H de P
Todo curvo, nada recto,
Su parecido es perfecto.
Los hay de todos tamaños,
Costumbre de muchos años.
Los colores, a elección,
Pero más por tradición
Sobresale sólo uno
Y no le gana ninguno.
Hace poco, por variar,
Ganando en policromía,
Con papel de fantasía
Van envolviendo su cuerpo,
Mas sólo resulta un cerco
Que no consigue ocultar
Lo que se espera encontrar
Cuando desatan el moño.
Es un feliz matrimonio
De dos cuencos bien pegados
Y ambos embarazados
Acunando en su vientre
Un regalo sorprendente
Que emergerá al parir
Cuando le toque morir
Inmolándose en los dientes.
Presentado el personaje
Sólo falta resolver,
Pensando quién puede ser
Aquél que nos tiene en ascuas.
Se trata de un H. de P.,
O sea: un Huevo de Pascuas.