Actores/Personajes Artículos Música Fotos Hipervínculos Historias Arte MBVirtual Aguafiestas Foro Chat


Natalia Oreiro                                                                                      _______                                   __    

Oreiro filmó en el Reus

La actriz y cantante uruguaya vino a rodar el videoclip de la canción Río de la Plata, en el cual baila junto a una cuerda de tambores y se recrean escenas de su infancia en el Cerro y otros barrios

El barrio hecho una fiesta. La canción de Natalia Oreiro dice: "Soy del Río de la Plata/ corazón latino/ soy bien candombera"

El escolar viste una túnica que fue blanca y la moña azul fuera de sitio, se trepa a la baranda amarilla y ruega: "¡Mi maestra está allá, es una pelirroja, dejame pasar!". Natalia Oreiro recién salía del motorhome. Bajó de ese camerino andante con su cerquillo impoluto, verificó el nudo de su top turquesa y se sumó a los 70 extras que esperaban en la calle Reus para filmar el video Río de la Plata. La canción cuenta cómo Natalia cumplió su sueño pero no olvidó sus raíces; el videoclip recreará esa infancia en el Cerro (y en locaciones que simulan ser ese barrio) que ella tanto cita.

El primer día de rodaje empezó ayer cerca de la hora 15 para la cantante/actriz uruguaya, pero los involucrados en el clip hace dos semanas que trabajan en pos de estas imágenes. Los equipos y su correspondiente cablerío se instalaron a partir de las 8 de la mañana y, sobre las 11, las primeras admiradoras hicieron acto de presencia. "Si vamos a la casa queda medio mal", reconoció Dahiana, de 14 años, presidenta del club de fans Todo por Natalia. Ellas siguen cada paso de la diva y tienen contactos en Argentina y Chile. Disfrutan el privilegio de montar guardia vallas adentro del set callejero, que los granaderos no las hagan retroceder, y reciben un beso de Natalia. En realidad, son de lo más sereno que hay en la vuelta.

De jeans amplios y pelo larguísimo, el responsable directo de Río de la Plata miraba a través de la lente de su cámara el cielo que amenazaba con nublarse. El argentino José Luis Mazza tiene 33 años y no es la primera vez que dirige a Natalia Oreiro. El, que prepara la película de Chiquititas, realizó el primer videoclip de la uruguaya, Me muero de amor, aquel que rodaron en San Martín de los Andes con Natalia vestida de rojo, una valija llena de cartas y cara de corazón partido. Ayer fue todo lo contrario. El barrio Villa Muñoz y, más precisamente la calle Reus con sus casitas pintadas, vio a Natalia sacudir sus caderas, sonreír a diestra y siniestra y quedar literalmente con la lengua afuera.

De aquí para allá

Natalia Oreiro lleva un ritmo más difícil de seguir que el candombe que baila en el clip. El sábado pasado actuó en el hotel Conrad. De Punta del Este a Montevideo, a la casa de sus padres, y el lunes a ensayar en la academia Batuque, que queda en La Comercial. Estuvo dos horas entre charlas y pasos con el coreógrafo brasileño (que vive hace 12 años en Uruguay) Jorge Heller. Explicó que no quería demasiadas coreografías sino que todo pareciera una fiesta espontánea. Doce hombres y seis mujeres siguieron las directivas.

Ayer hubo llamas y agua para el video de Oreiro: un fogón para templar los tambores de La Dominguera del sur y un camión de bomberos para simular lluvia.

En Reus y Blandengues, al lado del motorhome, una señora observaba todo eso muy tranquila desde su silla. Su nombre es Delia y se recupera de una operación en la pierna y en los ojos: "No veo bien, pero aunque sea la escucho". A la presentación de Tu Veneno en el Velódromo también fue. Otra vecina se acercó al rodaje y trajo hasta al perro: "Para mí esto es una novedad", afirmó, antes de comentar lo revolucionado que está el barrio. Con esta multitud, el quiosco de la esquina cerró. Pero la que dio el ejemplo fue una septuagenaria que largó el llanto, y tanto insistió que la producción la dejó bailar con los extras.

Color y calor

"No saquen fotos, no se puede filmar", gritaba vía micrófono la encargada porteña, aunque en los balcones la ignoraban olímpicamente el vecino con su cámara handy y, dos casas a la derecha, otro lo imitaba con su filmadora 16 milímetros. En eso, Jennifer y sus amigas pedían hojas con la ilusión de conseguir un autógrafo.

Había banderines de vereda a vereda, zancos, lonjas, estandartes y cabezudos sin ocupantes a un costado. Natalia hacía equilibrio en sus sandalias de taco, junto a un gramillero, copiando el paso de la vedette de al lado, o con una niña de colitas en alza. Al fondo de la escena, dos ómnibus estacionados. Detrás de cámaras, fanáticos que "se hicieron la rata". Y a media tarde, un encargado del catering con delantal blanco preparaba milanesas para el equipo de filmación.

"¡La gente en las casas, palmas, por favor, al ritmo de la música de Natalia!", se escuchó durante el ensayo general. Entre tanto, Motor Films, el apoyo de producción uruguayo, buscaba al dueño de un Mustang celeste de 1966, que posiblemente sea el que Oreiro conduzca en el videoclip.

La recorrida, que está programada para la mañana de hoy, la llevará por distintas locaciones de Montevideo. También habrá tomas dentro del motorhome, que incluye un sector decorado por Inés Olmedo como un falso camerino con lámparas blancas de papel, una cortina de abalorios, frutas y flores. Las fotos de Natalia Oreiro, de chica y de grande, lucían en los portarretratos y pegadas al espejo.




Hosted by www.Geocities.ws

1