GRAN-DIOSA
Tenías que ser mujer,
Señora Naturaleza,
Solamente tu grandeza
Y el don de procrear
Nos podía deslumbrar
Al observar tu obra
Donde no falta ni sobra
En un perfecto balance.
Que nuestra mente no alcance
A entender cómo lo hiciste,
Lo importante es que existe
Y está para gozar.
Todos debemos amar
Y disfrutar de la vida
En un mesa servida
Con los mejores manjares.
Y en ese ramo de azahares
Que lleva la novia al altar
Podremos simbolizar
La creación de otro nido
Donde estará escondido
El producto de ese amor
Que le dará más calor
Con sus llantos y sus risas.
Y así con esas caricias
Con que nos mima la vida,
Como una luz encendida
Que no se debe apagar,
Tendremos que continuar
Disfrutando nuestra etapa
Como una mano que atrapa
Con avidez lo que alcance.
Para darle más realce
Y valor a nuestro viaje
Que empieza sin equipaje
Y con el mismo termina,
Honremos tu obra divina,
No hay duda que es milagrosa.
Tenías que ser mujer,
O sea: una “GRAN-DIOSA”.