Municipios

 

www.municipes.miarroba.com

 

El municipio y su Contexto

Daniel A. Ochoa

Los niveles contextuales de la administración pública, están dados en el siguiente orden de prelación estatal: El estado Federal, el Estado Provincial y el Municipio. Este conjunto de partes interactúan entre si y a su vez, con instituciones privadas, religiosas e individuos que conforman la sociedad.

El estudio del municipio como institución, no se reduce al conocimiento de su funcionamiento interno, sino a un modelo de sistema abierto que contenga las interacciones entre la organización y su ambiente externo.

En el esquema de insumos y demandantes, los insumos del ambiente externo pueden incluir, conocimientos, recursos técnicos, recursos financieros, personas, etc. A su vez varios grupos de personas demandan determinadas cosas de la institución. Por ejemplo los empleados desean un salario más acorde a sus funciones y/o mayor seguridad en su empleo. Por su parte, los grupos sociales demandan bienes y/o servicios. El gobierno nacional y provincial aportan recursos como compensación de la recaudación impositiva realizada sobre la actividad económica local y deslindan funciones en los gobiernos locales.

Es obvio que muchas de estas demandas son incongruentes entre sí, de modo que es labor de la administración local integrar los objetivos legítimos de los demandantes. Esto puede implicar concesiones, disyuntivas y negaciones del ego de los administradores.

En la visión sistémica la organización es un todo dinámico, tal concepción indica que no se solucionan problemas independientes, se esta ante un sistema de partes y procesos interrelacionados.

 

El municipio y los factores macro y microeconómicos

Como ha quedado expresado, existe una estrecha interdependencia entre la Institución Municipio y el ambiente en el cual se desenvuelve. Del ambiente extrae los medios para su sostenimiento y a su vez, contribuye a preservar sus condiciones.

Estas instituciones administrativas han nacido como consecuencia directa de las necesidades de la colectividad, y su supervivencia depende de los medios, materiales, humanos, autoridad, ordenamiento jurídico, etc., de los cuales disponen, pero la existencia de estos últimos depende, a su vez de la forma en que ellas satisfagan las necesidades colectivas que le dieron origen.

Si las necesidades cambian, deben transformarse las instituciones, o por lo menos, sus programas. Debe contarse con suficiente sensibilidad para captar las condiciones cambiantes del ambiente y con suficiente flexibilidad para adaptarse a las mismas.

Es claro que la dependencia es menos directa, menos visible que la de las otras instituciones sociales, como podrían ser las organizaciones privadas. Una empresa privada que sea incapaz de satisfacer el gusto y la demanda de sus clientes a un precio que éstos estén dispuestos a pagar, fracasará al cabo de un tiempo.

En el caso de la Administración municipal, los recursos recaudados no nos dan la pauta de la satisfacción de la comunidad porque ellos se obtienen, en su gran mayoría, por vía coactiva. El camino a través del cual tal apoyo se manifiesta, es de naturaleza política. Las organizaciones municipales están subordinadas al poder político representado por los órganos constitutivos del gobierno.

La eficacia concreta del servicio público debe ser evaluada conforme al:

a)Índice de satisfacción de las necesidades públicas.

b)Grado de sensibilidad y prontitud en que se advierten cambios en el ambiente circundante.

c)La adaptabilidad de los programas y servicios a los cambios constatados.

Vale decir, es eficaz si alcanza a cumplir los fines perseguidos, debidamente actualizados. a la inversa, la Administración Municipal puede influir en el ambiente en que actúa, buscando producir una corriente de apoyo y simpatía hacia la actividad que ella desenvuelve. Ello puede ser logrado mediante propaganda, mediante un sistema de relaciones públicas, pero, sobre todo, proveyendo instituciones o programas que gradualmente sean un estímulo para la formación de una necesidad colectiva, en forma de garantizarle supervivencia. Son ejemplos: los programas de seguridad social, de construcción de viviendas económicas, de centros periféricos de salud primaria, de desarrollo de la economía local, etc.

Esta posibilidad ofrece a las instituciones municipales la certeza de poder contar con el favor y el sostén material de parte de su ambiente sólo cuando sea favorable el consenso de la opinión pública.

Por último, se pueden determinar los siguientes caracteres distintivos de la Administración Municipal respecto a otros tipos de administración privada:

1°) La amplitud del radio de acción.(sus acciones siempre afectan a la totalidad de la comunidad)

2°) La medida de responsabilidad (mayor y más precisamente determinada por la normativa legal y por las disposiciones locales que regulan las obligaciones de la administración para con los vecinos y de éstos con la Municipalidad).

3°) El contenido político de los actos realizados.

4°) Los efectos públicos inmediatos de tal acción.

La mesoeconomía un neologismo apropiado para el municipio

Así como el municipio se ve afectado por los factores macro y microeconómicos, también este haciendo uso de ambos factores concurrentes, puede dar cabida a fenómenos de carácter económicos, que nos hemos atrevido a denominar mesoeconomía.

(2)El gobierno local capaz de dar respuestas a los actuales desafíos urbanos y de construir un proyecto de ciudad y liderado debe ser un gobierno promotor.

La autonomía se ha extendido como la protección legal de la capacidad de autorganización, de competencias exclusivas y específicas, de derechos a actuar en todos los campos de interés general de la ciudadanía y de disponibilidad de recursos propios no condicionados.

Empleo, seguridad ciudadana y mantenimiento de equipamientos, servicios y espacios públicos, son tipos de problemáticas que requieren un tratamiento a nivel local (sean cuales sean los factores causantes y los organismos competentes) y una capacidad considerable de innovación y de cooperación.

Ni una acción estatal o pública unilateral ni la mano mágica del mercado los resolverán.

Actualmente la promoción económica de la ciudad requerirá que el gobierno local tenga competencia y medios – en colaboración con otros actores públicos y privados pero con iniciativa propia para desarrollar zonas de actividades empresariales, para crear bancos con líneas de capital - riesgo, para promover empresas públicas y mixtas competitivas con el sector privado, para realizar campañas internacionales que atraigan inversores y visitantes, para promover y gestionar recintos feriales y centros de convenciones y parques industriales y tecnológicos, para establecer oficinas de información y asesoramiento a empresarios e inversores locales e internacionales.

Nadie duda que la economía internacional, la propia sociedad y economía argentina, sus regiones y provincias están viviendo circunstancias excepcionales. Están en marcha procesos destinados a afectar profundamente la economía de las naciones, la composición del comercio mundial, las condiciones materiales y sociales de vida de la población. En tal sentido, pueden mencionarse las tendencias hacia una etapa de liberalización e integración de los mercados, la construcción de bloques económicos, el desempleo, la aparición de nuevas tecnologías, de nuevos paradigmas de organización y producción, donde las tecnologías de información y nuevas culturas de gestión están destinadas a alterar de raíz el perfil gerencial y laboral de las empresas, organizaciones e instituciones.

Las circunstancias que se comentan, crean gran incertidumbre sobre el futuro y obliga a agudizar nuestra capacidad imaginativa y creativa; sin embargo, si bien estos hechos obran como amenazas respecto del futuro, también hay caminos que algunos países y regiones de los países avanzados o en vías de desarrollo, sus dirigentes, empresarios, sindicalistas e intelectuales más esclarecidos, están señalando que no pueden desaprovecharse.

Nos referimos a la importancia que actualmente tiene la competitividad y creación de empleo genuinos, la inversión en capital humano y en ciencia y tecnología por parte del Estado y las empresas, la constitución de circuitos activos de innovación

Tradicionalmente la competitividad se encontraba directamente relacionada con las ventajas naturales con que se disponía, hoy hablar de competitividad significa disponer de factores avanzados, competencia por innovación, gerentes abiertos al cambio, sindicatos y trabajadores con poder de iniciativa, consumidores exigentes, eficiencia en toda la cadena productiva, activa presencia del estado nacional, provincial y municipal, desarrollando externalidades e invirtiendo en educación e investigación y desarrollo.

Hoy podemos hablar de competitividad sistémica, esta nos remite a economías y sociedades "competentes", en éste proceso adquiere un lugar central la capacidad de innovar, desarrollar y perfeccionar constantemente productos y servicios; siempre enfatizando el carácter sistémico del proceso de desarrollo. Los factores culturales (desarrollo de la sociedad civil, calidad de las instituciones educativas y gubernamentales, participación social, etc.), modelan el ambiente donde actúan las empresas, propiciando una verdadera flexibilidad estructural de la sociedad local y su entorno.

(1) Harold Koontz - Heinz Weihrich "Administración una perspectiva global" Mc Graw-Hill Interamericana SA Nov 1998

(2) Jordi Borja Exposición Ciudad de La Plata Nov 2000

 

Autor de la página: Daniel A Ochoa

Hosted by www.Geocities.ws

1