CIENCIAS
N° 109
I N D I C E
1 - 109
| 1 - Orígenes | 56- Sistema Inmunológico |
| 2 - Teoría Científica | 57- Lesbianismo |
| 3 - La Ciencia Moderna | 58- Sangre |
| 4 - Comunicación Científica | 59- Sangre |
| 5 - Julio Verne | 60- Alción Cheroni |
| 6 - Ciencia Política | 61- Neumonía |
| 7 - Marie y Pierre Curie | 62- Paperas |
| 8 - Ciencias de la Conducta | 63- Electricidad |
| 9 - Louis Pasteur | 64- Electricidad |
| 10 - Louis Pasteur | 65- Electricidad |
| 11 - Alexander Fleming | 66- Electricidad |
| 12 - Galileo Galilei | 67- Alergia |
| 13 - Christiaan Barnard | 68- Alergia |
| 14 - Wernhe Von Braun | 69- Abdomen |
| 15 - Arquímedes | 70- Ablación genital femenina |
| 16 - Papa Inocencio VII | 71- Menopausia |
| 17 - Thomas Alva Edison | 72- Aborto |
| 18 - -Charles Robert Darwin | 73- Tos Ferina |
| 19 - Algebra | 74- René G. Favaloro |
| 20 - ADN | 75- Contaminación |
| 21 - Atomo | 76- Contaminación |
| 22 - Atomo | 77- Aristóteles |
| 23 - Atomo | 78- Aristóteles |
| 24 - SIDA | 79- Fumar |
| 25 - SIDA | 80- Mosquito |
| 26 - CANCER | 81- Heces |
| 27 - CANCER | 82- Internet |
| 28 - CANCER | 83- Filovirus |
| 29 - CANCER | 84- El descubrimiento del Quark Cima |
| 30 - Diabetes Mellitus | 85- Los 3 primeros minutos del Universo |
| 31- Corazón | 86- Dislexia |
| 32- Corazón | 87- Vuelos Espaciales |
| 33- Corazón | 88- Generación Espontánea |
| 34- Agua | 89- Alzheimer |
| 35- Agua | 90- Alzheimer |
| 36- Agua | 91- Origen del Universo |
| 37- Tuberculosis | 92- Origen del Universo |
| 38- Cirrosis | 93- Origen del Universo |
| 39- Riñones | 94- Diverticulitis |
| 40- Tiroides | 95- Párpado |
| 41- Artritis | 96- Colesterol |
| 42- Gripe | 97- Encéfalo |
| 43- Virus (Informática) | 98- Sonambulismo |
| 44- Virus (Medicina) | 99- Meningitis |
| 45- Virus (Medicina) | 100- Plantas venenosas |
| 46- Virus de Ebola | 101- Realidad virtual |
| 47- Piel | 102- Zootecnia |
| 48- Hepatitis | 103- Leishmaniasis |
| 49- Cirugía Plástica | 104- La génesis del Big Bang |
| 50- Hepadnavirus | 105- Kwashiorkor |
|
51- Picornavirus |
106- Genética |
| 52- Dolor de espalda | 107- Genética |
| 53- Osteoporosis | 108- Genética |
| 54- Impotencia | 109- Grnética |
| 55- Sistema Inmunológico |
Genética
SEXO Y LIGAMIENTO SEXUAL
En los seres humanos el sexo del recién nacido depende del tipo de
espermatozoide que realice la fecundación. Si el espermatozoide que fecunda el
óvulo es portador del cromosoma X el cigoto resultante dará lugar a una niña y
si el espermatozoide que fecunda al óvulo es portador del cromosoma Y el cigoto
dará lugar a un niño. La probabilidad de que nazca un niño o una niña es
exactamente la misma.
El sexo está determinado por la acción de una pareja de cromosomas. Las
anomalías del sistema endocrino u otros trastornos pueden alterar la expresión
de los caracteres sexuales secundarios, aunque casi nunca invierten totalmente
el sexo. Por ejemplo, una mujer tiene 23 pares de cromosomas, y los componentes
de cada par son muy similares. Sin embargo, un varón tiene 22 pares iguales de
cromosomas y uno con dos cromosomas diferentes en tamaño y estructura. Los 22
pares de cromosomas semejantes en mujeres y en hombres se llaman autosomas. El
resto de los cromosomas se denomina, en ambos sexos, cromosomas sexuales. En las
mujeres los dos cromosomas sexuales idénticos se llaman cromosomas X. En el
hombre, uno de los cromosomas sexuales es también un cromosoma X, pero el otro,
más pequeño, recibe el nombre de cromosoma Y. Cuando se forman los gametos, cada
óvulo producido por la mujer contiene un cromosoma X, pero el espermatozoide
generado por el hombre puede contener o un cromosoma X o uno Y. La unión de un
óvulo, que siempre contiene un cromosoma X, con un espermatozoide que también
tiene un cromosoma X, origina un cigoto con dos X: un descendiente femenino. La
unión de un óvulo con un espermatozoide con un cromosoma Y da lugar a un
descendiente masculino. Este mecanismo sufre modificaciones en diversas plantas
y animales.
La longitud aproximada del cromosoma Y es un tercio de la del X, y aparte de su
papel en la determinación del sexo masculino, parece que es genéticamente
inactivo. Por ello, la mayor parte de los genes en el X carecen de su pareja en
el Y. Se dice que estos genes están ligados al sexo, y tienen un patrón
hereditario característico. Por ejemplo, la enfermedad denominada hemofilia,
está producida por un gen recesivo (h) ligado al sexo. Una mujer con HH o Hh es
normal; una mujer con hh tiene hemofilia. Un hombre nunca es heterocigótico para
este gen porque hereda sólo el gen que existe en el cromosoma X. Un varón con H
es normal; con h padecerá hemofilia. Cuando un hombre normal (H) y una mujer
heterocigótica (Hh) tienen descendencia, las niñas son normales, aunque la mitad
de ellas tendrán el gen h—es decir, ninguna de ellas es hh, pero la mitad
tendrán el genotipo Hh—. Los niños heredan sólo el H o el h; por lo tanto, la
mitad de ellos serán hemofílicos. Por esta razón, en condiciones normales, una
mujer portadora transmitirá la enfermedad a la mitad de sus hijos, y el gen
recesivo h a la mitad de sus hijas, quienes a su vez se convierten en portadoras
de hemofilia. Se han identificado otras muchas situaciones en los seres humanos,
incluida la ceguera para los colores rojo y verde, la miopía hereditaria, la
ceguera nocturna y la ictiosis (una enfermedad cutánea) como caracteres ligados
al sexo.
FUNCIÓN DE LOS GENES: EL ADN Y EL
CÓDIGO DE LA VIDA
Después de que la ciencia de la genética se estableciera y de que se
clarificaran los patrones de la herencia a través de los genes, las preguntas
más importantes permanecieron sin respuesta durante más de cincuenta años: ¿cómo
se copian los cromosomas y sus genes de una célula a otra, y cómo determinan
éstos la estructura y conducta de los seres vivos? A principios de la década de
1940, dos genetistas estadounidenses, George Wells Beadle y Edward Lawrie Tatum,
proporcionaron las primeras pistas importantes. Trabajaron con los hongos
Neurospora y Penicillium, y descubrieron que los genes dirigen la formación de
enzimas a través de las unidades que los constituyen. Cada unidad (un
polipéptido) está producida por un gen específico. Este trabajo orientó los
estudios hacia la naturaleza química de los genes y ayudó a establecer el campo
de la genética molecular.
Desde hace tiempo se sabe que los cromosomas están compuestos casi en su
totalidad por dos tipos de sustancias químicas, proteínas y ácidos nucleicos.
Debido en parte a la estrecha relación establecida entre los genes y las
enzimas, que son proteínas, al principio estas últimas parecían la sustancia
fundamental que determinaba la herencia. Sin embargo, en 1944, el bacteriólogo
canadiense Oswald Theodore Avery demostró que el ácido desoxirribonucleico (ADN)
era el que desempeñaba esta función. Extrajo el ADN de una cepa de bacterias y
lo introdujo en otra cepa. La segunda no sólo adquirió las características de la
primera, sino que también las transmitió a generaciones posteriores. Por aquel
entonces, se sabía que el ADN estaba formado por unas sustancias denominadas
nucleótidos. Cada nucleótido estaba compuesto a su vez por un grupo fosfato, un
azúcar conocido como desoxirribosa, y una de las cuatro bases que contienen
nitrógeno. Las cuatro bases nitrogenadas son adenina (A), timina (T), guanina
(G) y citosina (C).
En 1953, el genetista estadounidense James Dewey Watson y el británico Francis
Harry Compton Crick aunaron sus conocimientos químicos y trabajaron juntos en la
estructura del ADN. Esta información proporcionó de inmediato los medios
necesarios para comprender cómo se copia la información hereditaria. Watson y
Crick descubrieron que la molécula de ADN está formada por dos cadenas, o
filamentos, alargadas que se enrollan formando una doble hélice, algo parecido a
una larga escalera de caracol. Las cadenas, o lados de la escalera, están
constituidas por moléculas de fosfato e hidratos de carbono que se alternan. Las
bases nitrogenadas, dispuestas en parejas, representan los escalones. Cada base
está unida a una molécula de azúcar y ligada por un enlace de hidrógeno a una
base complementaria localizada en la cadena opuesta. La adenina siempre se
vincula con la timina, y la guanina con la citosina. Para hacer una copia nueva
e idéntica de la molécula de ADN, sólo se necesita que las dos cadenas se
extiendan y se separen por sus bases (que están unidas de forma débil); gracias
a la presencia en la célula de más nucleótidos, se pueden unir a cada cadena
separada bases complementarias nuevas, formando dos dobles hélices. Si la
secuencia de bases que existía en una cadena era AGATC, la nueva contendría la
secuencia complementaria, o “imagen especular”, TCTAG. Ya que la base de cada
cromosoma es una molécula larga de ADN formada por dos cadenas, la producción de
dos dobles hélices idénticas dará lugar a dos cromosomas idénticos.
La estructura del ADN es en realidad mucho más larga que la del cromosoma, pero
se halla muy condensada. Ahora se sabe que este empaquetamiento se basa en
diminutas partículas llamadas nucleosomas, sólo visibles con el microscopio
electrónico más potente. El ADN está enrollado secuencialmente alrededor de cada
nucleosoma formando una estructura en forma de rosario. Entonces la estructura
se repliega aún más, de manera que las cuentas se asocian en espirales
regulares. Por esta razón, el ADN tiene una configuración en espiral enrollada,
parecida al filamento de una bombilla.
Tras los descubrimientos de Watson y Crick, quedó el interrogante de saber cómo
el ADN dirigía la formación de proteínas, los compuestos principales de todos
los procesos vitales. Las proteínas no son sólo los componentes principales de
la mayoría de las estructuras celulares, sino que también controlan casi todas
las reacciones químicas que se producen en la materia viva. La capacidad de una
proteína para formar parte de una estructura, o para ser una enzima que influye
sobre la frecuencia de una reacción química particular, depende de su estructura
molecular. Esta estructura depende a su vez de su composición. Cada proteína
está formada por uno o más componentes denominados polipéptidos, y cada
polipéptido está constituido por una cadena de subunidades llamadas aminoácidos.
En los polipéptidos hay veinte tipos distintos de aminoácidos. Al final, el
número, tipo y orden de los aminoácidos en una cadena determina la estructura y
función de la proteína de la que forma parte.
(continuará)