Albolote
Latitud: 37- 12’ N Longitud: 3º 37’ O
Extensión superficial: 79 Km2
Distancia a la capital de la provincia:6 Kms.
Número de
habitantes: 13.413
Son varias las festividades que
se celebran en esta villa tan próxima a Granada capital. Siguiendo el ritmo
anual, Albolote festeja el 2 de febrero el Día de la Candelaría, desplazándose
en masa los alboloteños a las inmediaciones de El Torreón para disfrutar
compartiendo una sabrosa y excelente comida. También se celebrá con gran
vistosidad el Día de la Cruz, levantándose efímeros monumentos dignos de
contemplar. Pero las fiestas mayores de esta localidad tienen lugar en el
primer fin de semana de agosto, en honor al Santísimo Cristo de la Salud,
patrón y protector de la ciudad. En el anejo de El Chaparral, construido a la
vez que el Pantano de El Cubillas, se celebran fiestas el 15 de Mayo, en honor
de San Isidro Labrador, con magníficas verbenas y una afamada romería a unos
pinares próximos al embalse.
DULCES Y SEDOSOS RECUERDOS
Esta claro que las influencias
capitalinas son muy manifiestas en sus características mesoneras y
gastronómicas. Tanto que, aún siendo un lugar de interior, la gente suele ir a
comer determinados platos, algunos de ellos, insólitos por su no permitido uso
en la mesa, pero así son las cosas, y así las contamos. De hecho los parajes
actuales no nos hacen imaginar que antaño sus moreras, frondosas y de
atractivos frutos morados oscuro, de ácido sabor y grácil textura, permitían un
notable y próspero trabajo de las sedas. Sus feraces tierras se vieron
repobladas por la planta azucarera de la remolacha, gracias a iniciativas
empresariales y a impulsos labriegos, lo que convirtió sus campos en un verde
paisaje entre hortalizas y las rubicundas remolachas. Y en su memoria como
ingrediente habitual recordamos este antiguo plato.
Ensalada de Remolacha
2 Remolachas
1 Lechuga
2 Tomates
3 Huevos duros
Salsa vinagreta
Sal
Elaboración:
Lavar y escurrir las remolachas y
lechuga. Pelar los huevos duros. Calentar agua en un cazo. Sumergir los tomates
durante 1 minuto. Retirar y pelar. En la misma agua, hervir las remolachas con
su piel hasta que estén tiernas. Retirar y dejar enfriar. Pelar y cortar en
pequeños trozos. Cortar en rodajas los tomates y los huevos duros. Colocar la
lechuga en una ensaladera. Agregar los huevos y las remolachas. Rociar con la
salsa vinagreta. Adornar con las rodajas de tomate.
Son muy antiguos los
asentamientos humanos existentes en este municipio granadina, tal como ponen de
manifiesto los diferentes hallazgos realizados en Albolote. Se tiene constancia
de la existencia de pobladores humanos en el Paleolítico Superior. En los
alrededores del río Cubillas se han encontrado varias villas romanas del siglo
ll/ después de Cristo. Sin embargo, Albolote nace como población durante el
período califal, perteneciendo la alquería de EI Tinar a la cara o provincia de
Elvira. De hecho, el topónimo Albolote deriva del vocablo árabe “albolut”, que
significa encina.
Se debe destacar en este apartado
histórico la estrecha relación existente entre Albolote y los terremotos. Han
sido varios los seismos que tanto en Albolote como en el cercano municipio de
Atarfe, han sembrado el caos y la confusión entre sus habitantes. El último
“gran” seismo que aún se mantiene fresco en la memoria de los más mayores, tuvo
lugar el 19 de Abril de 1956, provocando algunas muertes y grandes
desperfectos.
Dentro del casco urbano
alboloteño destaca la Iglesía Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación,
declarada Monumento Nacional. De estilo mudéjar, la iglesia data del siglo XVI
y fue diseñada por el arquitecto Ambrosio de Vico. Es de admirar el retablo del
Altar Mayor, así como el artesonado del crucero y nave central. En el extremo
oriental de la mole pétrea de Sierra Elvira, se eleva la silueta de El Torreón,
recientemente iluminado, lo que resalta la sencillez y beleza del mismo.
Construido en el siglo XIII como torre vigía, formaba parte del sistema
defensivo durante el período de dominación musulmana.
Albolote se encuentra rodeado de
magníficos parajes donde contemplar excelentes paisajes. Así Sierra Elvira y/o
el Pantano de El Cubillas ofrecen al visitante infinitas posibilidades de
experimentar el contacto con la naturaleza en una zona profundamente
humanizada.