ASIGNATURA: HERRAMIENTAS WEB PARA LA INVESTIGACIÓN
RESUMEN
TRABAJO 3: Teorías de la Agencia Sociedad Activa

Autor: (Marcos Gallegos)

 

Teoría de la Agencia

 

·       Orígenes

Después de las primeras aportaciones formuladas por los economistas clásicos (e.g., Adam Smith, 1776), los problemas relacionados con la separación de la propiedad y el control no fueron objeto de atención por parte de la doctrina hasta la publicación del trabajo realizado por Berle y Means (1932) y Coase (1937). Berle y Means (1932) centraron su atención en las grandes empresas cuyo capital estaba repartido entre un elevado número de accionistas donde cada uno de ellos poseía una fracción poco significativa del capital que no les permitía controlar las actuaciones de los directivos de la empresa. Para estos autores, los intereses de los directivos corporativos y de los accionistas divergen ampliamente. Así, mientras que los directivos quedan conceptuados como personas que van en busca de poder, prestigio y dinero, y por ello tratan de imponer a la empresa unos objetivos más acordes con los suyos propios y consistentes con sus propias motivaciones, los accionistas están interesados sólo en los beneficios.

Las preferencias por el tamaño -como fuente de poder o como medio para conseguir mayores salarios-, junto con la suficiente discrecionalidad para influir en él, constituyen los fundamentos de la teoría managerial de la empresa, que se revela como una de las primeras explicaciones sobre el origen de la ineficiencia a que da lugar a la separación entre propiedad y control (Baumol, 1959; Williamson, 1964; Jensen y Meckling, 1976). Así surge la teoría de la agencia , la cual comparte muchas hipótesis de trabajo con la teoría de la organización, el comportamiento organizativo y la dirección estratégica (Eisenhardt, 1989). Así por ejemplo, el elevado grado de concurrencia con la teoría de los costes de transacción ha propiciado que algunos autores confundan la teoría de la agencia con los argumentos del fracaso del mercado. Sin embargo, por un lado, la teoría de la agencia no explica por qué existen las empresas como alternativa a los mercados, sino cómo a través de las relaciones contractuales las fuerzas del mercado afectan a las empresas (Barney y Ouchi, 1986). Y, por otro lado, esta teoría, en lugar de afirmar que no se pueden formalizar contratos ejecutables que cubran todas las contingencias, estudia las formas óptimas para formalizar dichos contratos (Rumelt, Schendel yTeece, 1991).

Centrándonos en el planteamiento que nos ocupa, conviene analizar los conceptos de relaciones y costes de agencia. En tal sentido, se entiende que surge una relación de agencia cada vez que un individuo depende de la acción de otro (Pratt y Zeckhauser, 1991). Más específicamente, Jensen y Meckling (1976) consideran que una relación de agencia se define a través de un contrato explícito en el que una parte, el agente, se compromete a llevar a cabo determinadas acciones en beneficio de otra parte, el principal. El contrato generalmente incorpora delegación de autoridad, de forma que el agente toma ciertas decisiones en nombre del principal. En este contexto, el objetivo básico de esta teoría es determinar, dadas ciertas hipótesis relacionadas con las personas, la organización y la información, cuál es el contrato más eficiente para gobernar la relación principal-agente, tomando como referente el control del comportamiento del agente.

Los problemas de agencia se presentan en situaciones de información asimétrica, es decir, bajo los supuestos siguientes (Arrow, 1991): (a) información oculta o selección adversa -una parte de la transacción dispone ex ante de información privada sobre determinados estados de la naturaleza que no es observable por la otra parte-, y (b) acciones ocultas o riesgo moral -acciones ex post no observables aadoptadas por una de las partes de la transacción con el fin de maximizar su utilidad en detrimento de la otra parte-. Ahora bien, el principal puede reducir las desviaciones en el comportamiento del agente con respecto a lo establecido en el contrato de agencia instituyendo un sistema de incentivos o incurriendo en los denominados costes de agencia , entre los que cabe distinguir (Jensen y Meckling, 1976): (a) costes de formalización, derivados del diseño y redacción de los contratos, (b) costes de supervisión, dirigidos a supervisar y condicionar la actividad del agente, (c) costes de garantía, abonados por el agente como fianza acreditativa de que sus acciones se ajustarán a lo pactado, y (d) pérdida residual, derivada de las decisiones adoptadas por el agente que muestran desviación respecto a lo que hubiese realizado el principal en tal situación.

De acuerdo con Gedajlovic y Shapiro (1998), se identifican dos situaciones principales relacionadas con la propiedad y el control que pueden crear costes de agencia: (a) aquella en que los directivos se comprometen a corto plazo con actividades de elevado coste diseñadas para obtener retribuciones extra distintas de las salariales que reducen la rentabilidad corporativa e incrementan los costes, y (b) aquellas en que los directivos buscan satisfacer sus necesidades de poder, prestigio y status a través de decisiones estratégicas a largo plazo que aumentan el tamaño de la empresa pero no sus resultados corporativos; por ejemplo, cuando la empresa se diversifica aceptando proyectos que no crean valor (Amihud y Lev, 1981; Morck, Shleifer y Vishny, 1990; Lang y Stulz, 1994). En este sentido, cuando la discrecionalidad directiva está presente, la rentabilidad de la empresa disminuye (Gedajlovic y Shapiro, 1998), pudiendo ser explicada esta situación por el hecho de que el statu quo permite un exceso de poder en manos de la dirección que conduce a tomar decisiones en beneficio propio (Hutton, 1995).

·       Fundamentos

Para comprender el sentido y alcance de la Teoría de la Agencia es necesario recordar que sus presupuestos remontan a más de 200 años: a la tradición teórica económica de la época en que A. Smith construyó su modelo de la "mano invisible".  Entre esas presuposiciones sobre el individuo humano destaca la concepción que luego se ha denominado de la “racionalidad económica” que afirma que el motor central del comportamiento racional es el deseo maximizar (es decir, una interpretación cuantitativa del deseo de optimizar) la utilidad personal. En el marco de la actividad económica empresarial sería racionales el propietario (Principal) o su delegado en la dirección de los negocios (Agente) que tienden a maximizar su utilidad individual. No hay aquí que discutir la base de tal creencia (ver Tema Racionalidad)  pero ciertamente es todo menos una verdad verificada teórica o empíricamente. Cuando el desarrollo posterior a la Revolución Industrial creó la actual forma de sociedad capitalista, con concentración de medios y capital, y surgieron las grandes corporaciones que escapaban al control directo del empresario familiar anterior, se hizo evidente la necesidad de separar y distanciar propiedad y conducción/control. Incluso cuando un propietario intenta dirigir por sí mismo, ser su propio manager, se ve enfrentado a la complejidad de las exigencias de capital en una firma moderna (Berle/Means 1932) - de suyo, es casi imposible la propiedad única de una empresa y hay que recurrir a multipropiedad, y cada uno de los propietarios intentará maximizar su propia utilidad sacando el máximo de su inversión. Los propietarios se convierten así en "Principales" al contratar managers o gerentes que conduzcan la firma en su lugar.

Para iluminar y aclarar en lo posible los problemas implicados en esta situación surgió la Teoría de la Agencia, también denominada "Teoría del Principal y del Agente" que se enmarca en la corriente de pensamiento del Neoinstitucionalismo Económico. Esta teoría del grupo de teorías del Neoinstitucionalismo Económico reviste especial importancia para la comprensión, a nivel de "fundamentos" de la realidad de las actividades económicas en el contexto de lo que se denomina actividad empresarial. En realidad, si las teorías económicas deben tratar las formas de hetero-suministro (la diferencia básica entre actividad económica y no económica estaría en la referencia al Alter del que se piden prestaciones en la forma que sea), la teoría de la agencia, enmarcada en la consideración "institucional", en la que la empresa es considerada como "nexus de relaciones contractuales", configura una forma de observación y diferenciación de lo observado, que a pesar de sus evidentes limitaciones, ha precisado las categorías de análisis de esas relaciones de alteridad en la consecución de objetivos económicos, o de consecución de otros objetivos mediante una relación entre un mandatario y un ejecutante. Eso abre el campo de aplicación de sus categorías de observación y análisis al estudio de otras modalidades de ordenamiento de relaciones sociales: en la política, en la ciencia y educación, en la medicina etc. Incluso podría pensarse en una aplicación de estas ideas al campo del análisis de instituciones eclesiásticas.

 

·       Corrientes

Dentro de la teoría de la agencia se pueden distinguir dos corrientes de investigación diferenciadas (Jensen, 1993) que poseen muchas características en común - comparten como unidad de análisis la relación contractual entre individuos, postulan que los costes de agencia se minimizan a través del proceso de contratación y consideran de forma similar a las personas, la organización y la información-, aunque difieren en su rigor matemático y en las variables dependientes que son objeto de estudio (Eisenhardt, 1989). La primera, la teoría positiva de la agencia, se caracteriza por estar poco formalizada, carecer de orientación matemática, ser de carácter empírico y centrarse, fundamentalmente, en el estudio de grandes empresas (Berle y Means, 1932). La literatura que se enmarca en esta corriente se ha centrado en el estudio de situaciones en las que el principal y el agente tienen objetivos contradictorios, así como en los mecanismos de gobierno que permiten resolver los problemas de agencia. En tal sentido, se establece la existencia de los dos mecanismos de gobierno siguientes (Eisenhardt, 1989): (a) el establecimiento de contratos basados en los resultados, más que en el comportamiento, que permiten adaptar las preferencias de los agentes a las de los principales al depender, para ambos, las compensaciones de unas mismas acciones, y (b) el desarrollo de sistemas de información, puesto que éstos permiten que el principal conozca realmente el comportamiento y actividades del agente. La segunda corriente dentro de la teoría de la agencia es denominada teoría principalagente y se caracteriza por ser más abstracta, poseer una orientación más matemática y centrarse en un conjunto más amplio de organizaciones. Esta teoría, a diferencia de la positiva, no pretende identificar distintos tipos de contrato, sino determinar cuál es el más eficiente para regir las relaciones entre el principal y el agente. Es decir, pretende determinar cuándo es más eficiente un contrato basado en el comportamiento o cuándo uno basado en los resultados.

 

Infografia

 

1) Teoría de la agencia: esta teoría del grupo de teorías del neoinstitucionalismo económico reviste especial importancia para la comprensión, a nivel de "fundamentos" de la realidad de las actividades económicas en el contexto de lo que se denomina actividad empresarial. Http://www2.uah.es/estudios_de_organizacion/temas_organizacion/teor_organiz/teoria_agencia.htm

 

2)  El gobierno corporativo y las decisiones de crecimiento empresarial: El nuevo marco económico globalizado, el aumento del grado de internacionalización de la economía o los niveles de armonización derivados de la integración europea han conducido, en los últimos años, a la necesidad de un movimiento de reformas en los modos de organizar el gobierno de las sociedades más por la vía de las propias reformas internas de la organización que por las legislativas. http://www.eumed.net/tesis/mggs/1a.htm

 

3)   Las relaciones de los fundamentos teóricos entre la nueva economía política, la nueva gerencia publica y la nueva política social : En este trabajo pretendo analizar la relación existente entre los conceptos de la "Nueva Economía Política", la "Nueva Gerencia Pública" y la "Nueva Política Social". A partir de un esquema conceptual se determinan los estrechos contactos que tienen estos conceptos, formando un solo campo teórico. http://www.insumisos.com/articulos/LAS%20RELACIONES%20DE%20LOS%20FUNDAMENTOS%20TEORICOS%20ENTRE%20LA%20NUEVA%20E.pdf

 

4) La eficiencia de la empresa familiar bajo el punto de vista de la teoría de la agencia: En el área de Organización de Empresas existen diversas investigaciones científicas relacionadas con la problemática que envuelve las relaciones de agencia en las organizaciones. En este sentido, la teoría de la agencia, de marcado carácter económico, se centra en resolver los problemas que surgen a partir de esas relaciones y los posibles mecanismos de incentivos que puedan dar solución a los mismos. http://www.ti.usc.es/lugo-xiii-hispano-lusas/pdf/02_RRHH/05_pertusa_rienda.pdf

5) El enfoque de Stakeholders para la alta dirección:   la teoría de “Stakeholders” por la amplitud de su concepción, ya que se interesa por las responsabilidades de la dirección en los niveles internos de la empresa como asimismo de las relaciones con los participantes del “entorno inmediato” http://www.colicoop.com/pdf/Elenfoque.pdf

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