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Virgo |
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Hombre Virgo |
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El Hombre Virgo No pongas tus esperanzas en un
hombre Virgo si tu corazón está ávido de sueños románticos y
cuentos de hadas, porque entonces te morirás de hambre. Tendrás una larga y solitaria espera en tu balcón
iluminado por la luna hasta que él se decida a trepar por el rosal (o
por la escalera de incendio, si vives en un apartamento sin ascensor). En realidad, desde muy niños los hombres Virgo tiene
profundas vinculaciones amorosas, pero no es un amor del estilo del de
Romeo y Julieta. Para Virgo, la principal manera de dar expresión a
esta palabra es una
abnegada devoción a la familia, a los amigos y a los que son más débiles
o más desorganizados que él. Nació con un instintivo amor por el
trabajo, el deber y la disciplina, y se inclina naturalmente a ayudar a
los desamparados. Aunque parezca estar hecho de una combinación de
hielo y acero, es capaz de derretirse si la temperatura es la
exactamente adecuada. Hay caminos muy precisos para llegar al corazón
de Virgo. Caminos secretos, y la persecución
agresiva no es uno de ellos. Tampoco la coquetería ni la
sexualidad, como lo han comprobado con sorpresa y desilusión unas
cuantas vampiresas y más de una insinuante sirena. A la hora del amor, Virgo busca calidad, no cantidad. Y como la calidad es un galardón muy alto en cualquier categoría, tienen muy pocos episodios amorosos auténticos, y los pocos que tienen están, con frecuencia, destinados a ser de alguna manera tristes o desdichados. La reacción de Virgo de este tipo es, normalmente, sumergirse en el trabajo más difícil que encuentre, apartarse de la sociedad en general y, en la ocasión siguiente, tener aún más cuidado. Tendrás que valerte de una estrategia y una
paciencia considerables. El instinto básico de Virgo es la castidad, y
de él sólo se aparta por una buena causa o por una auténtica mujer.
Si el destino decreta “vivir solo”, Virgo está dispuesto a
aceptarlo sin demasiadas nostalgias ni traumas emocionales, de modo que
por el mundo hay muchísimos Virgo solteros, aunque a su manera sean
capaces de tener muy poéticos, aunque frágiles, contactos amorosos. Sin ponerse nunca en evidencia, Virgo puede ser un
maestro en el arte de la seducción sutil. Naturalmente, un hombre es un hombre, y no todos los
Virgo se mantienen técnicamente vírgenes, pero tienen siempre cierta
pureza de actitud. Se tomará un tiempo precioso en la búsqueda del
objeto de su amor, porque es tan crítico y minucioso en la elección de
mujer como lo es para comer o acicalarse, o en sus hábitos de salud y
de trabajo. No trates de burlarte de él ni de mentirle, que tu
enamorado Virgo no vive de ilusiones; lo que quiere es una relación
decente, honrada y auténtica. Emocionalmente, es hombre de conmover. Puede pasar
largo tiempo sin sentir necesidad acuciante de tener una pareja
permanente. Por más tranquilo y sosegado que sea, Virgo no puede
mantenerse por siempre inmune a la llamada de la humana naturaleza, pero
cuando sucumbe se le hace difícil admitirlo. Cuando esté al borde de
la sumisión, procurará disimular con elaborada displicencia sus
verdaderos sentimientos. Fingirá que no está interesado con tanta habilidad
como finge estar enfermo cuando no se encuentra a gusto en una fiesta.
Mientras todavía esté por decidir si tú eres realmente la mujer por
quien renegará de su soltería, puede mostrar actitudes muy, muy frías. Sin embargo, una vez haya llegado a la conclusión de
que la cosa va en serio, se te declarará con una simplicidad
conmovedora. Su amor arderá con una llama constante, y te entibiará al
correr de los años con una seguridad maravillosa. Cuando ya lo hayas atrapado, no será fácil que te dé
motivo de celos. No podrás pedir un compañero más tierno y afectuoso
cuando sientas el corazón herido por una palabra cruel, o cuando estés
físicamente enferma. No te cubrirá de dinero, pero no te faltará nada
de lo necesario, y en cambio te cubrirá de consideración. Un hombre Virgo es invariablemente bondadoso y
considerado con todas las pequeñas cosas que tanta importancia tiene
para las mujeres. Sin ser celoso ni apasionado, los hombres Virgo son
sumamente posesivos. La lealtad de Virgo es total, y le disgusta
profundamente destruir los lazos familiares, pero cuando su sentimiento
de decencia está herido no vacila en cortar
limpiamente por lo sano, ante el tribunal de divorcios. A Virgo le enferman la ignorancia, la estupidez, y el
pensamiento chapucero, casi tanto como la suciedad y lo vulgar. A Virgo le gustan las mujeres limpias de cuerpo y
alma, y que se vistan bien, pero que no vivan pendientes de la moda. Por lo general, los hombres Virgo no tiene grandes
anhelos de ser padres. Su personalidad no necesita, al parecer, de los
hijos para realizarse emocionalmente, y son gente que tiende a tener
familias reducidas. Sin embargo, cuando el hijo o los hijos han nacido,
Virgo es un padre muy escrupuloso y que jamás se toma a la ligera sus
responsabilidades. Se pasará horas enseñándoles sus propias normas de
conducta. Un padre Virgo dará muchísima importancia
al intelecto y será rígido con sus hijos en cuestiones de ética,
cortesía y buena crianza. Es raro que un padre Virgo malcríe a los niños;
más bien les impondrá siempre la necesaria disciplina. Es posible que de vez en cuando –y hasta
frecuentemente- tenga sus ataques de chifladura y malhumor, pero una
cosa es segura: si le dejas en paz, no se apartará de su camino para
empezar a discutir contigo. Déjalo que se las arregle con su humor gruñón
y te sorprenderás de la ternura con que te lo compensará.
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