Cuaresma (La Ceniza) Hoy iniciamos la cuaresma, es decir un tiempo especial que nos propone la Iglesia para crecer en nuestra vida cristiana. Es tiempo de trabajo intenso y de reflexión profunda que nos permite superar o al menos poner los elementos que nos ayuden a superar alguno de nuestros defectos o debilidades; tiempo de esfuerzo y búsqueda para consolidar nuestra vida cristiana y nuestro deseo de santidad. Este período se inicia con una de las prácticas "penitenciales" más antiguas en el pueblo de Dios que es: ponerse ceniza en la cabeza (2Sam 13,9; Es 4,1; Dn 9,3; Jon 3,9; Lc 10,13), como reconocimiento de la "miseria y fragilidad del hombre" formado de polvo (Gen 18,27). Los primeros cristianos, adoptaron también esta práctica, los cuales estaban a la entrada del templo poniéndose continuamente ceniza en la cabeza y pidiéndole a los que entraban que oraran por ellos, pues eran unos pecadores. Este era una acto que estaba conectado con el corazón, y no una práctica externa como muchas veces sucede hoy en nuestros días. Si hoy quieres iniciar tu trabajo cuaresmal como un verdadero camino hacia la pascua con esta practica religiosa, te invito a que ésta esté unida a un verdadero deseo de conversión, de crecimiento en el amor y de renuncia al pecado. Asistir a la Iglesia solo por "recibir" la ceniza es una práctica supersticiosa que nada tiene que ver con el sentido cristiano de la penitencia y de la cuaresma. |