Gualchos
Latitud: 36º 44’ N
Longitud: 3º 23’ O
Extensión superficial: 31 Km2
Distancia a la capital de la provincia: 93 Kms.
Número de habitantes: 2.973
Gentilicio: Gualchero,
A finales del
mes de septiembre se celebran en Gualchos las fiestas patronales en honor de
San Miguel Arcángel, aunque durante la última decena de agosto tienen lugar las
Fiestas del Turista para que las disfruten los numerosos veraneantes que se
concentran en este municipio durante el verano.
En Castell de
Ferro son en torno al 16 de julio, en honor de la Virgen del Carmen.
LA MAR
CERCANA.
Hubo un tiempo
en que la antigua posada ofició como tal. Pero no supo saber estar y perdimos
aquel lugar tan encantador. Hoy el pueblo, blanco, alto, con vistas al
mediterráneo mantiene su cadencia. Los gualcheros, a los que algunos integran y
les dicen castellferrenses, cuentan con un clima tropical que ha propiciado los
cultivos extratempranos y subtropicales en su término municipal. Calles
estrechas encaladas, casas que otean "la mar" de donde llegan los
boqueroncillos que se secan al sol para hacer migas por otoño. Se comen
productos del cerdo, pucheros de legumbres y hortalizas y guisos como éstos que
conservan el pescado cocinado más tiempo, sin quitar un ápice de sabor. Moragas
de sardinas
Entre seis y
ocho sardinas por persona
Medio
decílitro de aceite de oliva
Un cuarto de
vino blanco
Un limón
Una hoja de
laurel
Tres dientes
de ajo
Unos granos de
pimienta
Sal
Elaboración:
Limpiar las sardinas y colocarlas en un recipiente hondo de barro con el jugo de limón, el aceite, el vino, los dientes de ajo cortados, las hojas de laurel al gusto, granos de pimienta negra y su toque de sal. Cocer a fuego lento hasta que estén jugosas.
A los pies de la Sierra de Lújar, y con salida al
Mediterráneo, goza de un clim; subtropical templado. Su origen pudo ser
musulmán aunque en la primera époc; ambos núcleos de población, Gualchos y
Castell, eran sólo dos pequeñas aldeas que se unieron en una más tarde,
dependiendo de Motril hasta mediado el siglc XVIII.
No
obstante, dados los vestigios que se han encontrado en toda la zona, cabe
suponer que también aquí hubo presencia humana al menos desde la época de los
fenicios.
Sufrió
frecuentes incursiones de los piratas berberiscos y durante el último tercie
del siglo XX ha tenido un despegue económico gracias al turismo, en el que
Castell fue oferta pionera en la provincia.
El patrimonio más antiguo de este
municipio es el castillo de Castell de Ferro del siglo XII y actualmente en
restauración; aunque también en este núcleo hay una torre almenada de vigía, se
supone que construida para alertar sobre la presencia de invasores o piratas, y
la iglesia parroquial dedicada a Nuestra Señora del Carmen.
En Gualchos, la iglesia
parroquial de San Miguel Arcángel, que antes fue monasterio, es del siglo XVI
aunque tuvo que ser parcialmente reedificada en e XVII y en el XVIII. Aquí es
también muy popular una fuente de once caños conocida como La Mina, por venir
el agua desde una antigua explotación, que conserva lavaderos públicos muy
antiguos y hoy restaurados, El antiguo Ayuntamiento en Gualchos es en la
actualidad Casa de la Cultura.
Peculiaridades
Aunque ha experimentado un
importante crecimiento gracias al turismo, hasta el punto de que Castell era un
simple poblado de pescadores y ahora alberga el Ayuntamiento, lo cierto es que
ambos núcleos mantienen en su casco urbana histórico la tipología y el trazado
de hace varios siglos.
Se conservan además varias
tradiciones sobre todo religiosas, como levantar monumentos el día de la Cruz,
costumbre que ahora mantiene mayoritariamente la juventud, llevar a la Virgen
del Carmen hasta El Romeral durante las fiestas de su onomástica y pasar allí
todo el día celebrando diversas actividades populares y organizar una procesión
con la misma imagen mariana al día siguiente hasta tocar el agua del mar.