Maracena
Gentilicio: Maracenerol
Latitud: 37- 12’ N
Longitud: 3- 38’ O
Extensión superficial: 5
Km2
Distancia a la capital de
la provincia: 3 Kms.
Número de habitantes:
15.189.
En honor de San Joaquín y Santa Ana, los padres de
la Virgen, se celebran las fiestas patronales de este municipio al doblar la
quincena el mes de agosto. Es fiesta local el Viernes de Dolores, día en que se
saca en procesión a la representación mariana de esta advocación y se celebran
diversas actividades religiosas y lúdicas.
En el Día de la Cruz se mantiene la costumbre de
levantar monumentos en distintos barrios y bailar ante ellos.
PAPELILLOS DE EMBUTIDOS.
Siempre tengo en la memoria los
"papeles" de estraza que a modo de platos se ofrecían con queso de
cerdo, jamón o morcilla que me tomaba en la Cueva, en plena curva cerrada que
hacía meritoria, sobre todo la salida tras las alegres colaciones. Sus
bocadillos de pan crujientes eran de foto, así como el ambiente que se
disfrutaba en la casa, que abrió sus puertas en renovadas instalaciones, pero
con la misma filosofía. Porque Maracena siempre tuvo fama por sus chacinas.
Vaya aquí una receta antigua de un embutido característico Queso de cerdo
1 cabeza de cerdo entera
1 Kg. de manos de cerdo
1 Kg. de lenguas de cerdo
3 cabezas de ajo
Laurel
Pimienta negra
Tomillo
Nuez moscada
Perejil, Clavo y Sal.
Limpiar bien las orejas, morro y careta del
animal, raspándola bien y quitándole todos los pelas; lo mismo haremos con las
patas y las lenguas. Partida por la mitad la cabeza y separada la sesada, se
pone a cocer en una cacerola, sólo con el agua suficiente hasta cubrir, junto
con las patas, la lenguas, los ajos pelados y todo los demás condimentos
aproximadamente durante 1 hora. Una vez que están tiernas las patas se deshuesan
y también la cabeza; a continuación se tritura la carne obtenida de la cabeza,
orejas, morro, etc, la carne y gelatina de las patas y las lenguas obteniéndose
una pasta más o menos densa dependiendo del gusto de cada uno. Obtenida esta
masa, se vierte en moldes de los mismos de hacer el queso y se le pone peso
encima, a modo de prensa. Pasadas unas 24 horas, se desmolda y se parte en
lonchas finas.
El
origen de este lugar, según Menéndez Pidal, cabe situarlo en la época hispano
romana, puesto que su nombre procede del que tenía el dueño de las tierras,
Maratius, más el sufijo ‘en’ que luego derivó en ‘ena’.
Durante
la última etapa islámica, la entonces alquería de Maracena pasó a formar parte
de la Cora de Elvira y sufrió el hostigamiento de los ejércitos cristianos que
preparaban ya el asalto final a Granada.
Con
la conquista quedó incluida en el Corregimiento de la capital y tras la
expulsión de los moriscos fue repoblada con 200 nuevas familias castellanas. A
partir del siglo XVIII empieza una recuperación económica y de población que la
ha convertido en uno de los municipios más prósperos de las Vegas Altas del
Genil.
Entre
1834 y 1885 sufrió tres devastadoras epidemias de cólera.
El
único patrimonio arquitectónico de Maracena es su iglesia parroquial, dedicada
a Nuestra Señora de la Encarnación, que fue construida en el siglo XVI con
estilo mudéjar y tiene un retablo gótico.
El
archivo parroquial conserva libros muy antiguos, de los siglos XV y XVI, y en
el Ayuntamiento, recientemente restaurado, hay también un volumen de los
primeros años del siglo XV que recoge el reparto de tierras y apeo que realizó
el marqués de Mondéjar.
Peculiaridades
El
último domingo del mes de mayo se sigue celebrando una romería para visitar la
Virgen de la Ermita, que ya se encuentra dentro del pueblo debido al
crecimiento de éste. Se trata de una representación mariana pintada en una
pared, que según dice la leyenda se apareció a una vecina en lo que entonces
era una leñera. El 17 de enero es tradicional degustar la típica olla de San
Antón y la madrugada del primer día de noviembre se sigue celebrando la
Castañada, que consiste en reunirse en grupos familiares o vecinales, asar
castañas y comerlas.