D
Latitud: 37º 4’ N
Longitud: 3º 36’ O
Extensión superficial: 79
Km2
Distancia a la capital de
la provincia: 9 Kms.
Numero de habitantes:
1.415
En
agosto se celebran las fiestas populares en honor de la Santísima Virgen de las
Nieves y en enero, alrededor del día 20, las del patrón San Sebastián, con
función religiosa, procesión y verbena.
CONEJOS, PUCHERICOS Y
MOSTOS.
Me contaron una historia
muy curiosa que demuestra que siempre los dilareños
han tenido gran relación
con el mundo gastronómico. Un cazador que iba en
busca de lo suyo, o sea
un conejo o similar para echar a la cazuela, corría el año
de gracia de 1850. El
dilareño encabezonado, se empeñó en hurgar tras su futuro
sustento, descubriendo
por sorpresa un yacimiento prehistórico de un dolmen.
El pueblo es epicúreo en
casi todas sus manifestaciones. Tiene la Fiesta del
Pucherico, la Fiesta de
la Matanza, la Fiesta de las Castañas y la Fiesta del
Mosto. En su recuerdo
este plato.
Conejo en salsa
1 conejo troceado
Trocitos de jamón serrano
Aceite de oliva virgen
extra
Harina
1 cabeza de ajos
Laurel
Pimienta en grano y ñoras
1 vaso de vino mosto de
Dílar
Azafrán y patatas
Agua
Elaboración
El conejo limpio y
troceado se salpimienta y se enharina. Freír en el aceite de
oliva con los ajos,
laurel, la pimienta y las ñoras. Cuando esté rehogado todo se
echa el jamón y una
cucharada de harina, el vino blanco y azafrán. Hervir y cubrir
de agua. Cocer 20
minutos. Se acompañan con unas buenas patatas regadas
por las aguas del Dilar,
fritas y acompañadas con un vino mosto.
En
las proximidades de Granada, dentro del círculo conocido como La Campana pues
en él se oía desde todos los puntos el sonido de la campana de la Torre de la
Vela de la Alhamba, Dílar ha sido lugar de asentamientos humanos desde los
primeros tiempos de la Prehistoria, como demuestran los numerosos yacimientos
que han sido hallados en lo que hoy es su término municipal, sobre todo de la
Edad del Bronce.
Su
privilegiada situación a orillas del río Dílar y con tierra fértil hizo que
también allí se asentaran los invasores musulmanes desde los primeros tiempos y
sufrió en consecuencia el hostigamiento de que fue objeto la capital por las
tropas de los Reyes Católicos, quienes al culminar la conquista dieron este
lugar al que fue primer marqués de Dílar.
Siempre
ha sido eminentemente agrícola y actualmente muchas familias granadinas lo han
elegido para construir su segunda residencia.
Tres
edificios singulares tiene Dílar como parte importante de su patrimonio
histórico-artístico: en primer lugar, la iglesia parroquial de Santa María de
la Concepción, que fue edificada entre los siglos XVII y XVIII; además, la casa
palacio del marqués de Dílar, residencia privada en manos de los herederos del
primero que ostentó el título, y la ermita de la Virgen de las Nieves, la
antigua, junto al río, que es de 1795. En el siglo pasado se construyó una
nueva, que guarda la imagen mariana, en la parte más alta del pueblo pero
dentro del casco urbano.
Existen
asimismo varios yacimientos arqueológicos como el Tajo de la Mano, la Cuesta
del Pino, los Alayos y la base del Trevenque, aunque el más importante, de la
Edad del Bronce, es el del Toril, donde la Consejería de Medio Ambiente levantó
el Aula de la Naturaleza y donde existió un dolmen que terminó desapareciendo
en su totalidad con el paso del tiempo y la acción humana.
Peculiaridades
Además
de los hermosos paisajes desde las afueras del pueblo y sus características
climáticas propias de tener abundante agua, ubicarse en la Vega pero estar
cerca de la Sierra, Dílar mantiene dos costumbres o tradiciones: una de ellas,
la más moderna, es llamada ‘del libro y el mosto’ y consiste en que el dos de
enero de cada año a todos los vecinos que donan un libro para la Biblioteca
Municipal se les obsequia con una copa de mosto; la otra es conocida como ‘de
las castañas’ y se basa en asar este fruto en la calle en grandes cantidades
para ser degustado por todos, con la particularidad de que a veces los mozos
acaban, cuando ya están hartos de comer, a ‘castañazo’ limpio por las calles
del pueblo, lo que forma parte de la celebración.