Cuerpo de Cristo No son pocos los que actualmente dicen: Yo creo en Cristo, pero no creo en la Iglesia. Quienes dicen esto han olvidado que la Iglesia es el cuerpo de Cristo en donde cada uno de sus miembros lo va llevando a la plenitud. Desde el momento de nuestro bautismo pertenecemos a este cuerpo, es decir a la Iglesia pues hemos sido injertados en Cristo, de manera que la Iglesia es un organismo vivo que se alimenta de la Eucarist�a y que a la vez est� estructurado de manera org�nica a fin de que �ste funcione adecuadamente. No reconocer una estructura en un cuerpo es considerarlo un "caos" o un monstruo. En este cuerpo cada miembro de la comunidad tiene un papel importante y diferente que permite a �ste realizar la obra de Cristo, su cabeza. Cada ministerio, desde los obispos y sacerdotes, los cuales tienen la funci�n de "coordinar" el trabajo del pueblo, hasta el �ltimo bautizado realiza para el cuerpo una funci�n. Por ello yo no puedo decir: yo creo en Cristo pero no reconozco que en el cuerpo de Cristo haya estructura, sacerdotes, obispos, liturgia, sacramentos, leyes y ordenamientos. Por otro lado si reconocemos a la Iglesia como un cuerpo vivo, debemos aceptar que haya partes d�biles, e incluso enfermas que hay que fortalecer y sanar producto del pecado y de la debilidad de los hombres. |