Poema I
Me levanto a las cuatro de la madrugada.
a buscar por los pocos sonidos,
la guerra adherida de tus serpientes.
me levanto,
olfateando locamente, furiosamente, arrebatablemente
los pocos aromas de los multiples humos de tus cigarros .....
En esos instantes cuando se comprende
el largo amor entre los hombres.,
que a ratos se vuelve un compas infinito entre Dios y Lucifer.
Te amo, incanzablemente en todos los parajes
sobre todo cuando te impulsas loco por los suéños
y tu boca escribe un mundo demente y siniestro ...
Poema 2
A la Sangre de Cristo
Dos metros de sangre
corren por las venas ardientes entre el subsuelo
de las lágrimas, Y el beso ardiente de Judas.
A lo lejos, un pajaro grita.
Entre la sangre, que arde a costalazos
se esconden los mundos, las salvaciones
y el toque pasional de un amor, sin desdicha.
Existe entre la sangre preciosa de Cristo,
una ferviente hoguera de abnegación al hombre
y una pasión que se cae a pedazos por las bocas
de las mujeres en crucifición por su nombre.
A la sangre de Cristo,
se sellan los ríos obscuros de los miedos,
se redimiden los versos, la pasión , la esperanza
y entre un grito, que penetra sobre la tiniebla
se enciende la luz de los lechos cruentos.
Oh ! Jesús Mío !,
entre tus oídos,
se surcan el sudor de las carnes rojas,
beberemos en siglos la sangre de tus venas
nosotros, pobres gentes de mundo
no estaremos muertos.
Poema 3
Quiero adherida a mi cumbre desnudez,
tu fiel promesa de engaño absurdo.
Esa promesa unificada al fornicio cruel
cuchillo-sangre.
El temple irónico del beso ardiente,
montado sobre el espectro del abdomen duro
como la cucaracha gris que culmina sobre las sábanas.
Quiero en la cumbre de tu cuerpo,
un quemante gemido murmullo-gato
entre la pantera negra cabalgante de mi seno.
Un toque en falso, nos produce aberración
somos amantes acostumbrados a enudecernos
nos balaneamos en medio de las columnas
vertebrales de nuestro origen.
Aparentemente en nuestros genes
todo es espanto, socorro
y un presagio hondo y frío de muerte.
Poema 4
Tienes gustos uniformes en el cuerpo,
Blasfemas de gatos,
rudos sabores nóstalgicos a pereza.
Pereza encarnada a los árboles matutinos
de mi esqueleto: dulces horas y noches largas
de llanto y grito.
Te llamarás Demencia,
por la locura desenfrenada que desprendes de mis senos
por el olor con que perfumas la mañana gris
de la alcoba sabor hastío.
Seremos locos felinos corriendo entre los techos
besándonos a bruces
contra subsuelos de miedo agónico.
Y no habrá nada, ni un dulce gemido
que nos desprenda,
del túnel plásmatico de beso y vinos.
Poema 5
Amantes
¿ Con qué mundano tiempo pierden los sesos?
- Llorando, gritando, a expensas del dolor: Culpa-
¿ Culpables de que estragos planteados entre el Universo?
-Podridos del estigma del sexo-
¿Se os ha prohibido acaso hablar de la belleza pura e infinitamente negra?
- ! Se nos ha prohibido el paraíso !-
! Degollense, amantes !
! Quitense a cruentos pedazos la piel, sin miedo !
Prohibida han tenido la belleza de parirse:
!Ya no les queda más que venganza!
Abrumen y aborten ojos:
-Ojos de Mundo-
Poema 6
La palabra placer.
Corría olorosa por nuestros vientres.
La palabra placer.
Mezclada con la DeMeNcIa.
La palabra, sí, la palabra olorosa.
El desliz del verso encarcelado a la ancha.
El olor a la palabra, sí, el aroma.
Los cuerpos enfermos de dicha.
Placer, la palabra.
Con letras angostas, poco extendidas.
Quiero COMERME la palabra.
Encarcelarla, entre las piernas, por los minusculos vellos.
Me como el Placer, más allá de la palabra.
Se come mi boca ................
Quiero retener el proceso, de la muerte, aprsisionarlo ...
Por el vuelo gris, entre la P alta y sin finura.
Hay entre la palabra ....
Un hueco grande y hondo ....
! Grito ! .. en ese instante _ _ _ _
Sólo Tengo dos sonidos en los sesos ...
Gemidos, murmullos de gatos : ! PLACER !
Poema 7
Me tiembla la cadera
ancha y suelta
arde a costalazos,
la carne enferma...
Me escabullo al túnel
de la tierra nocturna
y miro en silencio y a bruces
el tiempo clavado sobre la espina
muerta
Cierro a costa de los destinos,
el olfato, corto la sangre, se
ciega la mirada
y se abre la boca
en un grito convulso e infinito ...
Me como tus huesos muertos,
el cuerpo arrogante;
se esfuma en lágrimas calientes
por la boca ....
! El mundo está acabado !
Poema 9
Vinimos a morir,
a quemar sobres nuestras diásporas
el excremento útil de tus desvelos.
Tú, ! mi doloroso !
anclado sobre mis pies,
suplicante ...
con los latidos a retazos
anillados por llantos.
Luchamos contra la guerra,
adherida de nuestras serpientes
a punto de exclamar por sudor: El BESO.
Sudor, amplio, agónico, aferrante ........
A está vida incierta que nos espera,
que nos condena,
a un sólo punto: LA MUERTE.
Poema 10
Tu boca escribe mundos dementes y siniestros,
hay instantes en que el beso incita a la locura,
y el café amargo cubano que nos bebemos
cae a gritos, entre risas.
Tienes ojos quemantes,
con sabor a vino,
que aromatizan pupilas y lagrimean uvas
que te comes con delicia,
Incitan tus besos a la locura,
imprecisa,
nos rodeamos del cuadro surrealista que nos enfrenta
(en esos instantes caemos a subsuelos de tierras nocturnas)
Nos duele, todo, incluso,
la batalla que libran nuestras serpientes
Los hoteles nos acogen
Y finalmente no somos nada.
más que dos fragmentos de cuerpo.
SOMBRA DE UNA IMAGEN