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INTIMO E INTERACTIVO Y SIN PELOS (EN LA LENGUA), CARLOS "EL INDIO "
SOLARI DEJA
BIEN EN CLARO EL RUMBO 1998/99 DE LOS REDONDITOS DE RICOTA
En una
entrevista que rozó las cinco horas, la voz por detrás de la leyenda de
Patricio Rey explicó al Sí cómo y porqué los redondos tuvieron un
atrevimiento tecno en su nuevo disco " Ultimo bondi a Finisterre ".
Estrella del rock casi impermeable, el ícono de masas que es Solari asegura
que disfruta de su soledad.
Palermo,
sector sensible, a la misma hora y a veinte cuadras de la cancha de Atlanta
donde La Renga ratifica su ortodoxia y su convocatoria. Es el hogar de la
pareja Castro (carmen, alias Negra Poli, la manager) & Beilinson (skay,
bah, el de las guitarras). Aquí, Carlos Solari (bueno, El Indio, el que
canta) está sentado sólo en un living generoso, expulsa humo de rubio
importado y sólo se quitara las gafas negras una vez que las palabras echen a
rodar como una bola de nieve. Empezará con una pregunta " escucharon el
disco? Y cinco horas después esbozará una solicitud; No quisiera quedar como
un square (cuadrado, según la terminología de los escritos beatnik). La
charla-ritual cuenta con dos combustibles básicos: whisky y empanadas. De
repuesto, Fernet y/o Coca. La excusa para que este cantante-poeta de contorno
casi budista rapee ante el Sí es, justamente, poco ortodoxa. Ultimo Bondi a
Finisterre, el disco número 10 de los Redondos viene a cerrar el año como el
registro más sorprendente y menos previsible en años, tal vez desde el
elegante Oktubre (1986). Hablamos de una banda con veinte años de carrera en
Buenos Aires e integrantes pisando los cincuenta a la que se venera como
bastión del rocanrol y que se ha despachado con un disco biónico, casi tecno
cuyo packaging simula un cd-rom. Récord de ventas en su primera semana,
Finisterre provocó estas reacciones en el Sí: Gustavo Cerati no tuvo empacho
en opinar sobre el disco de su supuesto polo opuesto y una voz del rock
alternativo como Rosario Bléfari de Suárez los eligió grupo del año en la
encuesta. En tanto, Andrés Ciro de Los Piojos ante la misma posibilidad del
ex-Soda optó por no opinar. Beatniks en los 60, poco después militantes
psicodélicos y artistas clandestinos en los 70, unders diez años después y
últimamente los rockeros independientes más famosos y convocantes del país,
van a cerrar el siglo vestidos de cyberpunks?.En marcha.
Cómo van a
reaccionar los fans?. Se puede saber, Indio?
Entre los fans
hay algunos que están muy dispuestos a escuchar esto y otros que preferirían
que uno siguiera haciendo algún tipo de rock and roll más ortodoxo. Esos son
los que menos me gustan porque a mí no me gusta mucho un joven teniendo
gestos conservadores. Creo que, a veces, los chicos, un poco por rebeldía,
prefieren quedarse escuchando esa pseudo pureza porque en los medios se
confunde mucho la vanguardia con la usina de la moda. Y no me parece una
buena decisión. No creo que una cultura que tenga ambiciones de proseguir en
vigencia tenga que tener, como en este momento, más cultores que innovadores.
Finisterre surgió a
partir de esta necesidad?
Pertenecemos a la
cultura rock, que es una cultura caníbal que ha incorporado, a través de su
historia, desde músicas étnicas hasta la última tecnología. Este trabajo del
sonido, que parece una novedad, en nuestras demos está desde hace mucho. Yo
ya componía a partir de la computadora y el sampler y después reemplazaba la
programación por la banda, pero quedaban muchas texturas por el camino. Ahora
decidimos dejar las cosas sin que le pulso rockero de Los Redondos se
apoderara tanto del asunto. Y, en realidad, el acto fundacional tiene que ver
con Luzbola, que es nuestro estudio propio. La tecnología te permite plagiar,
secuestrar sonidos y eso es rico porque eso amplía el campo posible de la
música. Para nosotros, a esta edad, sería un castigo tener que estar todos
los sábados chan, cha-chan (marca un compás de blue y tararea su legendaria
Mariposa Pontiac). Eso ya es trabajar de uno mismo, hacer de clásico. A mí
siempre me interesaron más los David Bowie que los Eric Clapton de esta vida.
En qué basás ese
apunte de una juventud conservadora que marcaste antes?
Yo creo que hay
muchos fundamentalismos, en esta época, de todo tipo. Yo escucho lo que
opinan los chicos sobre homosexuales y me asusta. Nunca me pareció que el
pasado fuera mejor. Y mirá que quizás uno podría tener derecho, porque esta
cultura fue muy rica en sus comienzos, no?. Mi vida, el cariño que yo le
tengo a él (skay) y el respeto que le tengo a ella (poli), están antes que
cualquier fundamentalismo. Me importa un pito el rocanrol, así de simple, si
es algo que me va a poner una circunstancia square. Mi negocio es la
vitalidad.
Cómo te cayó la
opinión de Cerati sobre Finisterre?
En ningún momento
supe si era una crítica medianamente elogiosa o no. A él le interesó el disco
porque, supuestamente, es un camino trillado medio por ellos, por U2.
Sinceramente no encuentro mucho nexo en esas cosas, porque sino el primero
que se compra una máquina, es el que tiene la patente de lo que se puede
hacer. Con respecto a la lírica, yo no tuve en ningún momento una pretensión
como dice él de hacer futurología.
El dice que ahora
están más cerca de lo que Soda sería hoy que de Los Piojos y La Renga...
Me interesa lo
que hacen Los Piojos con toda esa mano del Candombe. Y no conozco la
intimidad de La Renga, para pensar a priori que copian el plan de Los
Redondos, aunque tampoco niego que sea así. Pero realmente no me parece que
musicalmente se parezcan en nada a nosotros. Además, de movida, Los Redondos
no se parecen a Los Redondos.
Y cuáles son Los
Redondos de hoy?
Desgraciadamente
parece que hemos cometido un atrevimiento. Y a mí lo que me gustaría es que
se atrevieran todos los demás. Cuando eso suceda, dejaré de escuchar mi
colección de 1700 cedés y estaré viendo a quién salta por encima de los
decorados del rock and roll.
Vos decís que no hay
futurología pero prima la idea de un universo virtual y hasta cantás sobre un
Dios digital...
Son audiogames,
son unos juegos, dramas musicales. Y lo hicimos en la forma de un compact
porque generalmente los chicos nuestros, la mayoría, no tienen mucha
parafernalia de CD-Roms. Está focalizado en esa especie de frontera, que
podría ser una Ciudad del Este del futuro.
Estuviste ahí alguna
vez?
Sí, estuve más de
una vez. La Blade Runner del subdesarrollo tendría que pasar ahí.
Y ustedes, de qué
lado de la frontera están?
Somos unos tipos
que pasan en un bondi mirando a los personajes del guetto del futuro, no a
los de la parte aúrea, top. Estamos hablando de los que están marginados. Por
un lado los destellos de Cyberbabel, y por otro, el castigo de Cybersiberia.
Yo prefiero, a disgusto de mucha gente, una situación medio distante de las
cosas para verlas. No creo que tenga que estar en una barricada para decir lo
que tengo que decir estéticamente.
¿DONDE ESTÁ EL PILOTO?
Se
sabe: Solari detesta explicar letras. Pero la referencia a un tal Walter en
la canción que abre el álbum (walter invade la tierra, canta), lo compromete
esta vez a aclarar que no se trata de Bulacio, aquel fan asesinado por la policía
hace 7 años, sino de su baterista, Walter Sidoti (qué autorreferenciales).
Para más, el disco cierra piropeando a una Sole, que- a aclarar de nuevo- no
es la de Arequito ni la de Catamarca, sino su admirada Soledad Rosa, la
anarquista argentina que se suicidó en Italia. Tampoco es fácil, lograr que
Don Solari hable de sí mismo. Pero hagamos la prueba tras un paréntesis en
donde el cantante compara a su banda con Boca (hace una campaña con la
delantera más goleadora, la defensa menos vencida, el goleador del
campeonato, todos los equipos quedaron allá lejos y parece ser que no está
bien, que no es un equipo bueno y le adjudican culpas a los demás, qué tal?
Qué diferencias hay
entre Carlos Solari y El Indio?
Muchas veces la
imagen pública mejora tu intimidad. Este tanito (se señala) no es El Indio al
que, por suerte, se le exige que sea más honesto y no que demuela hoteles o
se fume el cigarro más grande. Cómo no vas a ser un poco más elegante que los
demás, que están sujetos al hecho de andar mendigando que te salga una nota
en tal lado. Yo prefiero no tener una vida de exteriorización. No me gusta
hacerme cargo de la franela pública de miles de personas: no podés ir al
cine, no podés ir al restorán. A mí realmente me sofoca. Y encima la pelada
se ve de lejos!
Y qué hacés?
Generalmente,
para poder tener un poco de ojo de libertad me tengo que ir a otro lado. No
podés ni ir a ver a los amigos que tocan en un pub porque en tu mesa hay más
quilombo que mirando el escenario y le terminás cagando la noche. No me llevo
nada bien con el asunto de la popularidad. Está claro...
Y cuál es el límite
de las salidas? Vas al supermercado?
No, no, no. Yo
tengo... (duda) hay un montón de gente... Pero eso desde toda la vida, digo.
(N de R: Poli interviene para explicar que El Indio nunca fue muy salidor).
Es decir, el que trabaja en lo que le gusta, trabaja full-time, no marca
tarjeta. Estás tomando sol, en la pileta, y se te ocurre algo y te vas hasta
la casa, agarrás el papelito y escribís. Gracias a Dios, es una esclavitud
perversa que me gusta.
En otras épocas, la
noche alimentaba tu escritura. Qué pasó con eso?
A mí me gustaba
la noche cuando había una bohemia totalmente diferente. El mono y la resaca
valen la pena si tuviste una noche enamorada de la vida. Cuando simplemento
fue un gasto para estar en el candelero, me hace daño. Hoy prefiero
levantarme a las seis de la mañana, ver los pájaros y meterme a componer.
Esa exposición que
empuja al encierro es un precio que hubo que pagar?
No, no... es la
cosa más grata que a mí me pasa. Acordate que uno se ha forjado en una
cultura que, por un montón de vivios y actitudes de vida, el anonimato y la
clandestinidad eran siempre lo mejor. Entonces, que de pronto, estés donde
estés, siempre hay alguien mirándote, o chiquitas que podrían ser tus hijas
te dejan besitos, no es una cosa cómoda.
Estás condenado a la
soledad entonces?
No, yo disfruto
de mi soldad. Yo soy un tipo bastante lector, estoy suscripto a más de un
diario, más de una revista y un montón de cosas, y veo que nos utilizan desde
como epígrafes, para abajo de la foto, para titular, todo el tiempo. O sea,
Los Redondos no funcionamos en una especie de Tupperware del purgatorio. Eso
es lo que nos diferencia de La Cofradía de la Flor Solar. Casualmente estos
tres que ves acá (skay, Poli y él) son aquellos que se hicieron cargo de la
realidad, donde el viaje de las experiencias no ordinarias podían tener
cabida en el exterior y funcionar. Así que yo le debo tanto a La Cofradía de
la Flor Solar como a la biblioteca de mi tía Irma o a mi profesor de judo de
los 12 años. Bueno, igual, éste es el último año de Los Redondos.
Cóooomo?
No, era una
jodita para Patricio Rey. ( Risas a granel).
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