Cadiar
Gentilicio: Caditenos o
Casienses
Latitud: 36S 56' N,Longitud: 3a 10' O
Extensión superficial: 47
Km2
Distancia a la capital de
la provincia: 100 Kms
Número de habitantes:
1.567.
Cadiar se caracteriza por presentar un amplio abanico
festero en los diferentes núcleos urbanos
que lo conforman. Así, en el propio Cadiar se celebran en febrero, fiestas
en honor a San Blas y en abril se festeja a San Marcos. En octubre se celebra la Real Feria de ganado que remonta sus
orígenes al siglo XVIII. Pero sin duda, una de las principales atracciones de
esta festividad es la llamada Fuente del Vino. En los últimos años, durante el
mes de agosto se celebra "Expocadiar"
una feria de muestras en donde se expone lo mejor de los productos locales. Yátor celebra la festividad de San
Sebastián el 20 de Enero, mientras que
Narila
festeja a Santa Rita, el 22 de
Mayo y San Roque, el 16 de Agosto.
"PUCHERICOS" Y LA FUENTE DEL VINO.
Buenas fiestas tiene y celebran los "pavicos", nombre cariños que reciben los casienses. Pero vayamos a la olla. Por San Marcos hay, cómo no, romería.Se comen los clásicos hornazos con su huevo y todo, además de hacer el pucherico y "matar al diablo". En otoño es la fiesta grande, dedicada al mundo del vino, donde se sitúa en la plaza mayor del pueblo su popular Fuente del Vino, una grata excusa para que los vecinos del pueblo y alrededores se congreguen durante la jornada a gozar gratuitamente de los caldos típicos de la zona. Buenos panes y guisos, pero también postres. Peñascos 1/2 Kg de azúcar 1/2 Kg de almendras 1/2 docena de huevo 1 vaso y medio de agua Elaboración
Limpias las almendras se cuecen,
a continuación se les quita la piel y se fríen en aceite de oliva virgen extra
suavemente. A continuación se muelen en molinillo o mortero. En una olla echamos el
agua y añadimos el azúcar, removiéndose continuamente con cuchara de madera. Se
aparta de la lumbre y se echan la media docena de yemas de huevos bien batidas y las
almendras, mezclándose todo muy bien. En otro cacharro montamos las claras a punto
de nieve, mientras que en una olla se hierve un poco de agua. Cuando esté lista el agua se
cogen con
la cuchara porciones y se ponen en el agua. Se les da con cuidado una vuelta y se sacan. Reservar.
Con la masa obtenida de azúcar, almendras y yemas la ponemos unos 3 minutos en
el fuego sin para de mover, se retira y la echamos en una bandeja. Con las
claras que teníamos reservadas se adornan por encima. Dejar enfriar.
Considerada por Gerald Brenan como el ombligo de la
Alpujarra, deriva su nombre según
creencia muy extendida entre sus habitantes, del árabe "al cadi" (el
juez) por haber
sido en tiempos de AI-Andalus residencia permanente del juez principal de parte de la
Alpujarra oriental. La localidad debe también su fama a! protagonismo que tuvo durante la
sublevación de los moriscos en tiempo de Felipe II, pues fue la patria de Aben-Xaguar, tío
carnal de Aben-Humeya y responsable
directo de su elección para dirigir el levantamiento. El primer cabecilla de los rebeldes fue coronado rey
en un olivar cercano a Cadiar, siendo en este mismo lugar donde se urdió la conspiración para
acabar con su reinado,
En época musulmana la población la formaban cinco
barrios y dos anejos. En el siglo
XV, recibió el título de villa y tras la expulsión de los
moriscos quedo prácticamente
despoblada, recibiendo repobladores de otras regiones españolas,
Centro neurálgico de la comarca, Cadiar ofece al visitante la iglesia parroquial de la Encarnación, con planta de cruz latina y la ermita de San Blas, Abas del siglo XVI. El entramado callejero del Barrio bajo y la popular Fuente del Vino merecen una especial atención para el viajero que encuentra a orillas del río Guadalfeo, reminiscencias de un pasado árabe no muy remoto. En Yátor merece la atención, el edificio de la iglesia, mudejar, cuya torre tiene arcos de medio punto adornados con mosaicos. En Narila puede admirarse la casa de Aben-Humeya y la iglesia mandada edificar por Juana La Loca y su esposo Felipe el Hermoso, de estilo mudejar y reconstruida durante el siglo XVIII, aunque mantiene una torre del siglo XVI. Desde la ermita de Santa Rita se disfruta de impresionantes vistas panorámicas Peculiaridades
Como en toda la Alpujarra, la manifestación folclórica más genuina son los trovos Estos son estrofas de cinco versos que se cantan con acompañamiento de guitarras y violines a ritmo de fandango primitivo, y cuya característica principal es la improvisación y la rapidez con la que se componen en la cabeza del trovero "Trovar es rápido invento / cuya misión es unir / la rima y el fundamento / y en cinco versos decir / lo que siente el pensamiento"