Latitud: 37º 8’ N Longitud: 3º 40’ O Extensión superficial:
39 Km2 Distancia a la capital de la provincia: 8 Kms. Número de habitantes:
8.851.
En verano, mes
de agosto, se celebra la feria en honor de Nuestra Señora de las Nieves.
También en la festividad del Patrón, San Sebastián, hay fiesta en los jardines
de la ermita y en el anejo de Híjar tiene lugar la feria con motivo de la
celebración del Día de la Cruz, jornada durante la que se organiza un concurso
de cruces en las dos Gabia.
Las fiestas de
Gabia la Chica son en octubre en honor de la Virgen del Rosario. Asimismo se
festejan la Candelaria, en febrero, y San Marcos, en abril.
COMER A LO "GRANDE
Y A LO CHICO".
Tenía su aquel
cuando se hablaba de Las Gabias, y siempre alguien preguntaba:" ¿La grande
o la chica?". porque son dos, como todos ustedes saben. La hermana pequeña
tiene una fuente en su placeta con agua fresquita, alivio de ciclistas que
realizan esa plácida ruta turística. Dispone de regadío gracias al río Dilar
que baja de la nieve y propicia cultivos feraces: ajos, cebollas y demás. Hay
olivar también por Gabia la Grande, donde se come con alegría la Olla de San
Antón por enero y por San Marcos los hornazos y el chocolate se alían para
jubilo y placer. Por la Cruz, igual que en otros destinos, aquí se comen habas
de los huertos cercanos con sus tiras de bacalao y en algún secano que otro
descubrimos viñedo, siempre de consumo familiar. Si bien se ha instituido en
sus fiestas en honor de la Virgen de las Nieves, una peculiar fuente del vino.
Y dentro de su gran variedad elegimos un plato más sencillo, que de todo hay.
Huevos revueltos con espinacas
1 kg de
espinacas
4 huevos
Aceite de
oliva virgen extra
Pimienta
Nuez moscada
Sal
Elaboración
Cocidas las
espinacas en agua y su toque de sal, se trocean finamente. Se pone un poco de
aceite de oliva virgen extra de Jaén en la sartén y se rehagan las espinacas
con un poco de pimienta blanca y nuez moscada al gusto. Añadir los huevos
batidos, moviéndolo bien hasta que resulten hechos.
Existen yacimientos arqueológicos
en este municipio que demuestran su existencia en los períodos romano y
paleocristiano. Sin embargo su nombre parece que procede de Hisn Caviar, que
significa torre militar; debido sin duda a un torreón que todavía se conserva
en el centro de Gabia la Grande y sobre cuya construcción hay dos versiones:
que pertenece a la época del Califato y que es una de las cinco torres vigías
levantadas por Muhammad III.
Lo que sí está claro es que
durante la presión de las tropas cristianas antes de la Reconquista tuvo un
gran protagonismo, ya que sirvió a la vez para vigilar la Vega y como
acuartelamiento de tropas.
Eminentemente agrícola fue
creciendo en extensión de su casco urbano (en los tres núcleos Gabia la Grande,
Gabia la Chica e Híjar ) y en población, constituyendo en la actualidad uno de
los municipios más poblados de la comarca.
En el límite del casco urbano, en
terrenos de una finca privada en el Cerro de los Ariza, se encuentra un
Baptisterio romano del siglo II, y muy cerca de él restos de los baños y la
cripta de una villa también romana. El Torreón, ya mencionado, ha pasado a ser
propiedad municipal y va a ser restaurado próximamente.
La iglesia parroquial, con
fachada neogótica, y la ermita de la Virgen de las Nieves corresponden a
principios del XIX y esta última ha sido recientemente restaurada, apareciendo
en ella un hermoso retablo.
Peculiaridades
La festividad de la Candelaria,
en febrero, se celebra con hogueras en todos los barrios y una grande
municipal, alrededor de las cuales se pasan unas horas de convivencia y se
degusta el típico chocolate con churros.
Por San Marcos, en abril, es
costumbre salir a comer el tradicional hornazo en el campo, donde se pasa toda
la jornada.
En el mes de julio se hace una
ofrenda floral a la Virgen de las Nieves en su ermita, y por San Sebastián, el
20 de enero, también ante su ermita es habitual servir tapas de chacina tras la
procesión.
Ha desaparecido, al suprimirse el Servicio Militar obligatorio, la llamada Fiesta de los Quintos que se celebraba el día en que eran medidos antes de ser llamados a filas.