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La
verdad de los circos, aquella que viven los cientos de animales presos por voluntad
del hombre, queriendo que ellos hagan ridículas escenas que denigran su inteligencia,
pues como los elefantes, los animales son excepcionalmente inteligentes, perceptibles
y su gran espiritu muy fuerte.
Son muchos
los padres que llevan a sus hijos a un circo, motivado por la atracción
hacia los animales, y erróneamente creyendo que por medio de ello sensibiliza
al infante. Pero el problema radica en que el menor no percibe el umbral entre
lo bueno y lo malo de lo que ve en el escenario.¿Relativo? asunto de estructuras
mentales concebidas por nosotros los hombres, de alli surge las diversas y variables
formas de condicionamiento mental de las diversas culturas.
En
el caso de los circos, los niños empiezan a concebir a los animales como
seres sin derechos y los desdignifican ante ellos. Poco a poco el valor de la
vida y el derecho a la libertad, solo tiene relevancia ante el humano.
Lo que se
esconde trás las escenas es la parte cruel, aquella que lleva a algunos
animales en un momento determinado de su vida a rebelarse, a romper sus cadenas
y lanzarse con una actitud suicida a la fuga, en medio de una ciudad plagada de
autos, obstáculos, y de policias decididos a derribarlo a tiros. Los recuentos
de sucesos de este tipo son frecuentes y sus finales desgarradoramente trágicos.
La problemática
que encierran los circos se centra en el
comportamiento
del animal NO doméstico como el caso de leones, tigres,chimpances, focas
y elefantes frente al encierro, frente a su esclaviud.
Su estado
salvaje y sus fuertes espiritus los hacen literalmente indómitos, por lo
cual deben ser permanentemente amedrentados por medios de castigos, o divesos
tipos de presión psicológica y muchas cadenas y rejas. Solo existe
un método para poder hacer mantener a un tigre de Bengala ergido en una
postura forzada, o a un oso pardo. La misma condición de animal salvaje
le hace insistir en la exigencia de su libertad y su rebeldia, muchísimas
veces a través de la agresión a sus opresores, es por ello que se
aplica el castigo de acuerdo a sus pieles y temperamento: En el caso del tigre
a este casi no se le pega, pues lo convierte de manera gradual en un asesino en
potencia. A estos felinos, debido a sus sentidos sumamente desarrollados, les
basta de manera eficaz los sonidos agudos, fuertes y secos, como los producidos
por el látigo, para hacer lo que su domador desea. Los métodos aplicados
en otros animales son diversos, pero igual de violatorios para con su dignidad,
y la Declaración Universal de los Derechos de los Animales proclamada por
la UNESCO, que de manera rampante se violan a la luz pública, solamente
en algunos paises han prohibido en absoluto los circos con animales.
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