Comunidad Cristiana Uno de los elementos que nacieron de la resurrección de Cristo y de las primeras predicaciones fue la COMUNIDAD cristiana, el Nuevo Pueblo de Dios. San Lucas nos dice que la comunidad se reunía cada semana a "escuchar la palabrera de Dios y a la Fracción del Pan". Podríamos decir que la comunidad, como Iglesia se realiza en la Eucaristía, por ello, es como dice el Concilio Vaticano: "El culmen y la fuente de la vida cristiana". La participación en la Eucaristía vitaliza al cristiano y lo enráiza en el amor a Dios y a los demás. Es el ejercicio el mandamiento de Jesús de amar a Dios y amar a los hermanos. Es desde la Eucaristía de donde van naciendo los ministerios, los apostolados, la vida comunitaria, y por supuesto los demás sacramentos. Nuestra participación dominical en la eucaristía va mucho más allá de la "asistencia" al templo, o de la escucha de la palabra o incluso de la recepción de la eucaristía. Estos son elementos constitutivos de ella y a la vez el medio para alcanzar la plenitud de ésta y que es formar el "Cuerpo de Cristo". Un cuerpo vivo en el que todos y cada uno somos importantes. Valorar nuestra participación en la Eucaristía nos ayudará a entender un poco mejor, la importancia de la comunidad cristiana y su papel en la vida de santidad y de gracia de cada uno de nosotros. |