VICERRECTORADO DE ESTUDIOS A DISTANCIA

COHORTE HID 032072  CR: 07-4

ALUMNO: TITO MONSALVE   C. I.  5.326.825

 

TRABAJO 5 -  ESTUDIOS AMBIENTALES

Ciclo Hidrológico Universal

El agua no permanece estacionaria sobre la Tierra sino que se establece una circulación del agua entre los océanos, la atmósfera y la litosfera-biosfera de forma permanente. Es lo que se conoce como ciclo hidrológico.  

El ciclo hidrológico

El ciclo hidrológico se podría definir como el proceso que describe la ubicación y el movimiento del agua en nuestro planeta, esta formado por las siguientes fases:(Evaporación, Evapotranspiración, Precipitación, Escorrentía Superficial, Infiltración, Retención, Escorrentía subterránea). Es un proceso continuo en el que una partícula de agua evaporada del océano vuelve al océano después de pasar por las etapas de precipitación, escorrentía superficial y/o  escorrentía subterránea. El concepto de ciclo se basa en el permanente movimiento o transferencia de las masas de agua, tanto de un punto del planeta a otro, como entre sus diferentes estados (líquido, gaseoso y sólido).

                                            

Conceptos de Geomorfología

En pocas palabras, la geomorfología es la ciencia que estudia las formas del relieve terrestre; pues, según las partículas que componen el término, "geo" es tierra, "morfo" es forma y "logía" es tratado o estudio. Por lo tanto, esta ciencia se remite sólo al estudio de la topografía terrestre.

 Un concepto más completo de geomorfología aparece en el diccionario de Geología y Mineralogía de Ediciones Rioduero, donde se define como la "Rama de la geografía general que estudia las formas superficiales de la tierra, describiéndolas, ordenándolas sistemáticamente e investigando su origen y desarrollo".

 

El suelo

Concepto

Desde el punto de vista científico el suelo constituye el objeto de estudio de la Edafología, la cual lo define como "ente natural organizado e independiente, con unos constituyentes, propiedades y génesis que son el resultado de la actuación de una serie de factores activos (clima, organismos, relieve y tiempo) sobre un material pasivo (la roca madre)".

 

Constitución

Los suelos, los cuales están constituidos por tres fases: fase sólida, fase líquida y fase gaseosa.

 

 

Como consecuencia de estas tres fases el suelo presenta unas determinadas propiedades que dependen de la composición y constitución de sus componentes. La fase líquida constituye el medio ideal que facilita la reacción entre las tres fases, pero también se producen reacciones dentro de cada fase.

Fase Sólida

La fase sólida representa la fase más estable del suelo y por tanto es la más representativa y la más ampliamente estudiada. Es una fase muy heterogénea, formada por constituyentes inorgánicos y orgánicos. Los minerales dentro de la fase sólida constituyen, para un suelo representativo, del orden del 90-99% (el 10-1% restante corresponde a la materia orgánica). El grupo más importante de los minerales del suelo es el de los silicatos. Todos los silicatos están constituidos por una unidad estructural común, un tetraedro de coordinación Si-O. El silicio situado en el centro del tetraedro de coordinación y rodeado de 4 oxígenos situados en los vértices. Este grupo tetraédrico se encuentra descompensado eléctricamente (SiO4)4-, por lo que los oxígenos se coordinan a otros cationes para compensar sus cargas. Dependiendo del número de oxígenos que se coordinen a otros silicios se originan los grandes grupos de silicatos (es decir, según el número de vértices compartidos por tetraedros, que pueden ser 0, 1, 2, 3, y 4):

 Nº de oxígenos compartidos por cada tetraedro

 Tipo de agrupamiento de los tetraedros

 Nombre del gran grupo de silicato

 0

 aislados

 NESOSILICATOS

 1

 parejas

 SOROSILICATOS

 2

 anillos

 CICLOSILICATOS

 2 y 3

 cadenas

 INOSILICATOS

 3

 planos

 FILOSILICATOS

 4

 tridimensional

 TECTOSILICATOS

 

Fase Liquida

La fase líquida del suelo está constituida por el agua y las soluciones del suelo. El agua procede de la atmósfera (lluvia, nieve, granizo, humedad atmosférica). Otras fuentes son infiltraciones laterales, capas freáticas etc...

El agua ejerce importantes acciones, tanto para la formación del suelo (interviene decisivamente en la meteorización física y química, y translocación de sustancias) como desde el punto de la fertilidad. Su importancia es tal que la popular sentencia "Donde no hay agua, no hay vida" podemos adaptarla en nuestro caso y decir que "Donde no hay agua, no hay suelos".

La fase líquida circula a través del espacio poroso, queda retenida en los huecos del suelo y está en constante competencia con la fase gaseosa. Los cambios climáticos estaciónales, y concretamente las precipitaciones atmosféricas, hacen variar los porcentajes de cada fase en cada momento

Fase Gaseosa

Se sitúa en los poros del suelo, en ellos las fases líquida y gaseosa están en mutua competencia, variando sus contenidos a lo largo del año. Un suelo en capacidad máxima no contendrá fase gaseosa mientras que otro en punto de marchitamiento presentará valores muy altos. En condiciones ideales la fase atmosférica representa un 25%, otro 25% para el agua y un 50% para la fase sólida. Se admite que un porcentaje de aire del 10% es insuficiente. Es una fase muy importante para la respiración de los organismos y responsable de las reacciones de oxidación.

 

 

Dinámica de la Fase Liquida

El agua del suelo está sometida a dos tipos de fuerzas de acciones opuestas. Por un lado las fuerzas de succión tienden a retener el agua en los poros mientras que la fuerza de la gravedad tiende a desplazarla a capas cada vez más profundas. De esta manera si predominan las fuerzas de succión el agua queda retenida mientras que si la fuerza de la gravedad es más intensa el agua se mueve hacia abajo. Pero también el agua asciende en el suelo. Esto se debe a la capilaridad (efecto especialmente intenso en los climas áridos) y por diferencia de humedad (los horizontes más profundos permanecen más húmedos al estar protegidos, por su lejanía de la superficie del suelo, a las pérdidas de agua debidas a la evaporación y a la absorción de las plantas. Por otra parte el agua no sólo se mueve en sentido vertical sino que también lo hace en dirección lateral, movimiento generalizado en todos los relieves colinados y montañosos.

 

Dinámica de la Fase Gaseosa

El aire del suelo está en continuo intercambio con el aire atmosférico y gracias a esta constante renovación la atmósfera del suelo no se vuelve irrespirable. Este movimiento puede realizarse por movimiento en masa o por difusión.

Movimiento en masa

Se produce debido a variaciones de temperatura y de presión entre las distintas capas del suelo y entre este y la atmósfera. Estos gradientes hacen que entre y salga aire del suelo. El viento impulsa el aire dentro del suelo y succiona aire de la atmósfera. También la lluvia al penetrar dentro de los poros expulsa al aire del suelo.

Movimiento por Difusión

La superficie del suelo actúa como una membrana permeable que permite el paso de los gases. Se intercambian selectivamente los gases del suelo con los de la atmósfera para tratar de equilibrar su composición. Así, cuando en el suelo aumenta el CO2, se produce una difusión del CO2 a la atmósfera y si en el suelo disminuye el O2 se produce una difusión del O2 de la atmósfera al suelo. Es el factor principal en los intercambios de gases entre el suelo y el aire exterior y, por tanto, el causante principal de la renovación de la atmósfera del suelo.

 

 

Clasificación de los suelos por la Textura

 

 

Los suelos arenosos son inertes desde el punto de vista químico, carecen de propiedades coloidales y de reservas de nutrientes. En cuanto a las propiedades físicas presentan mala estructuración, buena aireación, muy alta permeabilidad y nula retención de agua.

Por el contrario los suelos arcillosos son muy activos desde el punto de vista químico, adsorben iones y moléculas, floculan (la fracción arcilla permanece inmóvil) y dispersan (migran), muy ricos en nutrientes, retienen mucha agua, bien estructurados, pero son impermeables y asfixiantes.

Los suelos limosos tienen nula estructuración, sin propiedades coloidales, son impermeables y con mala aireación.

Los suelos francos son los equilibrados con propiedades compensadas.

 

Clasificación de los suelos por la Granulometría

Para clasificar a los constituyentes del suelo según su tamaño de partícula se han establecido muchas clasificaciones granulométricas. Básicamente todas aceptan los términos de grava, arena, limo y arcilla, pero difieren en los valores de los límites establecidos para definir cada clase. De todas estas escalas granulométricas, son la de Atterberg o Internacional (llamada así por haber sido aceptada por la Sociedad Internacional de la Ciencia del Suelo) y la americana del USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos) las más ampliamente utilizadas. Ambas clasificaciones se reproducen en la siguiente figura.

 

 

Síntesis Local de la Fisiosfera

La relación existente entre la biosfera y la fisiosfera la observamos en los  objetos y procesos del mundo mundo biológico y el material.

Son relaciones objetivas que tienen localización simple, es decir que pueden ser observadas empíricamente, pueden ser medidas, clasificadas y contabilizadas, es la relación entre rocas, minerales, montañas, árboles, ríos, mares, plantas, reptiles, animales en general y las leyes o «hábitos» de la naturaleza como la atracción, electromagnetismo, gravedad, etc.

Por ello es necesario tener en cuenta los nuevos paradigmas surgidos en los últimos años, dados por investigadores de campos muy diversos del pensamiento. Por tanto, un camino para comprender mejor el sentido y la unidad de la vida y conceptos como los de organismo y salud de los agroecosistemas será el de abordarlos desde los cimientos del pensamiento, en los que se consideren las aportaciones de ideas como las de “orden implicado y orden explicado”, “holograma”, “fuerzas formativas” o “hipótesis Gaia" y los derivados de las llamadas ciencias de la complejidad (Teoría del Caos, Teoría de Sistemas). Ello nos permitirá pasar de una visión analítica, que sólo ve competencia en la naturaleza, a otra holística que resalte y valore la cooperación. De ellas, y muchas otras, están emergiendo los nuevos paradigmas, que permiten ampliar la visión reduccionista en muchos aspectos. Entre ellos se apuntan las aportaciones de K. Wilber en relación con el proceso de adquisición de conocimientos y el concepto de ciencia.

 

 

 

Sistemas Hidrográficos

Sistema cuyos componentes son analizables y cuantificables, el cual tiene entradas y salidas, siendo esta unidad delimitada por una frontera perimetral que encierra componentes e interacciones físicas, químicas y biológicas, que también interactúan con otros sistemas circundantes o exógenos, asimismo los factores que conforman esta unidad son vulnerables, susceptibles y reaccionan ante intervenciones internas y externas de origen antrópico o natural.

Ferrer-Véliz E., 1992, establece que en el estudio del ciclo hidrológico, las cuencas hidrográficas pueden ser consideradas como sistemas fractales, es decir, formando parte de unidades superordinadas y constituidos a su vez por unidades subordinadas. Así, toda unidad hidrográfica al identificarse con tal paradigma, determina un "sistema hidrográfico" cuya "Entrada" es la precipitación que aporta aguas de lluvia que alimentan las aguas superficiales y subterráneas, y sus "Salidas" consisten en los fenómenos de evaporación, infiltración y escurrimiento, donde el ingrediente itinerante compartido es el agua que atraviesa a todo lo largo a cada unidad.

 

 

 

 

Análisis de la Guía para la Evaluación de Calidad y Salud del Suelo. http://soils.usda.gov/sqi/assessment/files/KitSpanish.pdf

Al medir la calidad del suelo es importante evaluar las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo. Las propiedades físicas; densidad aparente, contenido de agua, velocidad de drenaje, desleimiento y estimaciones morfológicas. Entre las propiedades biológicas se encuentran; respiración del suelo y lombrices. Las propiedades químicas incluyen pH, conductividad eléctrica (CE) y niveles de nitratos. Los ensayos químicos también son útiles para evaluar la calidad del agua en los pozos, en drenes y en otros cuerpos de agua relacionados con la actividad agropecuaria.

Enseñar al agricultor a medir y evaluar con estos parámetros  lo lleva a participar activamente en el cuidado de los suelos a tomar conciencia ecológica, pudiendo lograrse los siguiente objetivos;  diversidad y productividad biológica, Regular y manejar el agua y flujo de solutos; Filtrar, drenar, inmovilizar y desintoxicar materiales orgánicos e inorgánicos, incluyendo desechos, almacenar y posibilitar el ciclo de nutrientes y otros elementos dentro de la biosfera de la tierra.

En cuanto al tema del manejo del suelo la clave es cuidar el suelo como organismo vivo, aunque cada situación es muy concreta y las posibilidades de acción dependen de las condiciones de la finca, el cultivo y las preferencias del agricultor, hay que trabajar el suelo en el momento justo, se debe incidir en la mejora de la permeabilidad pero sin oxigenarlo demasiado, evitando el exceso de compactación y el volteo de capas, tratando de trabajar superficialmente y aprovechando el laboreo biológico de los organismos presentes en el suelo.

 Es muy importante que el agricultor adquiera la conciencia necesaria para poner en practica aquellas normas generales para el ahorro del agua con medidas para recolectar el agua, evitar la evaporación con acolchados, aprender los sistemas de riego utilizados para el cultivo ecológico tratando que sean más eficaces y con mejor distribución y por último usar variedades no excesivamente consumistas. O sea conseguir una gestión eficaz del agua.

 

Bibliografía

 

.-Breemen; Bourman (1998) "Soil Formation" Kluwer Academic Publishers

.-Buol et al. (1991) "Génesis y clasificación de suelos". Edit. Trillas.

.-Duchaufour (1984) "Edafología vol. 1 Edafogénesis y clasificación" Edit. Masson

.-FAO (1989) "Leyenda revisada del mapa Mundial de suelos"

 

 

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