| Ma�ana cuando era tan peque�o por el Acantilado del Obispo ca� persiguiendo un p�jaro sin due�o y aterric� en un polvor�n de arenas movedizas bajo un cielo de bet�n, caracolas que agonizan sin decir ni mu. Cuando el gallo a sueldo de la madrugada, lleg� con su kikirik�, despert� so�ando que viajaba desnudo con un malet�n de arenas movedizas bajo un cielo de tergal, matasellos que agonizan tan lejos del mar de arenas movedizas bajo un cielo de alquiler, alfileres que agonizan antes de nacer A mi cita fui pero el horizonte se hab�a cansado de esperar, me llam� san Pedro por mi nombre y no le quise contestar. Y arenas movedizas bajo un cielo de almid�n, paquebotes que aterrizan sin pedir perd�n. Arenas movedizas bajo un cielo regaliz, ascensores que agonizan por la cicatriz. |
| ARENAS MOVEDIZAS J. Sabina / P. Varona, A. Garc�a de Diego |