La voz del desierto
Un grito se escucha desde
lo m�s hondo del desierto
desgarrador, de espinas cubierto
protesta de un alma agreste.
Sucumbe al g�lido soplo
de la obsecada noche celosa
que todo lo cubre sombr�a
y todo lo inspira, misteriosa.
Vuela y se escurre la arena
lecho que al sol se tuesta
al ojo esc�ptico desolado deja
y ante el embate tormentoso se renueva.
Alma cerrera de lo inh�spito
para los delicados pies humanos
pero manatial de vida inagotable
para aqu�llo en que los miopes no pensamos.
Surcando las alturas insondables
dominando en los �speros pedregales
tejiendo cantares de energ�a centelleante
furiosos rumores de elementos salvajes.
En tal caos la paradoja de armon�a
que al rebelde pensante deja at�nito
balance entre tinieblas y d�a
respuesta ante el profanador de lo rec�ndito.
Aqu� est� el acertijo del oasis
planteado por la esfinge al voraz rey
el reto de Natura la estratega en su catarsis:
reivindicarse y preservar, o morir ante la Ley.
El eco de las l�grimas de la atm�sfera
regando la tierra envenenada
mas no para la sierpe acorazada o el ave funeraria
si no para quien m�s depende de la bi�sfera
la especie que menos comprende su din�mica
pero que m�s se vanagloria de domarla.
En respuesta al gemido desolado
de un ser que agoniza moribundo
acompa�ado por aves y sierpes del mundo
que esperan a que fallezca para exhumarlo.
Se hace la luz, brilla un destello
para el ser en soledad atormentado
su alma halla de la esperanza el lucero
el mensaje del desierto es escuchado.
El oasis de la preservaci�n
en medio del desierto envenenado
y la gloria majestuosa de la vida
que encuentra en el caos la armon�a.
Para los seres que no teman la aventura
de hallar en el misterio la respuesta
encontrar en el desierto primavera
entrando en comuni�n con las fuerzas de Natura.
La voz del desierto de Cindy Aixmar Salgado
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