Iglesias protestantes El movimiento de la Reforma protestante, desconoció la autoridad eclesiástica, principalmente la del primado de Pedro. Ante una interpretación equivocada de muchas citas, pero principalmente de Mt 16,16-18, Lutero acusó al Papa de haber tomado funciones que solo competían a Cristo. Con esto se perdió la cohesión de la Iglesia y la fuente del Magisterio. A partir de ese momento, nadie tenía autoridad sobre nadie, la Escritura en sí misma tendría que dar razón de todo. No habría ni dependencia doctrinal ni dependencia jerárquica lo que dio como resultado la rápida multiplicación de las diferentes iglesias cristianas, ya que cada una, al ir interpretando la Sagrada Escritura sin una norma ni autoridad, cada persona en lo particular podría creer en diferentes cosas. Así por ejemplo Calvino (1509-1564) declaraba que Dios predestina a algunos para el cielo y a otros para la condenación, de manera que no importa que cosa (buena o mala) se haga si se está predestinado para cualquiera de éstas Así será. De esta manera nació el calvinismo, y luego muchas iglesias protestantes de diferentes denominaciones. Actualmente de acuerdo a "The World Christian Encyclopedia" (1982) existen (a la fecha de la edición de la Enciclopedia) aproximadamente 25,000 diferentes grupos cristianos de diferente denominación, los cuales no coinciden entre sí en muchos elementos de su doctrina ni de sus practicas cristianas, creyendo cada uno lo que el "fundador", o en la actualidad "el pastor", enseña, sin que nadie pueda contradecirlo. La Iglesia Católica cree y así lo afirma en su credo (desde Constantinopla 381) en LA IGLESIA: UNA, SANTA, CATOLICA (UNIVERSAL) Y APOSTOLICA (DS 150). « "Esta es la única Iglesia de Cristo, de la que confesamos en el Credo que es una, santa, católica y apostólica" (LG 8). Estos cuatro atributos, inseparablemente unidos entre sí (DS 2888), indican rasgos esenciales de la Iglesia y de su misión. ö La Iglesia no los tiene por ella misma; es Cristo, quien, por el Espíritu Santo, da a la Iglesia el ser una, santa, católica y apostólica, y El es también quien la llama a ejercitar cada una de estas cualidades.» CIC 811. |