LOS
HUMALA: Alternativa Nacionalista…?
Al hablar del llamado fenómeno Humala, muchos se preguntan: ¿Nacionalismo,
etnocacerismo, etnonacionalismo, pinta de izquierdismo, fascismo? ... Y es que
son muchos los “ismos” que se vislumbran en torno a la figura de los
Humala. Cada uno con una variante específica, como para decirnos que hay
Humala para todos los gustos.
Para muchos es un fenómeno político que gana simpatía en la población
joven y los sectores marginados. Pero también en una clase media debilitada a
extremo y frustrada, presentándose como la tabla de salvación para los
problemas que afectan al país.
Su alza en las encuestas no es producto del convencimiento político o
su Programa de Gobierno (que además se desconoce). Es una reacción
antisistema, anticorrupción, de rechazo a los políticos que han gobernado el
país, pero que indica claramente que nadie sabe a quien elegir. Es un voto a
ciegas, sin saber que vendrá después. Y no debe extrañarnos pues ya sucedió
con Fujimori y Toledo.
Su aparición en la política se da cuando a finales del Gobierno de
Fujimori, el Comandante Ollanta se subleva en el sur, contra la corrupción en
las FF.AA. y el Gobierno. Su levantamiento atrajo sobre sí toda la atención
de la prensa nacional, aunque hay quienes sostienen que fue una “cortina de
humo” que permitió que huyera del país Vladimiro Montesinos, jefe del
Servicio Nacional de Inteligencia y hombre fuerte de Fujimori.
Al caer el régimen, Humala depone su actitud, es reincorporado al ejército
y posteriormente enviado al extranjero.
Su hermano Antauro funda el periódico Ollanta que denunciara la
corrupción del sistema, la política neoliberal, la entrega del país al
capital extranjero, reivindica las figuras de Andrés Avelino Cáceres (héroe
de la Guerra del Pacífico) y al general Velazco con su proyecto de Revolución
Nacionalista. Surgiendo así su etnocacerismo y nacionalismo.
¿Influencia
real… o acomodada a sus intereses?
Velazco llevó a cabo la Reforma Agraria en el Perú, pero después que
fracasara la promovida por Belaunde. Lo que nadie dice es que el verdadero
impulsor de las Reformas Agrarias en Latinoamérica fue el Presidente Kennedy
(EE.UU.) Por lo tanto se comete un error al atribuírsela al General Velazco.
Este desarrolló un lenguaje nacionalista y antiimperialista, aunque
las bases del modelo socioeconómico que implantó nada tenían de nacional,
sino que estaban basados en el cooperativismo yugoslavo. De nacionalista solo
tuvo la nacionalización de las principales empresas extranjeras que operaban
en el país, un discurso antichileno y reivindicativo de la Guerra del Pacífico.
Respecto a Cáceres, se refieren a la participación de los montoneros
indios durante la guerra y el papel de este militar que los orientó a golpear
a las fuerzas chilenas de ocupación. Aunque en realidad los montoneros habrían
atacado a las tropas peruanas si las encontraban en sus territorios, ya que no
veían (por su comportamiento) la diferencia entre una y otra.
Finalmente Cáceres los traicionó y fusiló a su Estado Mayor
Montonero, por negarse a deponer las armas en plena guerra (1882). Condición
impuesta por los hacendados peruanos para apoyar su candidatura a la
Presidencia del país.
¿Ignoran los Humala este nefasto episodio, que de reivindicación étnica
no tiene nada?... Lo dudo.
Entonces… ¿De qué nacionalismo y etnocacerismo estamos hablando?
El 1 de enero del 2005, Antauro Humala y un grupo de reservistas del Ejército,
tomó por asalto la comisaría de Andahuaylas en la sierra central y exigió
la renuncia del Presidente Toledo.
Habían transcurrido varios meses de los sucesos de Ilave, donde la
población aymara puso en jaque al gobierno y tomó por semanas el control de
la ciudad… ¿Por qué no tomaron la comisaría de Ilave, Puno o Qosqo, que
podía haber sido más ventajoso a sus intereses políticos?
La respuesta es clara. No se buscaba realmente golpear al gobierno,
sino dar un espectáculo, pese a que la población del lugar fue solidaria con
ellos.
Todo parece indicar que el beneficiario de la aventura de Antauro sería
el propio Presidente Toledo, quien aplacaría el intento de sublevación,
restituiría el orden y se comprometería a satisfacer las demandas del pueblo
andahuaylino. Antauro Humala se rendiría. Toledo en un gesto de benevolencia
lo deportaba a París y, un año después, indultado, regresaba como héroe y
era invitado a candidatear como congresista en alguna lista de izquierda
(antes ya había sido invitado por el FIM de Olivera). Pero las cosas no
salieron como lo previsto, ya que fueron asesinados despiadadamente 4 policías.
Y las posibilidades de deportación fueron truncadas. Antauro Humala fue
detenido y encarcelado.
Luego surgen diferencias entre los hermanos y Ollanta crea
(convenientemente) el Partido Nacionalista Peruano. Luego aparece en escena
Ulises Humala y finalmente ya no le queda claro a nadie las opciones y
diferencias reales en el clan Humala.
Hablan de reivindicación de la raza andina, estar contra el
neoliberalismo, ensalzan la figura de Chávez en Venezuela, incluso dejan
entrever que en su gobierno se deberán revisar los tratados internacionales
firmados con Chile y Ecuador. Salvo que en el vecino del norte sea la CONAIE
(Concejo Nacional de Indígenas del Ecuador) quien gobierne y, finalmente se
sienten identificados con Evo Morales en Bolivia.
Al respecto, en la reciente entrevista sostenida en Venezuela entre
Morales y Chávez, apareció como invitado (posando para la foto) Ollanta
Humala, motivando que la prensa los calificara como la TROIKA (3) ANDINA.
¿Qué intereses representan en realidad los señores Humala?... Detrás
de un discurso antisistema, son en realidad una opción del mismo, cuando
constata que el control se les escapa de las manos o se avecina una crisis que
amenaza ser incontrolable. Incluso el terrorismo es la opción –extrema- del
sistema, cuando se llega a una efervescencia popular de tal magnitud, capaz de
desencadenar el caos y la pérdida total del control. Convirtiéndose en una válvula
de escape violenta y destructiva, pero que una vez finalizada, desembocará en
una salida derechista o izquierdista.
Pretender que es una opción antisistema es simplemente estar ciegos.
Lo que sí debemos tener absolutamente claro, es que no es una opción
de los pueblos originarios, de los comuneros o los indios.
No es nuestra opción. Por más que intenten hacérnosla creer, para
ganar nuestros votos.
La historia ya la conocemos. Fujimori –en su momento- la usó como EL
SOL DEL NUEVO CAMBIO y aparecía vestido con poncho y chullo. Posteriormente
Toledo (en su campaña electoral) llamó a un gobierno de TODAS LAS SANGRES,
la Marcha de los Cuatro Suyos y la utilización irrespetuosa de nuestros símbolos
sagrados, empezando con la Chakana. El sabía que tales símbolos eran
respetados por la población andina y los utilizó. Sectores de la izquierda
al ver su efecto, se plegaron a él, llegando a ocupar cargos de Ministros. Al
poco tiempo de su gobierno, quedó en evidencia la corrupción de este, pero
–obviamente- no dejaron ni sus cargos ni sus jugosos sueldos.
Hoy los Humala levantan las mismas banderas, pero con un tono mucho más
radical, ya que la coyuntura así lo exige. La frustración del pueblo peruano
en estos 5 años de gobierno Toledista no permite un mensaje menos radical ya
que sería no aceptado. Y la izquierda nuevamente corre a subirse al carro.
Este 1 de enero, circuló en Internet un correo que decía SALUDOS
ETNOCACERISTAS TAWANTISUYANOS, donde anunciaban el surgimiento del EJÉRCITO
TAWANTISUYANO DE LIBERACION NACIONAL (ETLN) y se habla de la creación de la
Internacional Incaica (al estilo de las Internacionales Comunistas), con la
participación de Hugo Chávez, Evo Morales, las FARC de Colombia y el
Etnocacerismo en Perú, que hará frente a la criollada chilena y a los
Estados Unidos.
Lo indignante es que en su mensaje aparece una foto donde agitan un
Wiphala Aymara, como si nosotros fuéramos parte de su proyecto político.
Los señores Humala no representan las aspiraciones de la nación
aymara que habita en Perú. Como tampoco representan a ningún pueblo
originario. Su lenguaje de un aparente odio y rechazo al sistema, no es el
nuestro. Sus intereses difieren enormemente de los nuestros y son simplemente
traficantes de indiogenina.
¿Es que pretenden ganar así nuestros votos?... ¿O desatar una
conmoción social que sumados a su ataques a Estados Unidos ocasione la
intervención militar extranjera el Perú?
Los dirigentes e intelectuales indígenas no podemos permanecer
callados. No podemos permitir que políticos corruptos, vestidos con ropaje
indio y utilizando nuestros símbolos, pretendan embarcarnos en un proyecto
que no es nuestro.
Entonces… ¿por quién votar?... La respuesta es simple. No tenemos
–por ahora- ni partido ni candidato indio que nos represente. Por lo tanto
nuestro voto debería ser NULO. Que en el escrutinio final de las elecciones
quede en evidencia el alto porcentaje de votos nulos. Que esta sea nuestra
respuesta a la corrupción e injusticias del sistema.
VOTO NULO… VOTO HONESTO
6
de enero del 2006
JUAN
RIVERA TOSI
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