voz núm. 2. Febrer 2005 Voz nº 2. Febrero 2005 |
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Una profunda crisis del calzado Por una trabajadora de Salinas Sé que el mío es sólo uno entre los muchos casos que hay parecidos. Soy una chica de treinta años y llevo trece trabajando en la misma empresa, pero sólo tengo cotizado uno. Cuando hay trabajo, nos hacen trabajar doce horas diarias con un salario medio tirando a bajo; las horas extras no existen, como tampoco la subida de los salarios cada año. Cuando es temporada baja, nos dicen que nos quedemos en casa sin pagarnos. Yo creo que la mayoría de los trabajadores del calzado se sentirán identificados con mi caso. A veces me pregunto: Si la crisis del calzado continúa y los empresarios siguen haciendo contratos basura y sin dar de alta a la mayoría de los trabajadores, cuando se llegue a la edad de jubilación, ¿qué esperamos poder cobrar? Después de toda una vida trabajando desde los 16 años, es muy lamentable que, cuando se alcanza la edad de la jubilación, no puedas salir adelante. ¿Cómo vamos a pensar en formar un hogar, si todo lo tenemos en el aire, si no nos podemos arriesgar a meternos en una hipoteca, si es imposible hacer frente a los pagos? ¡¡¡Exigimos una solución a esta situación!!! |
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