- Masturbaci�n compulsiva.
El acto autoer�tico se realiza mediante un proceso de duda,
de verse uno forzado a hacer eso, pero sin querer, luchando por evitarlo.
Es muy frecuente, sobre todo, en personas con unos criterios morales arraigados.
- Masturbaci�n por compensaci�n de frustraciones.
El hombre actual se ve sometido a decepciones que impone la vida moderna y que,
en ocasiones, no est� preparado para superar. De ah� emerge muchas veces una conducta de masturbaci�n,
mediante un mecanismo de indemnizaci�n,
igualaci�n o compensaci�n que facilita un cierto desahogo moment�neo con el que
se corrigen las dificultades por las que se atraviesa
- Masturbaci�n impulsiva.
Es aquella que se produce sobre la marcha,
sin que medie una gran elaboraci�n mental o imaginativa.
- Masturbaci�n en personas superimaginativas.
Siempre hay en el escenario mental im�genes y fantas�as sexuales que,
ante peque�os est�mulos naturales del exterior, o provocados por ellos mismos,
van a desencadenar esta din�mica autosexual.
- Masturbaci�n liberadora de tensiones.
Suele darse en personas con ansiedad, estr�s,
preocupaciones intensas, etc�tera. En estos casos, la experiencia se acompa�a
de un relax que disuelve esa inquietud ansiosa interior.
- Masturbaci�n en la persona hipersexual.
En estos casos puede tratarse de alguien muy centrado en la sexualidad,
con pocos objetivos en la vida, sin inquietud cultural, y muy dado a un cierto machismo trasnochado
consistente en contar a los amigos aventuras sexuales.
Al fallar a estos sujetos, la "dosis de sexualidad peri�dica", recurren a la masturbaci�n.