" INVENTARIO " (1978) Movieplay

1. "Inventario"
J.Sabina


2. "Tratado de impaciencia n�mero 10"
J.Sabina


3. "Tango del quinielista"
J.Sabina / I.Garrido


4. "1968"
J.Sabina


5. "40 Orssett Terrace"
J.Sabina


6. "Romance de la gentil dama y el r�stico pastor"
An�nimo / J.Sabina


7. "Donde dijeron digo decid Diego"
J.Sabina


8. "Canci�n para las manos de un soldado"
J.Sabina

9. "Palabras como cuerpos"
J.Sabina

10. "Mi vecino de arriba"
J.Sabina
Inventario 1978

Para los finales de los 70�s Franco a muerto, Joaqu�n Sabina ha regresado de Inglaterra y edita su primer L.P. bajo el sello de Moviplay, seg�n Sabina el peor de todos los que ha hecho, aunque realmente se pueden encontrar verdaderas joyas en este disco.

Los temas del disco son poemas (previamente editados en el libro Memoria del Exilio)  que se hab�an convertido en canciones, la tem�tica de estas canciones es sumamente pesimista, de desencanto y nos muestra la etapa del exilio y la dictadura sufrida por Sabina, a esto se le agrega lo que empezar�a a ser el toque sabiniano, y que soltar�a en algunas canciones con esa carga se cinismo y atrevimiento. En opini�n de la prensa de aquellos a�os era un disco con apenas dos canciones las cuales se salvaban del fracaso.

El �lbum cuenta con diez canciones, la primera de ellas �Inventario� en la cual como lo indica su nombre hace un repaso de los hechos ocurridos durante sus 29 a�os y desde su primera canci�n nos muestra el tema en el que se desarrolla el disco, la pasi�n, el desamor, el pesimismo y  la frustraci�n.

En �Tratado de impaciencia n�mero 10� canta acerca del plant�n de aquella perfida, seg�n Joaqu�n �la �nica canci�n de mi primer disco que no me da pena seguir interpretando�

La tercera del disco es el �Tango del quinielista�, esta canci�n es una profec�a acerca de lo mucho que iba a influir la canci�n argentina en �l, nos muestra una canci�n de aquel hombre que se juega todas sus esperanzas el domingo en la cancha, en la que un empate puede desmoronar el Empire State de la esperanza.

�1968� la canci�n con mas protesta del �lbum, Joaqu�n hace un �inventario� de lo ocurrido a partir de aquel mayo de Paris, y nos muestra aquel aire revolucionario que giraba en su entorno, de la pelea contra la maquina del primer mundo

En �40 Orsett Terrace� hace un tema suma y sigue, palabras de aqu� y de all� con un ritmo contagiosos y l�rica revuelta.

El lado B es abierto con una del cancionero espa�ol �Romance de la gentil dama y el r�stico pastor� a la cual le pone un ritmo muy de provincia que la hace sumamente atractiva al o�do estraniero.

�Donde dijeron digo, decid Diego� dedicada a los padres que cortan las alas de sus hijos, �Esos locos bajitos� versi�n Sabina.

La panfletaria �Canci�n para las manos de un soldado� se refiere a las manos de tantos espa�oles que mutaron en fusiles para atacan al hermano, nos muestra un cierto dejo de esperanza en la humanidad

Cierra el disco la divertida �Mi vecino de arriba� en la cual habla de las costumbres del caballero espa�ol, y  le da un le�azo con una gran carga de humor y complicidad hacia el escucha.

En mi opini�n el gran problema del disco es que no tiene canciones, los temas que aparecen son poemas vueltos canciones lo que provoca que incluso en ocasiones se muestren demasiado forzadas, a pesar de esto no podemos descalificar el grand�simo valor l�rico de la mayor�a de estas.

Seg�n Joaqu�n

�Mis canciones quieres ser cr�nicas cotidianas del exilio, del amor, de la angustia, de tanta sordidez acumulada que nos han hecho pasar a la historia�

Curiosidades

Es el disco peor vendido de Sabina.

En el 2001 para el libro Ciento Volando de Catorce, Sabina re-escribe la canci�n 40 Orsett Terrace, su nuevo nombre Ni con cola.

Tratado de impaciencia n�mero 10 cambiaria su nombre para convertirse en Tratado de impaciencia n�mero 11 para el disco Joaqu�n Sabina y Viceversa.

�Tango del quinielista� esta canci�n originalmente fue escrita para la revista Poes�a 70 en donde entre otra joyas participaron Aute y Carlos Cano

La letra original de 1968 versaba as�

No pudimos ser h�roes y, a falta de trinchera
Donde entregar la vida, buscando una carrera
Dimos con nuestros huesos en la universidad
Donde, si no la aut�ntica cultura, conocimos
La verdad que encerraban los libros clandestinos,
Y nos enamoramos de do�a Libertad
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