Este breve relato quiere motivar la conversación sobre el amor entre hermanos. Además es una oportunidad para enseñar lo hermoso que es reconocer cuando uno se equivoca y pedir perdón.
Francisco y Martín discutían y su madre trataba de poner calma para que no llegaran a los golpes. Ambos estaban muy enojados y su madre no sabía el motivo.
Cuando La mamá logró separarlos les pidió a ambos explicaciones de lo sucedido. Martín muy enojado todavía mirando a su madre y con ojos llorosos le decía que Francisco se había burlado de él cuando estaba rezando. Entonces la mamá mirando a Francisco con un gesto le pidió explicaciones y este se puso a llorar.
Que situación tan difícil ,pensaba la mamá, y les pidió a ambos que se calmaran y que en la tarde conversarían sobre el tema cuando llegara el papá .
Durante el resto del día Francisco estuvo muy nervioso y casi no salió de su pieza. En cambio Martín , al poco rato, estaba jugando y correteando por el patio. Martín , de todos modos estaba un poco triste y echaba de menos a su hermano, especialmente cuando jugaba con la pelota y no tenía nadie que le devolviera los tiros que él hacía.
En la tarde cuando llegó el papá, se enteró de lo que en el día había ocurrido con sus hijos y les llamó a ambos. Ellos se sentaron en el living y su padre les pidió que le contaran lo sucedido. Francisco , tomando la palabra reconoció que se burló de su hermano y reconoció también que cometió un grave error y mirando a su hermano le pidió disculpas diciéndole que no se volvería a repetir jamás esta situación . Por su parte Martín abrazó a su hermano y le dijo que lo había echado de menos. El padre quedó muy satisfecho y contento con la rección de sus hijos, y antes de la comida, dio gracias a Dios por el día y de manera especial por sus hijos.