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Cáncer |
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Mujer Cáncer |
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La Mujer Cáncer Al comienzo, te
costará darte cuenta de si tu chica Cáncer es una gentil doncella
regida por la Luna o una chiflada de remate. Y al final, no lo sabrás
todavía. Durante la estación de las
lluvias, te ahogará con sus pesares, y cuando el sol vuelva a asomar
entre las nubes te hará doblar de risa, y te conmoverá con su ternura. Cáncer puede ceder a un súbito
impulso de gastar cuanto la han herido y necesita mitigar el dolor de
las magulladuras, pero durante la mayor parte del tiempo sus gastos
quedarán considerablemente por debajo de sus ingresos. Es posible que
muestre un especial interés por tu cuenta de ahorros, y que el dinero
sea uno de sus temas de conversación favoritos. No te mirará con desdén
si no lo tienes, siempre y cuando seas de la clase de hombres que se
esfuerza por conseguirlo. Ella te ayudará a ganarlo y a ahorrarlo, pero
mucho cuidado a la hora de gastarlo. Si quieres que deje de pensar
en seguros, hipotecas, alquileres, facturas y el saldo de su club en el
Banco, llévatela a la playa a medianoche, a dar un paseo a la luz de la
Luna. Serán sus mejores momentos. Hay dos variantes distintas de
mujeres Cáncer enamoradas. La primera es suave y femenina, tímida,
modesta y conmovedoramente temblorosa. La segunda es más bien pegajosa.
Es de las que usarán todas las tretas de Eva para sentarse lo más
cerca posible de ti en el reservado, cosa que si ella te interesa de
veras, puede resultar muy fascinante. Cáncer no soporta que la
critiquen, se siente profundamente herida por el ridículo y,
simplemente, no puede aguantar que la rechacen. Una, dos, tres: son
reglas básicas. Es raro que se muestre abiertamente agresiva; la nativa
típica es vacilante, y la primera jugada tendrás que hacerla tú. Si no eres bondadoso y atento
con su madre, no te lo perdonará. Mamá es una dama, y su hija no le
gusta que la insulten. Aunque las chicas Cáncer tienen sentido del
humor, no reaccionan favorablemente a los chistes de sobre la suegra. A Cáncer le gusta guardar
secretos, y no esperes de ella confesiones auténticas, a menos que
quien se confiese seas tú. Su estado de ánimo cambiará
como promedio cuatro veces por mes, con los cuartos de la Luna. Durante
alguno de sus arranques de melancolía, incluso es posible que tenga
miedo de no ser buena cocinera, lo que es un absoluto disparate, porque
una Cáncer típica puede hacer que un chef francés quede reducido al
nivel del sargento que preparaba el rancho cuanto tú hacías la mili. Aparte del miedo, totalmente
injustificado, de su falta de habilidad culinaria, quizá tema que tú
no la quieras bastante. Eso no es difícil de remediar para ningún varón
con sangre en las venas. Adelante, demuéstraselo todas las veces que
quieras, que ella estará totalmente receptiva. Una vez que la hayas
encendido la luz verde, ella se sentirá feliz de reconocer la señal, y
aunque eso puede borrar su complejo de inferioridad, te creará otro
problema. A decir verdad, después que la hayas conquistado, una mujer
de Cáncer puede mostrarse un poco tenaz.....digamos que no te soltará
mientras viva, lo que no está nada mal. Es bárbaramente injusto jugar
con el corazón de una chica de este signo, porque ella te amará, te
honrará, te obedecerá y te fastidiará un poco con devoción sincera. Es posible que no impresione a
tus amigos con su vivacidad y su chispeante capacidad de halagarlos,
pero a ti no dejará de seducirte con su encanto. Las mujeres nacidas bajo el
signo del Cangrejo no son necesariamente tacañas, pero tienen sus hábitos
ahorrativos. Cáncer no es mujer que tenga
paciencia con quien le queme con el cigarrillo el cubrecamas acolchado
que heredó de la tía abuela Matilde. Para ella todo tiene un valor
sentimental, incluso los cheques vencidos de 1998 y las viejas insignias
de cuando estuvo en la organización de chicas scouts. Atesora y guarda
celosamente las cosas que tiene, y entre ellas a ti, naturalmente. Y no
tanto porque sea celosa; es más que nada posesiva, que es deferente. Cuando las cosas no van como
ella quisiera, es posible que derrame algunas silenciosas lágrimas
furtivas, pero su reacción normal será cruzar serenamente las manos y
esperar con paciencia a que las cosas se arreglen solas. La paciencia es
una de sus mejores virtudes. Cuando está deprimida, sin embargo, es
posible que seas tú quien tenga que encontrar la manera de salvarla de
sí misma. El heroico sacrificio de que es
capaz una mujer Cáncer por aquellos a quienes ama no reconoce límites.
Cuando las cosas se pongan
realmente difíciles, no te abandonará jamás, y entonces te recordará
más a una roca, áspera y gigantesca, que a un tenue rayo de la luz
plateada. Será muy apegados a ella, y lo
cálido de su amor hará que el hogar materno sea para ellos tan rico,
confortable y luminoso como un palacio, aunque fuera una choza. Es
posible que tú te veas un poco desatendido cuando lleguen los bebés,
pero es que Cáncer rige la maternidad, imagínate. Seguirá habiendo
lugar para ti, si bien te verás desplazado unos centímetros. (Si no
tiene hijos, una mujer Cáncer pondrá es un animal o en sus amigos su
reserva de afecto maternal, para mejor suerte de ellos). Para su
familia, nada le parece demasiado bueno. Un niño tiene que tener una
fuerza de voluntad enorme para defenderse de la solicitud protectora del
Cangrejo, y también necesitará bastante firmeza para no dejarse
malcriar. Muchas veces es imposible decir si es la madre Cáncer la que
mantiene a los hijos atados a sus faldas, o si son ellos mismos los que
aseguran el nudo. Son madres que guardan todos los cuadernos de la
escuela, cuelgan orgullosamente en las paredes torpes dibujos a lápiz y
conservan ternura los zapatitos envueltos en papel de seda. Las mujeres
de este signo se resisten a dejar que sus hijos asuman los lazos
matrimoniales. Este episodio resume toda la
actitud de la mujer lunar hacia todas las formas de amor, y muy
especialmente hacia su matrimonio. En su extraña forma de posesividad
inconmovible, pero nunca agresiva. En lo profundo de su corazón, ella
sabe que por más lejos que te vayas en pos de tu sueño, siempre volverás,
y ella estará ahí, esperándote pacientemente.
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