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1.- CONCEPTUALIZACIÓN DE
FUENTES DE INFORMACIÓN
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Para lograr definir lo que es una fuente de información es
necesario saber lo que significa en
si el término información. Es de tomar en cuenta que dicha definición viene
tratando de hacerse desde la edad media cuando científicos hacían sus
definiciones basándose en su rama, es decir, para si mismos.
Existen quienes ven la información
como proceso social, al emplearse de modo consciente y planificado para
informar o informarse, a partir de diferentes fuentes de información las
cuales, a su vez, utilizan datos, y la experiencia obtenida mediante la
observación directa del entorno. Dichos enfoques concuerdan con la primera
y más simple de las acepciones registradas en el Diccionario de la Real Academia de
la Lengua
Española que plantea que es la "acción y efecto de
informar o informarse".
En un modo más breve, resumiendo
todas las definiciones que se han dado
desde entonces tenemos que "La información puede entenderse
como la significación que adquieren los datos como resultado de un proceso
consciente e intencional de adecuación de tres elementos: los datos del
entorno, los propósitos y el contexto de aplicación, así como la estructura
de conocimiento del sujeto."
El ser humano ha logrado simbolizar
los datos en forma representativa, para posibilitar el conocimiento de algo
concreto y creó las formas de almacenar y utilizar el conocimiento representado.
Estas formas de almacenar conocimiento es lo que llamamos fuente de
información que a su vez no es más que “cualquier objeto o sujeto que
genere, contenga, suministre o transfiera datos informativos."
En conclusión puede considerarse que
la información transita por dos estados o momentos: el primero, cuando la
mente humana asimila, procesa e interpreta, es decir, la transforma en
conocimiento, el cual según Páez Urdaneta consiste en un conjunto de
"estructuras informacionales que, al internalizarse, se integran a los
sistemas de reracionamiento simbólico de más alto nivel y permanencia"
y el segundo, cuando se registra en forma documental, y allí es que actúa
como fuente de información.
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2.- DIFERENCIA ENTRE FUENTE DE INFORMACIÓN Y DOCUMENTOS
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v Fuente documental, es el origen de una información,
especialmente para la investigación,
bien sea el periodismo, la historiografía y la producción de
literatura académica en general.
v El documento es el soporte de la fuente,
se clasifican en documentos
escritos, documentos sonoros, documentos cinematográficos. Los documentos
tienen su tipología (públicos, privados, etc.).
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3.- ¿CUÁLES SON LOS
CRITERIOS QUE DEBEN APLICARSE PARA LA SELECCIÓN DE LAS FUENTES DE INFORMACIÓN?
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Como menciona el Dr. Thomas J.
Galvin , Director ejecutivo de la American Library
Association, es importante conocer el valor de la fuente, en este caso del
articulo; en la mayoría de los casos especialmente en los proyectos de
mejora, la calidad de los resultados depende de la calidad de las fuentes
en las que se basó la investigación; la calidad de la fuente se puede medir
principalmente en dos variables, que son: El autor, si es un investigador reconocido y con trayectoria en
el tema estudiado; la otra variable es lo
actual de los datos contenidos en la fuente, en variados proyectos es
relevante este punto, como por ejemplo en el área medica, fisicoquímica,
metalúrgica, mecánica, conservacionista, etc. No se puede empezar una
mejora de un proyecto sino se cuenta con los datos idóneos que la generan.
Hay que destacar igualmente el hecho de ir a la fuente indicada, en muchos
casos se va a resultados de proyectos anteriores que han sido objeto de
estudios mas recientes, y dichos resultados ya han sido relevados por otros
un poco mas recientes, lo que perjudica los resultados obtenidos en
proyectos actuales.
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4.- DEFINA Y EXPLIQUE
CUALES SON LAS TIPOLOGIAS DE LAS
FUENTES DE INFORMACIÓN
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Según su originalidad u orden de precedencia pueden ser:
v fuente primaria, es el material de primera
mano relativo a un fenómeno que se desea investigar. En el caso de la historiografía, lo
que en su tiempo ha servido como instrumento para construir la historia.
v fuente secundaria,
es un texto basado en fuentes primarias, que
implica un tratamiento: generalización, análisis, síntesis, interpretación
o evaluación (ver en este mismo artículo tratamiento de las fuentes). En la
historiografía (el
estudio de la historia), las fuentes
secundarias son aquellos documentos que no fueron escritos
contemporáneamente a los sucesos estudiados.
v fuente terciaria
es una selección y recopilación de fuentes primarias y secundarias, por
ejemplo: bibliografías, catálogos de biblioteca, directorios, listas de lecturas
y artículos sobre encuestas.
Según su tipología pueden
ser:
v Fuente escrita
v
Fuente
oral
v
Fuente
arqueológica
FUENTE ESCRITA
Fuente escrita es la fuente documental
habitualmente usada como fuente
historiográfica, es decir, el vehículo habitual de conservación
de la memoria histórica que
los historiadores utilizan
para la reconstrucción, análisis e interpretación del pasado de la
humanidad, es decir: la historia.
Según su
originalidad u orden de precedencia puede ser:
- fuente primaria, es el material de primera mano relativo
a un fenómeno que se desea investigar. En el caso de la historiografía, lo que en su tiempo ha
servido como instrumento para construir la historia.
- fuente secundaria, es un texto
basado en fuentes primarias, que implica un tratamiento:
generalización, análisis, síntesis, interpretación o evaluación (ver
en este mismo artículo tratamiento de las fuentes). En la historiografía (el estudio de la historia),
las fuentes secundarias son aquellos documentos que no fueron escritos
contemporáneamente a los sucesos estudiados.
- fuente terciaria, es una selección y recopilación de
fuentes primarias y secundarias, por ejemplo: bibliografías, catálogos
de biblioteca, directorios, listas de lecturas y artículos sobre
encuestas
FUENTE ORAL
Fuente oral es la fuente documental que no está fijada en un
escrito, pero que puede utilizarse para la reconstrucción de la historia,
La casi totalidad de los seres humanos de todo el mundo han sido analfabetos
en todas las épocas históricas, limitándose el uso de la escritura
a minorías cultas, como el clero (y no todo él). En Europa y América, la invención de
la Imprenta
y la Reforma
protestante (que insistía en el valor de la lectura de la Biblia para la
salvación) estimularon la alfabetización desde el siglo XVI, aunque no fue
general hasta la escolarización obligatoria en el siglo XX. Por tanto, al
ser la comunicación oral la más utilizada, su valor es excepcional, sobre
todo para la reconstrucción de la historia social,
de las mentalidades,
etc. Desde el romanticismo del siglo XIX, la investigación del folklore
se basaba en la recopilación de todo tipo de fuentes orales (por ejemplo,
para Alemania, los cuentos de los Hermanos Grimm).
Incluso para periodos en que la posibilidad de dejar testimonios escritos
era mayor, es muy corriente disponer de fuentes orales que, al estar más
próximas en el tiempo, pueden reconstruirse con mayor fidelidad un género
historiográfico, la Historia oral se realiza fundamentalmente con
fuentes orales.
Las fuentes orales
pueden clasificarse en testimonios, a su vez divididos en :
- Directos, en
los que un testigo presencial cuenta sus vivencias o los hechos que ha
presenciado (que pueden fijarse mediante una entrevista grabada o
transcrita, con lo que se transforman en un texto equivalente a los
libros de memorias o autobiografías)
- e indirectos,
en los que alguien cuenta lo que otro le contó
- Tradiciones orales (en los que el
origen del hecho es muy lejano, aunque a veces pueda reconstruirse el
momento que origina la tradición e incluso la cadena de transmisión de
ésta)
- Refranes
(gnómica popular)
- Canciones
(lírica
popular)
- Cuentos
- Leyendas
(narraciones de hechos memorables)
- Mitos
(vinculados a las religiones antiguas, pero también a los mitos de
origen de los pueblos)
- Historias
familiares.
FUENTE ARQUEOLÓGICA
Fuente arqueológica es la fuente documental que sirve para
reconstruir la historia incluso en periodos o lugares en que no hay
fuentes escritas para hacerlo. También se utilizan aunque haya fuentes
escritas (Egiptología, Arqueología industrial). Las fuentes
arqueológicas son las que reconstruyen la cultura material, que es el
objeto de estudio de la arqueología.
Pueden enumerarse
como ejemplo de este tipo de fuentes:
- restos materiales,
sean éstos :
·
objetos
de arte,
·
edificios
comunes o monumentales
·
cualquier
herramienta
u objeto creado por el hombre por muy insignificante que sea,
·
empezando
por su propia presencia a través de los restos que deja tras su paso
(huellas, desperdicios, fuego, sus propios cadáveres...)
·
y
siguiendo por impactos de más calado (cambios en la vegetación y usos del
suelo, alteraciones hidrológicas, ecológicas, climáticas...)
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5.- ¿QUÉ ES EL
CONTROL BIBLIOGRAFICO?, ¿CÓMO SE APLICA?, ¿CUÁLES SON SUS ANTECEDENTES
HISTORICOS?
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La idea de una
bibliografía universal es antigua, tenemos como primeras expresiones científicas
a Gesner, Konrad, 1516-1565.
“Biblioteca universalis, sive, Catalogus omnium scriptorum locupletissimus,
in tribus linguis, latina, graeca, & hebraica” . Zürich, Apud Christoph
Froschauer, 1545. La idea de ahorrarse esfuerzo a través del control
bibliográfico al compartir registros catalográficos entre bibliotecas, la
catalogación cooperativa o la compra de registros de otras bibliotecas
(normalmente nacionales) se remonta, al menos, a mediados del siglo XIX. El bibliotecario Americano Charles Coffin Jewett, “On the construction of catalogues of libraries,
and their publication by means of separate, stereotyped titles”. 2d ed. Washington: Smithsonian Institution, 1853, redactó sus
reglas de catalogación especialmente para un proyecto según el cual la Institución
Smithsonian imprimiría los juegos de fichas que se
utilizarían en los catálogos de las bibliotecas americanas. Con estas
reglas y en el enorme éxito obtenido por el servicio de suministro de
fichas catalográficas de la
Biblioteca del Congreso y del National Union Catalog (Catálogo Colectivo
Nacional) en el siglo XX
apareció el formato MARC, las
normas ISBD, las Reglas de Catalogación Angloamericanas (AACR2) y otras
reglas de normalización bibliográfica internacional.
Cada una de estas tres normas que se han mencionado tenía unos
objetivos originales que eran bastante diferentes del impacto que
posteriormente tuvieron en la normalización internacional. Cuando se
propuso por primera vez la idea del Control Bibliográfico Universal (CBU)
hace treinta cinco años, la comunidad bibliotecaria internacional todavía
no tenía una idea muy bien formada de las posibilidades que ofrecía la
normalización internacional para la automatización bibliotecaria. La
normalización internacional estaba todavía en sus comienzos (mucho más
cerca de un ideal que de una realidad) y la idea de que cada documento fuese
catalogado sólo una vez en su país de origen y de que el registro
resultante estuviese disponible para la comunidad mundial parecía estar muy
lejos de la realidad. Los registros se intercambiaban entre países
(principalmente entre bibliotecas nacionales), aunque de la peor forma
posible, en papel, y, puesto que eran el resultado de diferentes reglas y
prácticas de catalogación, su integración en un único catálogo era muy
difícil. El formato MARC estaba en sus comienzos cuando se lanzó la idea
del CBU, todavía se estaba redactando la
Descripción Bibliográfica Internacional Normalizada
(ISBD), y, a pesar de los Principios de Parí, las reglas de catalogación de
diferentes países carecían de una base común para la asignación y forma de
los puntos de acceso (.encabezamientos.) y seguían diferentes normas de
descripción. Fue, creo, la confluencia de una necesidad (las bibliotecas
nacionales y académicas de todo el mundo necesitaban una catalogación más
barata y más actual) y un medio (la automatización y, más específicamente,
el formato MARC) lo que nos ha llevado más cerca del CBU de lo que nadie se
hubiera imaginado hace treinta y cinco años. Desde cualquier punto
de vista, el formato MARC es un logro histórico y ha sido el principal
motor para la normalización internacional desde un punto de vista práctico.
Literalmente, es el motor que ha hecho posible el control bibliográfico
universal. La transformación de la catalogación ha sido larga y, en gran
medida, satisfactoria. No obstante, merece la pena destacar que sus
orígenes y propósitos originales, incluido el hecho de que es un formato
para almacenar la información más que un código de cómo procesarla
bibliográficamente, tiene inconvenientes que no deberían sorprendernos
cuando se trata de un formato que lleva más de 30 años funcionando. La estructura del
formato MARC es idéntica a la de la ficha catalográfica, mientras que los
sistemas informáticos requieren un tratamiento diferente. Sea lo que sea,
el hecho es que hoy día existen decenas de millones de registros MARC en el
mundo, es aceptado y usado por todos, es la base de casi todos los sistemas
automatizados bibliográficos (incluidos los sistemas producidos
comercialmente) y no se ha encontrado otro sistema demostrablemente mejor o
que sea viable desde un punto de vista práctico. No debería ser necesario
aclarar que el formato MARC es simplemente una norma para la estructuración
de los datos, es decir, es una forma de almacenar y trabajar con los datos
que se han obtenido de acuerdo a unas normas de contenido como las reglas
de catalogación y otras similares.
Con respecto a las normas ISBN, originalmente, la idea era crear la
base de un acuerdo entre las distintas reglas de catalogación sobre un
asunto relativamente poco polémico como es la descripción bibliográfica de
un documento. No obstante, pronto se vio que la idea de usar una puntuación
distintiva universal que claramente identificara las áreas y elementos de la SBD no sólo ayudaría a
comprender mejor los datos bibliográficos en lenguas desconocidas sino que
también podría usarse para su conversión al formato MARC. Por ello, no es
una coincidencia que las áreas y los elementos de la ISBD se correspondan
exactamente con los campos y subcampos del formato MARC. De acuerdo con la
idea que hemos mencionado anteriormente de que estas normas para la
normalización han llegado a serlo de un modo bastante fortuito, se debería
mencionar que tanto el formato MARC como la ISBD se desarrollaron en un principio para
los libros y que sólo más tarde se generalizaron para todo tipo de material
bibliotecario. La segunda edición de las Reglas de Catalogación
Angloamericanas (AACR2) es, de hecho, algo completamente distinto de la ISBD. Era
políticamente conveniente en aquel entonces identificar estas nuevas reglas
como una revisión de las anteriores Reglas de Catalogación Angloamericanas
publicadas en 1968, pero las AACR2 son completamente diferentes de la
primera edición en muchos aspectos importantes: las AACR2 son un texto
único (a diferencia de la versión anterior que apareció en dos versiones,
una norteamericana y otra británica), suponen la más completa aplicación de
la ISBD para
todo tipo de material y representan el triunfo de los principios de
Lubterzky, que no se tuvieron en cuenta en la primera versión. Sea como
sea, las AACR2 rápidamente superaron el logro histórico de ser unas reglas
de catalogación comunes para los países de lengua inglesa y se han
convertido en lo más parecido que hoy tenemos a unas reglas universales.
Según la introducción a la traducción italiana de las AACR: “Las reglas de
catalogación, en su segunda edición, son las más usadas en el mundo, han
sido traducidas a numerosos idiomas y son las únicas reglas que son, de
hecho, un código de catalogación internacional”. Por supuesto, esta situación
se debe, en parte, al dominio de la lengua inglesa (en sus diferentes
variantes) en el mundo moderno. También se debe, en parte, al hecho de que
las AACR representan la aplicación más detallada de los principios de la
catalogación a partir de los principios de París y están basadas en el
análisis y en el trabajo pionero de Seymour Lubetzky y de la aplicación de
las distintas normas de la
ISBD a todo tipo de material.
Hay una ISBD reciente para recursos electrónicos14 que será la base
de la revisión del Capítulo 9 de las AACR2; los recursos electrónicos
tienen títulos y creadores (autores) que se pueden usar para ofrecer puntos
de acceso normalizados, tienen materias que se pueden expresar con números
de clasificación y encabezamientos de materia y, además, todos estos datos
se pueden incorporar a un registro MARC. En suma, si una de las
justificaciones para la invención de los metadatos es que se necesitan para
facilitar el acceso a los recursos electrónicos en ausencia de normas para
la catalogación, esta justificación simplemente no es válida. Quizás se
haya tomado esta la decisión casi sin pensarla: puesto que la catalogación
.tradicional. Es demasiado cara debe existir un término medio (una tercera
vía) que ofrezca las ventajas de la catalogación sin el esfuerzo o los
gastos que ésta conlleva. Según la Introducción al informe final del Proyecto
Nórdico sobre Metadatos más desarrollada y está a punto de ser aceptada de
forma general. Fue desarrollado por la OCLC en su sede de Dublin, Ohio, y lleva el
nombre de este municipio. Consta de quince elementos descriptivos con
etiquetas. Un análisis rápido nos muestra que cada uno de estos elementos
tiene su equivalente en el formato MARC y que el contenido de cada uno de
ellos está controlado bien por códigos de los campos de longitud fija del
MARC, por reglas de catalogación/de la ISBD, y/o por listas de encabezamientos de
materia/tesauros. Por supuesto, el Dublin Core y otros metadatos normalizados
ofrecen una estructura para contener información bibliográfica pero no
explica cómo confeccionar esta información. En suma, es un subconjunto del
MARC y nada más. Ninguna base de datos bibliográfica con un tamaño
importante podría funcionar si se llena de registros con metadatos del
Dublin Core que contienen información al azar sin control del vocabulario y
una presentación normalizada. La .bibliografía. Sobre los metadatos está
llena de referencias a la complejidad del formato MARC y de las reglas de
catalogación y esta complejidad siempre se presenta como algo no deseable.
Merece la pena indicar que este formato y estos códigos son complejos
debido a que el mundo bibliográfico también lo es. Contrariamente a lo que
se dice, los catalogadores no inventan reglas para afrontar situaciones que
nunca sucederán. La idea de que este mundo complejo representado en
millones de unidades bibliográficas se puede reducir a información
introducida en quince categorías por una persona sin formación previa es
simplemente ridícula.
Se ha dicho que Dublin Core tiene las siguientes características
positivas:
- Es muy simple de aprender
- Tiene elementos repetibles
- Tiene elementos opcionales
- Suele extenderse a aplicaciones más complejas
- se puede incluir invisiblemente en las páginas Web
- Está reconocido por el Consorcio World Wide Web
Los metadatos necesitan
normalizarse y someterse al control del vocabulario, este planteamiento se
reduce a una elección entre una forma económica e ineficaz de catalogación
en la que los quince elementos del Dublin Core se completan con texto libre
sin controlar por un lado o una forma cara y más eficaz de catalogación en
la que al menos algunos de los elementos del Dublín Core se completa con
información controlada y normalizada tras el análisis profesional del
recurso en cuestión, el debate se amplia cuando aparece un nuevo actor
global como lo es el Software Libre. En el contexto actual hemos alcanzado
casi la perfección en el control bibliográfico del material tradicional de
la biblioteca, utilizando los recursos mencionados anteriormente. Con
la llegada de los recursos electrónicos y de la implementación del
software Libre constituyen una nueva forma y manera de ver las cosas con
maravillosas y grandes oportunidades para los servicios bibliotecarios,
incluido el control bibliográfico, se requiere entonces revisar todos los
procedimientos optimizarlos y adaptarlos a nuevos formatos una tarea grande
pero necesaria para la conservación y transmisión de los conocimientos, en
la nueva era que actualmente se desarrolla en el orden mundial.
Aplicaciones
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/byd/11321873/articulos/RGID9898120011A.PDF
En este artículo
se aplica la metodología de la Bibliografía material al análisis de las
ediciones de Martín de Frías con el fin de explicar su proceso de
publicación y las variaciones de sus estados. El objetivo es depurar la
tradición bibliográfica existente sobre ellas y proporcionar una descripción
tipo bibliográfica que garantice el control bibliográfico de los ejemplares
conservados.
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6.- INTERPRETE: LA
INFORMACIÓN SÓLO SE PUEDE REGISTRAR DE
DOS FORMAS: EN BASES DE DATOS O EN DOCUMENTOS
Una base de datos o banco de datos es un conjunto de datos que
pertenecen al mismo contexto almacenados sistemáticamente para su posterior
uso. Una serie de datos por separado no tienen ninguna coherencia pero al
ser almacenados y unidos forman información.
En una forma más sencilla de
entender:
¨
Los
datos se construyen de hechos y cifras en bruto (sin procesar).
¨
La
información está constituida por los datos procesados; la información tiene
significado, los datos no.
¨
Las
bases de datos llevan a cabo el procesamiento; por lo tanto a través de
ella se convierten los datos en información útil. En este sentido afirmamos
esto porque sabemos que la única forma de
juntar datos es almacenándolos en documentos o base de datos y solo
al ser convertidos se pueden llamar
información.
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7.- ¿CUÁLES SON LAS
FUENTES AUDIOVISUALES DE INFORMACIÓN?
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Las fuentes audiovisuales tienen un
importante valor para aumentar la capacidad de los estudiantes para
analizar y valorar información compleja o ambigua y para aplicar principios
"abstractos" y teorías a situaciones y fenómenos reales. De
hecho, podría afirmarse que los medios audiovisuales pueden ser menos
eficaces que otros medios en la simple aportación de información, pero
tienen un potencial claramente mayor para ayudar a darle sentido a la
información.
Entre las
fuentes audiovisuales a los que podemos acudir en la búsqueda de
información están: las videocasetes, casetes, emisiones radiofónicas,
cintas magnéticas, televisión, videotexto, incluso la prensa nacional e
internacional.
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8.- ¿QUÉ SON LAS BASES DE
DATOS BIBLIOGRAFICOS Y NO BIBLIOGRAFICOS?
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Las bases de datos bibliográficas son programas para computadoras que
permiten a los especialistas, profesionales e investigadores almacenar las
referencias bibliográficas. Su diseño permite, la elaboración de
bibliografías, a partir de los datos acumulados de acuerdo con los formatos
de descripción que exigen las diferentes revistas científicas. Como su nombre lo indica, el
contenido son cifras o números. Por ejemplo, una colección de resultados de
análisis de laboratorio, entre otras.
Un registro típico de una base de
datos bibliográfica contiene información sobre el autor, fecha de
publicación, editorial, título, edición, de una determinada publicación,
etc. Puede contener un resumen o extracto de la publicación original, pero
nunca el texto completo.
Las bases de datos no Bibliográficas son un caso particular de las
bases de datos de referencias documentales en las cuales los documentos
están constituidos por imágenes, mapas, gráficos, etc. También se les llama
así a las que solo almacenan las fuentes primarias, como por ejemplo, todo
el contenido de todas las ediciones de una colección de revistas
científicas, que aunque poseen las características bibliográficas del libro
no están completas o especificadas.
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9.- EXPLIQUE LA UTILIDAD DEL
ARCHIVO VERTICAL COMO FUENTE DE INFORMACIÓN.
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El archivo vertical se puede definir
como una selección de material informativo sobre temas relevantes, de
actualidad, difíciles de conseguir o de interés transitorio. Estos
materiales pueden ser folletos, recortes de periódicos o revistas,
panfletos o volantes, ponencias, resúmenes, láminas, fotografías, tarjetas
postales, sobretiros*, boletines, fotocopias de materiales muy solicitados,
o incluso, si se trata de libros deteriorados pero que aún son muy
consultados, se puede obtener una fotocopia de la sección o capítulo que se
requiere para integrarla como un documento más de la colección del archivo
vertical.
El archivo vertical
constituye una herramienta importante para proporcionar un servicio de
información completo, siempre y cuando cuente con el material adecuado; su
utilidad es múltiple:
v Complementa la información.
v Permite el uso de información precisa y
actual sobre temas de interés.
v Ofrece al usuario información que
muchas veces no llega a editarse en un libro
v Conserva y controla el uso de diversos
materiales impresos.
v Ahorra al usuario tiempo en la búsqueda
de información.
v Amplía y actualiza el servicio de
consulta.
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10.- ELABORE UN ESQUEMA
COMPARATIVO DE LAS FUENTES DE INFORMACIÓN EN LÍNEA CON LAS MANUALES.
En Línea
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¨
Permite
acceso a información a través de un navegador.
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¨
Posibilita
acceder a otra información relacionada con el tema.
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¨
Contienen
imágenes, sonidos y videos.
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|

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¨
Puedes
acceder a ella a cualquier hora y en cualquier parte del mundo.
|
Manual o Tradicional
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¨
Acceder
a ellas es necesario visitar lugares como bibliotecas.
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¨
Una
esquela, un cuadro o una señal de transito, que no pueden ser editadas se
consideran una fuente de información manual o tradicional.
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¨
Su
información esta contenida en documentos de manera permanente (archivos,
bibliotecas, hemerotecas, museos, etc.)
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¨
El
material se encuentra en sitios que debemos visitar en horarios
determinados
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11.- CONCLUSIONES
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v La influencia de las fuentes de
información en la actualidad tienen una relevancia absoluta, la tecnología
y la posibilidad de acceder masivamente a ellas las hace mas efectivas en
la diseminación del conocimiento. Se continua trabajando en hacer
participes a las fuentes en la gran cantidad de proyectos de mejora que se
realizan actualmente.
v Es necesaria la creación de
mecanismos de difusión de las fuentes de información y de las
investigaciones que se realizan basándose en estas, además de lograr que
mayor número de personas puedan acceder a estas fuentes, lo que redundaría
en presentar un escenario mas optimo para impulsar el progreso de un mayor
numero de proyectos de mejora.
v Se debe impulsar el reconocimiento
de las fuentes de información, su tratamiento y difusión como una política
de estado, para que los gobiernos de los distintos niveles jerárquicos
creen los medios para su impulso,
diseñando los procedimientos para
que recursos de estado sean bien utilizados para estos fines. Los
investigadores y profesionales en el área de la información deben fomentar
cada día más esa necesidad.
v Los usuarios deben estar mas
educados en cuanto a la selección de las fuentes según sea su calidad, el
volumen de información que existe hoy en día muchas veces perjudica la
calidad de los proyectos, esto porque se toma en cuenta cualquier fuente
como valida y basándose en ellas perjudican los resultados investigativos y
los proyectos de mejora, para la realización de una investigación y para
tomar alguna fuente, hay que tener presente de que tipo es, si es de
carácter primario, secundario y terciario. Las primarias son aquellas de
carácter original, tales como informes científicos y técnicos, tesis, actas
de congresos, normas, entre otras. Las secundarias son las fuentes que contiene datos e información
referentes a fuentes primarias (Boletines de resúmenes, catálogos de
bibliotecas, catálogos colectivos, bibliografías, repertorios, directorios,
anuarios, entre otros.); las terciarias contienen datos e información
referentes a las secundarias, tales como Bibliografía de bibliografías,
guías de obras de referencia y manuales de fuentes de información, entre
otras.
v Hay que destacar la formación de
profesionales que ayudarán a la perpetuidad del desarrollo y creación de
nuevas fuentes de información, que van a dar el tratamiento indicado a las
fuentes en los centros de información y documentación físicos y virtuales,
|
BIBLIOGRAFÍA
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Bases de Datos en
Linea
Desde estas páginas se puede acceder a la consulta a la
base de datos o al directorio de bases de datos , con la descripción de
1.141 bases de datos de los 13 distribuidores de bases más importantes del
mundo, producidas por 579 instituciones.
http://ebro3.unizar.es:8080/bdl/
|
|

|
Carrizo G,
Irureta-Goyena P, López de Quintana E. Manual de fuentes de información. Madrid: CEGAL; 1994.
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|

|
Guinchat C, Menou M.
Introducción general a las ciencias y técnicas de la información y
documentación. Madrid: CINDOC-UNESCO, 1992 (p. 41-83).
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|
Amat Noguera N. Documentación científica y nuevas
tecnologías de la información. Madrid: Pirámide, 1988 (cap. 2).
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|
Martín Vega A. Fuentes
de información general. Gijón: TREA; 1995.
|
|

|
Pérez Alvarez-Ossorio. Introducción a la información y
documentación científica. Madrid: Alhambra Universidad, 1990 (cap. 3).
|
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