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Movimiento para la Unidad del Pueblo (MUP)
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Comunicado del MUP
� Elx en respuesta al Comit� de les comarques del Sud del Pa�s Valenci�
del PCPE El d�a 29 fue publicado en diversos medios alternativos de internet el comunicado del Comit� de les comarques del Sud del Pa�s Valenci� del PCPE Con relaci�n a la movilizaci�n convocada para el Jueves 30 de Septiembre en la ciudad de Elx por el MUP, de fecha 28 de septiembre (http://www.pcpe.es/paisvalencia.htm), tambi�n titulado en algunos de dichos medios El PCPE corrige y desmiente ciertas declaraciones publicadas por el MUP-Elx (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=5355). A pesar del malestar que la publicaci�n de este comunicado (llevada a cabo sin que los compa�eros del PCPE pidieran previamente un debate, explicaciones o una rectificaci�n en el seno del MUP) ha provocado entre la militancia del Movimiento para la Unidad del Pueblo, nuestra Asamblea del pasado martes 5, dedicada a esta cuesti�n, estim� que, por respeto al funcionamiento y a los �rganos del PCPE, se llevar�a a cabo una petici�n de rectificaci�n ante los �rganos superiores de este Partido en el Pa�s Valenciano, antes de publicar una respuesta que fue aprobada por una ampl�sima mayor�a de la Asamblea. Dado que esa rectificaci�n no se ha producido, y a expensas de un ulterior debate en profundidad, en el seno del MUP, sobre el fondo del comunicado del mencionado Comit� del PCPE y la l�nea a seguir por el MUP en el proceso de movilizaciones por el calzado en Elx, nos vemos obligados a hacer algunas precisiones. El objeto de �stas es rectificar la imagen sesgada que de nuestra organizaci�n ha podido dar el comunicado del PCPE a buena parte de la izquierda estatal, en unos momentos en que el desarrollo de las movilizaciones y la organizaci�n de los trabajadores en Elx no s�lo parece desmentir el an�lisis de estos compa�eros (que por cierto se han sumado, al igual que el MUP, a la convocatoria realizada por CCOO y UGT �como consecuencia de la presi�n social� para el pr�ximo jueves 14), sino que apunta a un recrudecimiento de las tensiones entre trabajadores y gran patronal que, posiblemente, har� necesarias nuevas movilizaciones y, por tanto, la solidaridad de los trabajadores y trabajadoras de todo el estado. 1.
Dado que algunos de los militantes del PCPE forman parte del MUP y
que, en cualquier caso, pueden contactar muy f�cilmente con casi
cualquier persona de nuestra organizaci�n (o cualquiera de los colectivos
que se adhirieron a la convocatoria del 30), no entendemos por qu� estos
compa�eros han preferido, en lugar de debatir y aclarar esta cuesti�n
fraternalmente y de forma franca y colectiva, publicar una declaraci�n
que no s�lo consideramos parcial sino que, adem�s, ha resultado bastante
inoportuna; m�xime cuando hab�an sido convocados, en tiempo y forma, a
una Asamblea que deb�a discutir la actitud que deb�a adoptar el MUP
despu�s de los hechos del 16 de septiembre y ante la previsible
continuaci�n de las protestas. Por otra parte, recordamos que actuamos
con la mejor de las voluntades al incluirlos en la propaganda de la
convocatoria, dado que hab�an firmado un manifiesto en el que se llamaba
a la movilizaci�n. Y queremos se�alar tambi�n que, en contraste, la
Organitzaci� Comunista del Pa�s Valenci�, (OCPV), siendo una organizaci�n
comunista, marxista-leninista, miembro del Comit� Estatal de
Organizaciones Comunistas (CEOC), ha estado todo este tiempo al lado del
resto de compa�eros del MUP en la lucha contra los fascistas y
organizando el movimiento de los trabajadores. 2.
Consideramos que ese absentismo del que han hecho gala estos compa�eros
es, precisamente, lo que les ha dado una visi�n deformada del fondo de
las protestas de los trabajadores y, especialmente, de los objetivos que
nos marc�bamos en el MUP convocando la concentraci�n del d�a 30. El MUP,
en la l�nea de lo que venimos diciendo desde hace un a�o y medio, ha
intervenido en estas protestas con dos objetivos: aislar a los elementos
ultraderechistas y al servicio de la patronal que intentaban manipular las
protestas, por un lado; y, por otro, denunciar a los verdaderos culpables
de la situaci�n del calzado y de la degradaci�n de las condiciones de
vida de los trabajadores, que no son otros sino la gran patronal, que est�
desmontando la industria y laminando las conquistas obreras, condenando a
los asalariados al paro y al clandestinaje, y la Administraci�n que la
apoya. Adem�s, el MUP se ha propuesto organizar a ese sector de
trabajadores que, por sus condiciones laborales y legales, no puede ser
representado por los sindicatos, para que puedan hacer o�r su voz en
cuantos foros o mesas por el calzado se pongan en marcha. La primera reuni�n
de la Comisi�n de cuarenta trabajadores del d�a 4 ha sido el primer paso,
y la Asamblea de Trabajadores del d�a 6 deber� contribuir a consolidar
este objetivo. El silencio de las c�pulas de los sindicatos ha hecho
posible que este colectivo de trabajadores, mayoritario, haya permanecido
invisible durante veinte a�os; pero tambi�n son c�mplices de esta
situaci�n quienes, desde una posici�n �radical�, lanzan proclamas
abstractas que no llevan a ning�n sitio porque no se basan en un an�lisis
serio de la realidad ni proponen un proceso adecuado a la correlaci�n de
fuerzas existente. En este sentido, no entendemos por qu� los compa�eros
del PCPE se empe�an en olvidar la lucha que la Plataforma de Aparadoras y
Trabajadores Precarios han desarrollado durante tres a�os y que ha ido
conformando una tabla de reivindicaciones concretas; propuestas que ahora
ha encontrado el caldo de cultivo m�s apropiado para su discusi�n p�blica
y su puesta en pr�ctica: Ni un solo trabajador o trabajadora sin contrato
de trabajo; refuerzo de las inspecciones de trabajo, con ayudas econ�micas
y sin sanciones ni represalias para los trabajadores que se vean abocados
al paro como consecuencia de ellas; aplicaci�n efectiva de los contratos
de trabajo para las aparadoras que trabajan en casa, etc. 3.
Seg�n los compa�eros del PCPE, �una movilizaci�n auspiciada
desde el principio por la patronal, que adem�s se
expresa con los contenidos racistas y fascistas por todos conocidos,
no puede ser reorientada hacia los intereses de la clase obrera ilicitana
(...)
la alternativa est� en gestar, desde la clase obrera y con un amplio
acuerdo de las fuerzas pol�ticas, sindicales y sociales no comprometidas
con la trama que ha llevado a la industria del calzado al callej�n sin
salida en la que hoy se encuentra, una nueva movilizaci�n, totalmente
desvinculada de las anteriores convocadas por la patronal,
(...) en
la que (...) la clase obrera de Elx empiece
a recuperar de forma aut�noma la capacidad de organizaci�n y de lucha��.
Consideramos que los hechos desmienten categ�ricamente la primera de
estas afirmaciones y que la acci�n del MUP ha contribuido decisivamente a
que lo que empez� siendo exclusivamente, en apariencia, un brote xen�fobo,
se haya convertido en una lucha genuinamente obrera y popular que, aun con
sus contradicciones, est� avanzando en la reorganizaci�n de los
trabajadores y del pueblo de Elx desde unos presupuestos obreristas,
solidarios, progresistas. En cualquier lucha confluyen intereses diversos
e incluso antag�nicos, y ese ha sido tambi�n el caso de Elx. La patronal
ha intentado, sin duda, aprovechar el descontento existente entre los
trabajadores (que ella misma ha producido con su insaciable af�n de
beneficios a costa de lo que fuera) para presionar a favor de sus propios
intereses. Pero lo que no podemos obviar es que ese malestar existe entre
los trabajadores y que proviene de una situaci�n material que se est�
haciendo cada d�a m�s desesperada, con un paro creciente y un descenso
generalizado de los salarios. De nosotros depende (puesto que otros que se
dicen de izquierdas miraron a otro lado desde el primer d�a) que los
trabajadores expresen sus intereses y aspiraciones de forma aut�noma, sin
depender en la lucha de quienes son precisamente sus adversarios. Aunque
se haga con la mejor de las intenciones, el desentendernos del fondo de la
cuesti�n, el ver las cosas s�lo desde el prisma de la prensa del r�gimen
y el proponer f�rmulas abstractas no consiguen sino dejar el campo libre
a la patronal para que manipule a los trabajadores a su antojo. Sobre
la segunda cuesti�n que plantean los compa�eros, la organizativa,
simplemente no comprendemos en qu� basan su propuesta de �una nueva
movilizaci�n�. �Cu�les son los sujetos sociales, pol�ticos,
sindicales, etc. a los que proponen esta iniciativa? �De verdad han hecho
los compa�eros un an�lisis serio de la situaci�n del tejido social
ilicitano? Si lo hubieran hecho, si se hubieran implicado en este proceso,
si hubiesen analizado lo que est� pasando sin prejuicios, habr�an
comprendido que esa propuesta no tiene ning�n rigor y que lo que proponen
es, precisamente, lo que ya ha puesto en marcha el MUP junto a los
trabajadores. Quiz� los compa�eros del PCPE prefieran esperar a que �la
clase obrera de Elx empiece a recuperar de forma aut�noma la capacidad de
organizaci�n y de lucha�,
etc, etc.: nosotros estamos trabajando por hacer efectiva la
expresi�n de las reivindicaciones de los trabajadores fijos, precarios, y
�clandestinos� del sector, contra los intentos de manipulaci�n
racista de la patronal y de los fascistas. Quienes renuncien a librar esa
lucha deber�n asumir su responsabilidad. 4.
Que no les quepa duda a estos compa�eros de que debatiremos en el
seno del MUP y con los trabajadores las �diferencias t�cticas�
que animan su declaraci�n. Pero a nadie se le escapa que lanzar un ataque
como el suyo, en las jornadas previas a una manifestaci�n en la que nos
jug�bamos el conseguir que la clase obrera del sector del calzado no
salga, una vez m�s, derrotada, eludiendo deliberadamente el debate
interno, s�lo contribuye a la confusi�n de los trabajadores y de los
sectores populares, especialmente en un momento de intensificaci�n de las
calumnias y descalificaciones de todo signo. 5.
Esperamos, por �ltimo, que los compa�eros del PCPE asuman su
responsabilidad para con la clase obrera y el pueblo de Elx y se
comprometan en la tarea de organizar a los trabajadores y enfrentarse a la
patronal y a los fascistas, en lugar de contribuir a crear un clima que
favorece a los enemigos de los trabajadores y del pueblo.
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