Lugros
Gentilicio: Lugreño
Latitud: 37º 14’ N
Longitud: 3º 14’ O
Extensión superficial: 63 Km2
Distancia a la capital de la provincia: 62 Kms.
Número de habitantes: 401
Durante el mes
de septiembre, dentro de la primera decena, se celebran las fiestas patronales
en honor del Santo Cristo de los Milagros que también en agosto conoce dos días
festivos para disfrute de los emigrantes que regresan en verano.
En abril, en
torno al 25, se festeja San Marcos (conocido aquí como San Marquitos por lo
pequeño de la talla) con distribución gratuita del típico ‘potaje’ y reparto de
roscas milagrosos, poderosos antídotos contra las tormentas. Igualmente tienen
mucha aceptación San Antón, la Candelaria, Santiago, la Navidad y Semana Santa.
VINOS Y POTAJE DE SAN MARCOS.
Gustan y tienen vino los
lugreños, fama que comparten con una feria del Vino
de los pueblo del Valle río
Alhama. Tienen aceites de sus olivos, ricas almendras
y cereales como avena y cebada y
un lugar para comerlo: el cerrillo de las
Perdices.
Potaje de San Marcos
1 kilo de garbanzos tiernos
1/2 kilo de bacalao
1/4 kilo de ajos
4 Laurel
Aceite de Oliva virgen extra
Pimienta molida
Pimientos "coloraos"
secos
Azafrán
Elaboración:
Poner los garbanzos y el bacalao
en aguas separadas la noche anterior.
Limpiar los ajos dejando las
cabezas enteras, sin que se separen los dientes.
En una olla se echan los
garbanzos, el bacalao, cuatro hojas de laurel, los ajos
reservar unos dientes, una pizca de
pimienta molida, los pimientos "coloraos" y
unas briznas de azafrán. Añadir
agua al gusto. Cuando los pimientos "coloraos"
estén tiernos se sacan y se pasan
por la batidora junto con un poco de caldo del
potaje y unos dientes de ajo
picados; una vez batidos se pasan por un colador
o chino y se echan de nuevo a la
olla. Se deja cocer hasta que los garbanzos
estén tiernos y ya está listo
para comer.
Yacimientos arqueológicos
encontrados y otros vestigios permiten suponer qu( en esta zona hubo asentamientos
humanos desde la Prehistoria, aunque com< población se inició en la época
del Imperio Romano pues el nombre proviene de latín ‘lupus’ que significa lobo
(animal que debió ser muy común por este lugar y que derivó en luberos, lubros
y ahora Lugros. Restos de una antigua herrería casi desaparecida, dan
testimonio de esta etapa histórica.
Durante el período nazarita fue
una alquería dependiente de Beas de Guadi¿ (entonces Beas de los Cautivos) y
tras la conquista por los Reyes Católicos e¿ 1489 fue repoblado con cristianos
viejos que se esforzaron en hacer desaparece todo lo relacionado con los
musulmanes; de ahí, posiblemente, el ritual de la, matanzas caseras y la
producción de vino que ha alcanzado gran calidad aunqu< sea pequeña.
Por tres veces se prenden los ‘chiscos’ en Lugros, hogueras
populares que ardei después de buscar en el monte ‘bolisnas’ y leña: San Antón
(17 de enero), l' Candelaria (2 de febrero) y San Blas (3 del mismo mes). Comer
chacina o patata, asadas y degustar el buen vino de la tierra es habitual
alrededor del fuego En Navidad se mantiene la tradición de sortear qué vecino
cuidará del Niño Jesú, ese año, debiendo el afortunado cederle una habitación
de su casa, que si adorna adecuadamente, y obsequiar con dulces y licores a quienes
acudan cantar villancicos ante la imagen.
Con todo, lo más curioso es la costumbre de celebrar la
Resurrección de Cristo con estruendo de cencerros, cacerolas y trompetas hasta
altas horas de l' madrugada, iniciativa que comenzó un año en el que las campanas
de la iglesi' se habían cuarteado y se enviaron a arreglar. Al día siguiente,
Domingo d¿ Resurrección, las mujeres partan al Niño, que busca afanosamente a
su madre y una vez en la plaza sacan una imagen de la Virgen y se produce un
emotiv( encuentro entre ambos.
El día de Santiago se sale a la sierra a comer y la noche de San Juan busca¿ los jóvenes lugares donde bañarse.