Que el maquillaje no apague tu risa,
que el equipaje no lastre tus alas,
que el calendario no venga con prisas,
que el diccionario detenga las balas,
Que las persianas corrijan la aurora,
que gane el quiero la guerra del puedo,
que los que esperan no cuenten las horas,
que los que matan se mueran de miedo.
Que el fin del mundo te pille bailando,
que el escenario te ti�a las canas,
que nunca sepas ni c�mo, ni cu�ndo,
ni ciento volando, ni ayer ni ma�ana
Que el coraz�n no se pase de moda,
que los oto�os te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel.
Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentira,
que no te den la raz�n los espejos,
que te aproveche mirar lo que miras.
Que no se ocupe de t� el desamparo,
que cada cena sea tu �ltima cena,
que ser valiente no salga tan caro,
que ser cobarde no valga la pena.
Que no te compren por menos de nada,
que no te vendan amor sin espinas,
que no te duerman con cuentos de hadas,
que no te cierren el bar de la esquina.
Que el coraz�n no se pase de moda,
que los oto�os te doren la piel,
que cada noche sea noche de bodas,
que no se ponga la luna de miel.
Que todas las noches sean noches de boda,
que todas las lunas sean lunas de miel...
Fue en un pueblo con mar
una noche despues de un concierto;
t� reinabas detr�s
de la barra del �nico bar que vimos abierto
-"C�ntame una canci�n
al oido y te pongo un cubata"-
-"Con una condici�n:
que me dejes abierto el balc�n de tus ojos de gata"-
loco por conocer
los secretos de tu dormitorio
esa noche cant�
al piano del amanecer todo mi repertorio.
Los clientes del bar
uno a uno se fueron marchando,
t� saliste a cerrar,
yo me dije:
"Cuidado, chaval, te estas enamorando",
luego todo pas�
de repente, tu dedo en mi espalda
dibujo un coraz�n
y mi mano le correspondi� debajo de tu falda;
caminito al hostal
nos besamos en cada farola,
era un pueblo con mar,
yo quer�a dormir contigo y t� no quer�as dormir sola...
Andele Madrid carajo
Y nos dieron las diez y las once, las doce y la una
y las dos y las tres
y desnudos al anochecer nos encontr� la luna.
No se me mueran nunca, buenas noches,
hasta siempre, buenas noches, un gusto...
La canci�n de los buenos
borrachos,
que, de madrugada.
vuelven al hogar,
la canci�n que atropella los tachos
llenos de basura de la Capital.
NOCHES DE BODA / Y NOS DIERON LAS DIEZ
J. Sabina
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