Cielo robusto,
intensamente azul,
sin madrigueras
donde la sangre
corre danzante
vuelo eterno
por las bellas épocas
Soy el alma
del duendecillo dormido
gentil niño
de magia medieval
camino por verdes selvas
a hurtadillas y de puntillas
escapo del común mortal
Despliego mis alas
fuego intenso
Dormiré en la copa de un árbol
despertaré siempre hechizado
Caminaré con un libro en la mano
detrás del inmenso arco iris
te estaré esperando
en una tierra lejana
donde la noche evoca
ser parte del sol
Ahora te veo
te veo
te veo
y me escondo
trás el tiempo
te veo
te veo
no me miras
te daré un soplo
un vientecillo de
alegría.