E. M. CIORAN

No se trata de una golosina cultural. Su precisión diabólica, el furor por la humillación de ser tan sólo un hombre. "Hemos perdido todo al nacer". Esta sentencia resume el pensamiento de Cioran, la muerte es una calamidad insignificante, la verdadera calamidad no está delante de nosotros, sino detrás.

 

SENTENCIAS

  • Haber cometido todos los crímenes; salvo el de ser padre.
  • Mi visión del futuro es tan precisa que, si tuviera hijos, los estrangularía en el acto.
  • No merece la pena matarse: siempre lo hace uno demasiado tarde.
  • Vivir es ir perdiendo terreno.
  • Cuanto más se vive, menos útil parece el haber vivido.
  • El derecho se suprimir a todos los que nos fastidian debería figurar en primer término de la Constitución de la Ciudad Ideal.
  • El paraíso era el lugar donde todo se sabía pero nada se explicaba. El universo anterior al pecado, anterior al comentario.
  • A veces uno quisiera ser caníbal, no tanto por el placer de devorar a fulano o a mengano como por el de vomitarlo.
  • Árboles asesinados, surgen casas. Hocicos, hocicos por todas partes. El hombre se extiende. El hombre es el cáncer de la tierra.
  • El hombre despide un olor particular: entre todos los animales sólo él apesta a cadáver.
  • En el zoo, todos los animales se comportan decentemente salvo los monos. Se nota que el hombre no anda muy lejos.
  • Comprendí que había envejecido cuando advertí que la palabra Destrucción perdía poder en mí, que ya no me provocaba aquel escalofrío de triunfo y plenitud parecido a la oración, a una oración agresiva.
  • Sólo la flor que cae es una flor total, ha dicho un japonés. Casi se podría decir lo mismo de una civilización.
  • Me tomo la libertad de rezar por Usted. Me parece muy bien. Pero, ¿quien va a escucharle?
  • Morir a los setenta o a los ochenta años es más duro que a los diez o a los treinta. Ser adicto a la vida, es el quid; pues la vida es el mayor vicio que existe. Lo cual explica el trabajo que cuesta deshacerse de ella.
  • Si la muerte no fuera una solución, el hombre habría encontrado ya un medio de evitarla.
    Me gustaría ser libre, inimaginablemente libre. Libre como un ser abortado.
  • Si antaño, frente a un muerto me preguntaba "¿De qué le sirvió nacer?", hoy me pregunto lo mismo ante cualquiera que esté vivo.
    Lo que sé a los sesenta años, ya lo sabia a los veinte. Cuarenta años de un largo, superfluo trabajo de comprobación.
  • Antes en una alcantarilla que en un pedestal.
    Los hijos se vuelven, deben volverse contra sus padres, y los padres no pueden hacer nada pues están sometidos a una ley que rige las relaciones de los seres vivos en general, a saber : que cada cual engendra su propio enemigo.
  • Por más que intento, no consigo despreciar todos esos siglos durante los cuales no se hizo otra cosa que aclarar una definición de Dios.
  • Los últimos a quienes perdonamos la infidelidad son aquellos a quienes hemos decepcionado.
  • En una de las capillas de esta iglesia horrible con ganas se ve a la virgen con su hijo elevarse por encima del globo terrestre. Una secta agresiva que minó y conquistó un imperio y heredó sus taras, empezando por el gigantismo.
  • ¿Con qué derecho os ponéis a rezar por mí? No tengo necesidad de intercesores, me las arreglaré solo . De un miserable, tal vez lo aceptaría: de nadie más, aunque se tratara de un santo. No tolero que se preocupen por mi salvación. Si le temo y le huyo, qué indiscretas resultan entonces vuestras plegarias. Dirigidlas a otra parte, de todas formas no estamos al servicio de los mismos dioses. Si los míos son impotentes, no hay razón para creer que los vuestros lo sean menos. Y aun suponiendo que sea tal y como los imagináis, todavía les faltaría el poder de curarme de un horror más viejo que mi memoria.
    Tras una grave enfermedad, en algunos países de Asia, como en Laos, existe la posibilidad de cambiar de nombre. Qué clarividencia demuestra semejante costumbre. En realidad, deberíamos cambiar de nombre tras cada experiencia importante.
  • Fundar una familia. Creo que me hubiera sido más fácil fundar un imperio.
  • ¿Que es el mal? Lo que se hace para conseguir un momento de felicidad en este mundo.
    ¡Dichosos aquellos que, por haber nacido antes de la ciencia, tenían el privilegio de morir de su primera enfermedad!
    La imposibilidad de encontrar un solo pueblo, una sola tribu donde el nacimiento provoque duelo y lamentación, prueba hasta qué punto la humanidad se encuentra en estado de regresión.

 

sello | ©2003 Comunidad AzraelL® | Jueves 26 Mayo, 2005 4:57 AM | sello

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