Bautismo signo de liberación El agua del bautismo es también signo de liberación. En el libro del Exodo (Ex 14,21-22), podemos ver que fue mediante el agua del Mar Rojo, como Dios liberó definitivamente Israel de los Egipcios. Dios abrió un camino en medio del mar y de esta manera rescató a su pueblo, y cuando se cerró el mar, sepultó a todos sus enemigos. De igual manera, el "agua bautismal", sepulta al pecado que nos esclaviza, que nos lleva a apartarnos de Dios y nos trae la infelicidad y la muerte definitiva como lo dice San Pablo (cf. Rm 6,23). Al ser bautizados, somos liberados del poder del pecado y del demonio para vivir en la libertad de los Hijos de Dios (cf. Rm 8,21; Gal 3,26; Ef 1,5; Rm 6,4; Col 2,12-13). Por ello nuestro bautismo tiene también un carácter liberador. « Sobre todo el paso del mar Rojo, verdadera liberación de Israel de la esclavitud de Egipto, es el que anuncia la liberación obrada por el bautismo». CIC 1221. (#4 - Continuará ) |