| Llevaba puesto el reloj que hace un a�o no pude comprarle, y aquellos ojos color desenga�o barriendo la calle. Despu�s de verse tanto en el espejo �c�mo iba a mirarme? Si eran felices, no hab�a m�s que verlos re�rse de nadie. Y yo que estaba aprendiendo a olvidarle, a maldecirle sin necesitarle, me vi de pronto con dos lagrimones en el velorio de las ilusiones. Pisando charcos bajo el aguacero tambi�n se puede cantar un bolero. Con estos labios que tanto han callado, que tanto han mentido, que tanto han besado. Iba luciendo el Cartier que en su santo quise regalarle. Si la derrota tuviera vacuna, si se dejara enga�ar la fortuna, si el coraz�n descubriera un camino que desmintiera la ley del destino. Qu� desconsuelo el flash-back de sus ojos bajando del coche. Dej� un perfume de flores enfermas rompiendo la noche. Despu�s de verse tanto en el espejo �c�mo iba a mirarme? Si eran felices, no hab�a m�s que verlos re�rse de nadie, burlarse de nadie. |
| PISANDO CHARCOS J. Sabina |